Jueves, 16 de septiembre de 2004

Carlos Carnicero, periodista (EL PERIODICO, 16/09/04).

Es cierto que la verdad, el conocimiento posible de lo ocurrido, en una comisión de investigación parlamentaria, a la luz del reglamento del Congreso de los Diputados, se rige por una extraña lógica matemática cuya ecuación básica radica en la proporción que tienen los partidos políticos en su seno. Es difícil creer que las comisiones de investigación buscan esclarecer la realidad de lo sucedido; su objetivo, hasta donde la memoria nos alcanza, ha sido el desgaste del adversario y la defensa de las propias actuaciones: imposible concitar responsabilidades políticas si chocan con los deseos de la mayoría que, imperturbable frente a la lógica y los propios hechos, se atrinchera en las versiones que le son favorables y en las que desgastan al adversario.…  Seguir leyendo »

Por André Glucksmann, filósofo francés. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia (EL PAÍS, 16/09/04):

Quienes viven el fin del mundo no lo ven, quienes lo ven no lo viven todavía, pero están condenados a meditar, a pesar de sí mismos, al borde del abismo. Un niño cubierto con una gorra demasiado grande y una estrella amarilla sobre el pecho saca las manos por un orificio en el gueto de Varsovia; una niña vietnamita, en llamas, huye del napalm que la asedia; unas siluetas lejanas pero claramente humanas se arrojan desde las torres de Manhattan. Hoy, unos chiquillos ensangrentados y despavoridos, en ropa interior, se escapan entre los disparos del gimnasio de Beslán.…  Seguir leyendo »