Jueves, 16 de diciembre de 2004

José Alejandro Vara (LA RAZON, 16/12/04).

José Andrés Torres Mora, ahora diputado socialista por Málaga y el hombre que le descubrió la filosofía de Hannah Harentz al actual presidente del Gobierno cuando era su jefe de Gabinete en la oposición, lo decía siempre: «No conocéis al verdadero Zapatero. Os quedaréis helados».

Como témpanos. Ante la comisión del 11-M, Zapatero mandó a hacer gárgaras su falsa sonrisa de figurante, sus ademanes complacientes, su tono seráfico, sus pestañeos de querubín. Enterró a Bambi y sacudió bambú. Sus cejas a dos aguas se convirtieron en guadañas, su peinado imposible se electrificó, encavernó su voz, enseñó los dientes y sentenció una de esas frases redondas que suele cincelar Rubalcaba con su envenenado estilete: «Afirmo, afirmo, que todo lo que se dijo tras la tarde del 11 M fue un engaño, un engaño masivo».…  Seguir leyendo »

Por Eugenio Trías, filósofo y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO (EL MUNDO, 16/12/04):

Me gustaría patentar la siguiente ley (en la línea de la conocida ley de Murphy y del principio de Peter): un poder, cuanto más encumbrado se halla, más susceptible se vuelve.

Mi anterior artículo, titulado La religión del corazón, ha evidenciado esa susceptibilidad, dada la airada respuesta de J. Robert Manzanares, encargado de negocios de la embajada de EEUU en España. Todo mi artículo estaba construido a partir de una relectura del importante libro de Richard Hofstadter, Premio Pulitzer del año 1962, titulado Anti-intelectualism in american Life.…  Seguir leyendo »