Miércoles, 13 de julio de 2005

Gary Younge es corresponsal del diario británico The Guardian en Nueva York (EL MUNDO, 13/07/05).

Naturalmente, quienes apoyaron la Guerra de Irak desmienten cualquier tipo de relación entre ésta y los atentados de Londres. Más que nunca, se parapetan en la negación.

Poco después del 11 de septiembre de 2001, en un momento en que la más leve insinuación de que los atentados terroristas tenían algo que ver con la política exterior de EEUU acarreaba acusaciones de crueldad y herejía, la entonces consejera de Seguridad Condoleeza Rice se puso manos a la obra. Mientras se sucedían las demostraciones públicas de dolor y reverencia, ella logró reunir a los directivos del Consejo Nacional de Seguridad y les pidió que pensaran muy en serio «cómo capitalizar estas oportunidades» para transformar radicalmente la doctrina estadounidense y la configuración del mundo.…  Seguir leyendo »

Rosa Regàs, escritora (EL PERIODICO, 13/07/05).

Seguridad a cambio de libertad lo llamamos ahora. Seguridad ante todo, seguridad contra los locos que nos amenazan y nos matan porque nos detestan, «porque somos libres y demócratas». Así es como habla el presidente Bush y oyéndole se diría que efectivamente nos odian por lo que somos y no por lo que hacemos.

Pero vayamos por partes. ¿Quién abrió la caja de los truenos? Pensemos en Irak, un país gobernado por un dictador amigo de los americanos hasta el punto de que fueron ellos, los franceses y los ingleses los que le suministraron las armas letales con que diezmar la población kurda y las que les sirvieron para una guerra contra Irán, «el gran enemigo de Occidente».…  Seguir leyendo »

Antonio Elorza, Catedrático de Pensamiento Político, Universidad Complutense de Madrid (REAL INSTITUTO ELCANO, 13/07/05).

Tema: Estudio de las consecuencias que es preciso sacar del atentado del 7 de julio en Londres en cuanto a evolución de la yihad a escala mundial planteada por el terrorismo islamista.

Resumen: Poco más de un año después de la matanza de Madrid, un atentado de características similares en Londres viene a probar que el deterioro sufrido por al-Qaeda no ha supuesto obstáculo alguno para que su estrategia mortífera siga funcionando hasta hacer necesario considerar que estamos en presencia de una guerra mundial de nuevo tipo.…  Seguir leyendo »