Jueves, 3 de noviembre de 2005

Por Xavier Pericay, escritor (ABC, 03/11/05):

A nadie se le escapa que la palabra de Pasqual Maragall no es precisamente palabra de rey. A menudo, y por desgracia, ni siquiera lo es de presidente autonómico, como cabría esperar de su condición. Aún así, hay que reconocer que, entre la maleza de su discurso, uno alcanza a distinguir de vez en cuando algún claro. Ayer al mediodía, por ejemplo, tras la intervención de sus correligionarios en el Congreso de los Diputados, Maragall se dirigió a los medios de comunicación. Y les dijo que Cataluña era tal como se había expresado aquella misma mañana en el hemiciclo.…  Seguir leyendo »

Por Victoria Prego, periodista (EL MUNDO, 03/11/05):

Se movió deslizándose, pegado al suelo, para intentar llegar al final del camino sin que los cazadores apostados cada cuatro metros pudieran pensar que por delante de todos estaba pasando una pieza que había que abatir. Eso fue lo que hizo José Luis Rodríguez Zapatero en un discurso decepcionante, habida cuenta de la extraordinaria importancia de lo que se estaba discutiendo ayer. ¿No es capaz de hacer otra cosa o no quiso hacer otra cosa? Apostemos por lo segundo, porque de un presidente del Gobierno no debemos pensar que un asunto de la envergadura que tiene el texto estatutario le queda grande.…  Seguir leyendo »

Por Jordi Sànchez, profesor de Ciencia Política de la UB (EL PERIÓDICO, 03/11/05):

En el debate parlamentario se habló y mucho de Catalunya y de la propuesta que el proyecto de reforma contempla, pero también se habló del modelo de España y de las dos concepciones tradicionalmente confrotadas de España. El de ayer fue fundamentalmente un debate sobre España y su futuro. Por un lado, las voces que apostaron por una España uniforme, y por otro, aquellas que apostaron por la españa plural. Si de las votaciones podemos sacar alguna conclusión, es evidente que ayer la España uniforme salió derrotada por una mayoría más que destacable.…  Seguir leyendo »

Por Joan Subirats, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona (EL PAÍS, 03/11/05):

Desde la aprobación del proyecto de Estatut hace poco más de un mes, hemos tenido una demostración diaria del dicho por el cual "ya que el Pisuerga pasa por Valladolid..." cada uno aprovecha para decir lo que le parece. Así se ha entendido e instrumentalizado el debate para que cada cual argumente o pontifique desde su propio sistema de valores, desde su propia estructura de necesidades, desde su propia agenda. Tampoco es la primera vez que eso ocurre. Lo que sí constituye una novedad es el número y la densidad de actores, intereses y protagonismos varios que parecen haber encontrado en el debate estatutario su gran ventana de oportunidad, el gran cruce de caminos en el que dirimir alternativas y prioridades.…  Seguir leyendo »