Domingo, 17 de agosto de 2008

Imaginemos un plató de televisión -no hace falta mucha imaginación para ello, lo podemos ver a diario-, en el que, con el tirón del título ¿Qué piensas de tus vecinos?, la persona invitada, consciente de su visibilidad mediática, responde a las preguntas del presentador:

«¿Te llevas bien con ellos?».

«En general, sí».

«¡Ah! y ¿sólo en general? ¿Alguno te fastidia en particular?».

«Tanto como fastidiar… a veces, sí».

«Cuenta, cuenta».

«Bueno, con esa gente ya se sabe».

«¿Vienen de afuera?».

«Sí».

«¿Qué les reprochas? ¿El ruido, la promiscuidad?».

«El griterío que arman, no te dejan ni dormir».

«Claro, sus fiestas».

«Se lían a gritos hasta en la escalera».…  Seguir leyendo »

Le escribo porque la mayoría silenciosa no reacciona ante la campaña de difamación contra Walesa. Me desespera que se crucifique a una persona que supo plantarse cuando la valentía costaba muy cara. Le pido que haga oír su voz». Decidí hablar, aunque sabía que no convencería a los sabuesos que trataban de despedazar a su presa. Conozco su mentalidad, recuerdo lo que escribieron de Walesa bajo la dictadura comunista. El libro que describe los contactos de Walesa con la policía comunista no es histórico ni científico, es un acta de acusación. Pero las acusaciones no son sentencias y, menos, cuando sus autores no son honestos, no entienden la época que describen, la compleja personalidad de Walesa ni el carácter de los agentes comunistas.…  Seguir leyendo »

Aunque haya sido para anunciar por quinta o sexta vez la supresión del impuesto sobre el Patrimonio y suministrar unas triviales «aspirinas» a una economía aquejada de una infección masiva y galopante, al menos Zapatero ha dado la cara en agosto. Sus ministros, secretarios de Estado y subsecretarios, le han encontrado esta semana en plena forma y con hambre de balón, pero un amigo mío que estuvo con él pocos días antes vio a Zapatero muy cansado y con ojeras macroeconómicas. El resumen que me hizo de algunos pasajes de su conversación constituye el testimonio más actualizado de lo que el presidente piensa de verdad en relación a esta crisis que se ha abatido sobre las familias y empresas españolas, y del ánimo con que la afronta.…  Seguir leyendo »

Cualquiera que lea las informaciones procedentes del Gobierno, leerá mucho de muchas cosas, pero menos de los problemas que a la lengua española crean ciertas Autonomías. Pero, inevitablemente, el nombre de España, que se prefería sustituir por eufemismos, se va filtrando en el público. «España» y no otra cosa gritan los futboleros, los del tenis y los demás. Y un Manifiesto que ha tenido merecido eco (le auguro más) habla sin complejos de «la lengua común de España». Esto empecé a decirlo yo hace tiempo, en vez de «lengua oficial»: es oficial porque es común.

Toda gran nación tiene una lengua común, del origen que sea.…  Seguir leyendo »

Derrotar a ETA. A pesar de la fuerte resonancia militar de la palabra derrota, la derecha española ha conseguido presentarla con rasgos de civilidad democrática que, por paradójico que parezca, deberíamos asumir como si fueran moralmente superiores a los que valoran el diálogo y la no violencia. Con esa palabra se está utilizando el mismo código militarista que desde siempre ha gustado utilizar a la propia ETA para autodefinirse como organización militar. Y no cabe duda de que al éxito último de ese tipo de lenguaje también ha contribuido la persistente y sin embargo decadente capacidad operativa de ETA, un hecho que, después de la matanza terrorista del 11-M, se ha ido haciendo cada vez más inexplicable e insoportable (¿quién no tuvo en 2004 la ilusión de ver a ETA sumida en la perplejidad y autodisolviéndose?).…  Seguir leyendo »

La celebración de los Juegos Olímpicos en China está provocando una curiosa serie de descubrimientos intelectuales. El primero, desde luego, el de la escasa correspondencia con la realidad del pensamiento cultural relativista tan difundido entre nosotros, ese pensamiento que proclama una radical diferencia e incomunicación de valores entre las diversas culturas del mundo. Si tal cosa fuera cierta resultaría difícil de entender el entusiasmo con que los chinos ponen en práctica un evento que fue ‘inventado’ en el corazón mismo de la cultura occidental, asumiendo sin dificultad alguna todo su significado, incluido el nacionalista y propagandístico, que conlleva. Parece que competir para exaltar el triunfo propio frente al otro es un universal antropológico (aquéllos a quienes repugna este término pueden poner aquí el de ‘común’), una pauta en la que todos los grupos étnicos se expresan con idéntico sentido y similar eficacia.…  Seguir leyendo »

Según algunos estudiosos, el origen de la novela El Quijote hay que encontrarlo en los años en que su autor, Miguel de Cervantes, pasó en Argel, preso de unos piratas, posiblemente balcánicos, según algunas fuentes. Esposado y aislado en una celda, el escritor soñó sin duda en las infinitas maneras de poder burlar a sus captores. El Quijote, la obra que escribió tras una experiencia tan desgraciada, narra precisamente los sucesivos triunfos imaginarios de un soñador.

Los pueblos de los Balcanes, durante sus cinco siglos de servilismo bajo el imperio otomano, pasaron por una experiencia extrañamente parecida a la de Cervantes o su famosa creación.…  Seguir leyendo »

El circo olímpico que cada cuatro años ocupa la época boba mediática, la canicular, tiene sus aguafiestas. ¿A quién se le ocurre entrometerse en una fiesta de universal buena voluntad, deseos generales de paz y noble concurrencia entre los deportistas de todas partes? Esta vez, solo a Rusia y a Georgia, que inauguraron los Juegos con una guerra sanguinaria caucásica

Permítanseme, sin afán de incordiar, solamente algunas constataciones. El Comité Olímpico Internacional sostiene, como el Gobierno tiránico de China, que estos Juegos no son políticos. El apoliticismo olímpico de un Gobierno que aplasta la nación tibetana y niega toda autonomía a los pueblos turcomanos y musulmanes de Xinjiang –dos territorios enormes– es una sublime entelequia.…  Seguir leyendo »

The crisis in Georgia has been discussed largely in terms of whether it echoes what we knew in the Cold War. Yet this is too narrow a conception. We must bear in mind that when the Soviet Union collapsed in 1991, it was not just the end of the Cold War. It was, more important, the collapse of an empire — one that took Russia centuries to build and that, during the Soviet period, exerted global influence.

The last time empires collapsed on anything approaching this scale was during World War I, whose end saw the demise of both the Ottoman and Austro-Hungarian empires.…  Seguir leyendo »

Russia’s brutal and calculated invasion of Georgia raises the curtain on a dangerously volatile period in world politics. Further miscalculation and posturing by Russian, American and European leaders could damage the prospects of global peace for years to come.

Unilateral U.S. sanctions and more rhetoric are unlikely to succeed in reversing the immediate consequences of Vladimir Putin’s lunge for revenge and advantage in the Caucasus. The overriding policy goal for Washington should be to forge a new U.S.-European understanding on Russia that will be as durable and agile as containment was in the Cold War.

Times change, as Secretary of State Condoleezza Rice pointed out when asserting that «this is not 1968 and the invasion of Czechoslovakia,» even if there are eerie parallels to that presidential election year for Americans.…  Seguir leyendo »

Another August, another unforeseen international crisis. Certainly Britain was caught napping. As the seriousness of Russia’s subjugation of Georgia became apparent, President Sarkozy zoomed around the capitals and brought about a ceasefire. While the United States was powerless to prevent the humiliation of its ally, President Bush issued threats against Moscow, Condoleezza Rice headed for Tbilisi and America poured aid into the devastated areas. Britain was invisible.

David Miliband, the foreign secretary, once remarked, when Tony Blair was still prime minister, that we would miss him once he had been replaced by Gordon Brown. Well, I certainly do. If Blair were still in office the United Kingdom would have been more evident and effective during this crisis.…  Seguir leyendo »