Domingo, 6 de diciembre de 2009

Al traspasar las puertas de hierro con elegantes repujados en pan de oro que franquean la entrada del palacete incrustado en la esquina entre la calle 60 y la Quinta Avenida, no es difícil sentir la contante y sonante grandeza de J. P. Morgan, promotor y primer presidente de este Metropolitan Club en el que se agruparon los financieros de su tiempo, hartos de los desdenes con que las viejas familias neoyorquinas les fustigaban en los salones de la Union League. Y basta encarar la legendaria doble escalera de mármol con forma de aspa que domina el imponente vestíbulo para imaginar a los Vanderbilt, los Roosevelt, los Whitney y demás tycoons de comienzos del siglo pasado, acudiendo, con sus fracs de tiros largos, a aquellos cónclaves en los que el poder era el dinero y a la viceversa.…  Seguir leyendo »

La aprobación de la Constitución española de 1978 ha sido un hito histórico del que podemos sentirnos orgullosos. La torturada historia de España, en la que los periodos democráticos han sido sólo breves paréntesis, inició con nuestra Carta Magna una duradera etapa de integración política, progreso económico y desarrollo autonómico. Cuando escucho voces que piden olvidar la transición o que pretenden impulsar una segunda transición, me inquieta pensar que quizá busquen desandar lo andado y prescindir del pacto y los consensos básicos que presidieron la elaboración y posterior aprobación de nuestra ley de leyes. Tampoco deja de sorprenderme que algunos pretendan dar lecciones de constitucionalidad, sabiendo como sé que su aprecio por nuestra Carta Magna, y especialmente por su Título VIII, es cuando menos sobrevenido.…  Seguir leyendo »

Compartiría los objetivos de ese autodenominado Partido Pirata que defiende la gratuidad de la cultura con el argumento de que es beneficiosa para las personas si, primero, eso fuera verdad siempre y, segundo, su deseo de gratuidad se hiciera extensivo a todas las cosas que nos benefician a las personas: los alimentos, la luz, el agua, la vivienda, los transportes…

Pero, como quiera que estos modernos piratas que utilizan, en vez de barcos y armas, el ratón de su ordenador para apropiarse de la propiedad ajena y cuya denominación no les ha impedido presentarse a diversas elecciones y alcanzar incluso representación parlamentaria en Bruselas -lo que habla no sé si de la grandeza o de la estulticia de la democracia-, circunscriben su interés únicamente a lo que se conoce comúnmente por cultura, uno no puede menos que rebelarse ante ellos, so pena de que le tomen por tonto.…  Seguir leyendo »

1 Ante sus ojos desfila una espectral procesión. En el castillo del Grial, en el recinto en que Perzeval se halla expectante, aparece un joven que lleva erguida una lanza de cuya punta brotan constantemente gotas de sangre. Detrás del joven, una muchacha con una bandeja de plata, y detrás suyo, otra muchacha con una copa (un «grial»). Perzeval presencia atónito y fascinado la comitiva. No osa pronunciar palabra pues le han recomendado discreción. No formula pregunta alguna en relación a esa escena incomprensible que contempla.

Fue invitado al castillo por el Rey Pescador, a quien una herida entre las piernas producida por una lanza, con incidencia en los genitales, lo convierte en inválido e impotente.…  Seguir leyendo »

Últimamente, Brasil ha aparecido en los titulares internacionales, pero no por las historias tradicionales de violencia urbana, catástrofes naturales, corrupción política o deforestación del Amazonas.

En la cumbre del G-20 celebrada en Londres en abril, el presidente Obama hizo un llamamiento al mundo para que prestara atención al presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el «político más popular de la Tierra», y le estrechó la mano, al tiempo que decía: «Mi hombre aquí. Me encanta este hombre». En septiembre, el presidente destituido de Honduras, Manuel Zelaya, reapareció en su país dentro de la embajada de Brasil en Tegucigalpa después de tres meses de exilio.…  Seguir leyendo »

La democracia directa, tal como se practica en la Confederación Helvética, puede desembocar en algunas aberraciones. Es lo que ocurrió el pasado domingo, día 30 de noviembre, en la ciudad de Ginebra, con la votación contra los minaretes de las mezquitas por más del 57 por ciento de los votos. ¿Qué significa eso? Se acepta a los musulmanes en territorio suizo pero a condición de que se vuelvan invisibles. Deben volverse cada vez más discretos hasta que acaben desapareciendo del paisaje y que ya no pueda erigirse en el futuro ningún signo o señal ostentatorio.

Todo ello significa que el islam sigue dando miedo y que esta desconfianza fóbica está basada en la ignorancia.…  Seguir leyendo »

Sixth-eight years ago tomorrow, Japan attacked the American naval base at Pearl Harbor. In the brutal Pacific war that would follow, millions of soldiers and civilians were killed. My father — one of the famous flag raisers on Iwo Jima — was among the young men who went off to the Pacific to fight for his country. So the war naturally fascinated me. But I always wondered, why did we fight in the Pacific? Yes, there was Pearl Harbor, but why did the Japanese attack us in the first place?

In search of an answer, I read deeply into the diplomatic history of the 1930s, about President Franklin D.…  Seguir leyendo »

The Post solicited opinions on what the president should say when accepting the Nobel Peace Prize on Thursday. Below are contributions from Scott Keeter, Danielle Pletka, Strobe Talbott, Jessica Mathews, Ed Rogers, Randy Scheunemann, Donna Brazile and Wangari Maathai.

Hanging over President Obama’s appearance in Oslo will be reminders that a majority of the U.S. public does not think he deserves the award, as well as the irony of accepting a peace prize just days after announcing a major escalation in the Afghanistan war. But the president’s main challenge — in the speech and long afterward — will be in persuading a skeptical American public that the world needs robust leadership from the United States.…  Seguir leyendo »

El descalabro económico iniciado en el 2008 con las bancarrotas en Estados Unidos produjo la caída europea de la producción y el estancamiento del crecimiento en los grandes países asiáticos. Las repercusiones para España –explosión de la burbuja inmobiliaria y vertiginoso aumento del paro– son dolorosamente conocidas. Han sido peores que las de otras economías, en fase de recuperación, sin que la nuestra salga aún del marasmo. A pesar de la imagen popular, nuestra industria está aún peor que la construcción. Somos el enfermo de Europa. Es un momento excelente para pararse a pensar.

Estamos ante una recesión, no una crisis.…  Seguir leyendo »