Domingo, 7 de marzo de 2010

Desde hace muchos años llevo Chile en el corazón. No como una espina, sino como una rosa. Nos enamoramos de un país, por la gente, el ambiente, la política, la risa, la memoria, el amor mismo, una mujer, su vida, su muerte. Nos enamoramos de un país en un instante determinado de nuestras vidas, a veces sin saber exactamente cuáles son las razones que provocan esa pasión que crece con el tiempo, como una añoranza ardiente, que nos hace regresar a esa tierra cada vez que podamos.

Me enamoré de Chile por Neruda, por Allende en su momento, por Violeta Parra, por el congrio, por los amigos, por el paisaje de la memoria.…  Seguir leyendo »

El genial Miguel Ángel Buonarroti, en contra de la opinión de Leonardo, sostenía que la escultura era superior y más auténtica que la pintura porque permitía plasmar las tres dimensiones del espacio. Da Vinci replicaba diciendo que sólo con la pintura o el dibujo puede representarse una tormenta o un atardecer. Esto ocurría a finales del siglo XV. MiguelÁngel,23 años más joven que Leonardo, abandonó la pintura y trabajó como escultor para Lorenzo el Magnífico con apenas 20 años.

Se cuenta que algunas de las esculturas que realizó, tras un proceso de manipulación y enterramiento, consiguió venderlas como obras originales de la Antigua Grecia.…  Seguir leyendo »

Desde la aparición del primer diario del mundo en Alemania, de esto hace más de 400 años, el papel y la tinta han sido protagonistas de la información. La lectura de diarios ha constituido durante siglos un ritual cotidiano para millones de ciudadanos antes de salir de casa. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, algunas voces auguran poco menos que la desaparición de la prensa. Es cierto que los diarios viven con incertidumbre el futuro, no sólo por la crisis económica en la que está inmerso el mundo, sino también por la competencia de otros soportes que ha desarrollado la tecnología.…  Seguir leyendo »

Es una de las escenas más memorables de la historia del cine. La oficina de Rutland and Company se ha quedado desierta. Marnie Edgar -o sea Tippi Hedren con su abrigo verde y su pelo rubio recogido en la espiral de un moño daliniano, calcado del de Kim Novak en Vértigo- está desvalijando la caja fuerte de la empresa de quien ya es su marido cuando, separada sólo por una mampara, aparece en paralelo una señora de la limpieza, avanzando con su cubo y su fregona. Ambas mujeres están de espaldas a la cámara. Ambas mujeres se dan simultáneamente la vuelta y esbozan unos pasos.…  Seguir leyendo »

Mi capacidad de indignación política se embota algo los meses del año que paso en Europa. La razón, supongo, es que vivo allá en países democráticos en los que, no importa los problemas que padezcan, hay un amplio margen de libertad para la crítica, y los medios, los partidos, las instituciones y los individuos suelen protestar con entereza y ruido cuando se suscita un hecho afrentoso y despreciable, sobre todo en el campo político.

En América Latina, en cambio, donde paso tres o cuatro meses al año, aquella capacidad de indignación retorna siempre, con la furia de mi juventud, y me hace vivir en el quién vive, desasosegado y alerta, esperando (y preguntándome de dónde vendrá esta vez) el hecho execrable que, generalmente, pasará inadvertido para el gran número, o merecerá el beneplácito o la indiferencia general.…  Seguir leyendo »

Este año se cumple un siglo desde que la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer Trabajadora, una jornada reivindicativa, ligada entonces al movimiento obrero, que 100 años más tarde han universalizado las Naciones Unidas con el fin de impulsar el reconocimiento de los derechos de las mujeres y que mañana, 8 de marzo, se celebra en todo el mundo.

Millones de actos, reuniones, manifestaciones, homenajes y eventos de todo tipo recordarán mañana que la mitad de la población mundial, las mujeres, estamos todavía lejos de participar en igualdad de los derechos, las libertades, el desarrollo que entre todos hemos conquistado.…  Seguir leyendo »

No siempre es trigo limpio apelar al futuro para justificar sacrificios inminentes. Una cosa es esforzarse hoy para mejorar el porvenir de la gente y otra muy distinta decidir ahora por quienes deberán hacerlo mañana ejerciendo sus derechos. Así, por ejemplo, los Objetivos del Milenio trazados por Naciones Unidas para reducir la pobreza en el mundo, o el Protocolo de Kioto para frenar el cambio climático, requerían de aportaciones al desarrollo y de inversiones en reducción de gases contaminantes, respectivamente, que deberían haberse venido realizando desde hace más de un decenio para evitarle males mayores a las generaciones futuras. Pues bien, las principales potencias han respondido ante ambos retos con un corte de mangas.…  Seguir leyendo »

For years, the new Hong Kong was Dubai, one of seven United Arab Emirates and a one-time smuggling port on the Persian Gulf, now the latest casualty of «Wild East» casino capitalism. It was all fevered speculation, with little oil and no gas to back it up. An indoor ski slope where the outside temperature hovers above 100 all summer, the world’s tallest building – twice the height of the Empire State Building – and a downtown golf course couldn’t prevent the implosion of Dubai’s speculative bubble.

Thirty minutes away by air, you’re in the Arab El Dorado, no longer the imaginary place of great wealth and opportunity that eluded 16th-century explorers in South America.…  Seguir leyendo »