Sábado, 24 de julio de 2010

En los últimos años he creído que moriría sin ver tres cosas: una victoria de la Selección española en un Mundial de fútbol, el fin de ETA y un Estado palestino. La Roja acaba de demostrar que me equivocaba en lo primero y el declive de la banda terrorista hace pensar que quizá también en lo segundo. Ahora bien, no hay el menor indicio, más bien al contrario, de que vaya a despedirme de este mundo habiendo vivido el estallido de una paz entre israelíes y palestinos basada en la fórmula de un Estado en Tierra Santa para cada uno de esos dos pueblos.…  Seguir leyendo »

Con la salida de Carlos Castresana de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) se evidenció el estilo ambiguo de Naciones Unidas, cuya política consiste en hacer saltar las alarmas para enseguida satisfacerse con recomendaciones burocráticas y volantazos incoherentes.

Es difícil que, estando contaminada por la realidad guatemalteca y la vaguedad ideológica de Nueva York, la CICIG desbarate los aparatos criminales que defienden sus intereses en el corazón del Estado. Además, los enemigos de la CICIG juegan con las cartas marcadas. Trafican al amparo de una red de infiltrados, asesinos y parásitos. Mantienen boyante un negocio cimentado en la colonización del servicio público.…  Seguir leyendo »

Treinta y dos años después de aprobada la Constitución, podemos afirmar que los españoles hemos sido los artífices de un gran éxito: en poco tiempo, hemos pasado de un Estado autoritario y centralista a uno de ciudadanos y descentralizado. El ritmo ha sido el adecuado y las consecuencias nos permiten compararnos favorablemente con cualquier Estado descentralizado. Tal ha sido el viaje, que algunos sienten vértigo por la rapidez, mientras que otros quieren seguir caminando aún más deprisa en el proceso descentralizador. Estos últimos parten de la tesis de que ya han pasado 32 años, y nos hemos quedado algo anticuados. Bien es cierto también que algunos, para modernizarse, parecen querer regresar, paradójicamente, al siglo XIX.…  Seguir leyendo »

Son muchas las reflexiones que suscita la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que zanja, por fin, el recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica 6/2006, de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Ha llegado la hora del análisis sosegado de su texto, con el corolario no menor de los votos particulares. Ello aconseja limitar la atención al punto que cada cual considere más relevante o más cercano al propio horizonte. El mío es, hoy, el del poder judicial.

Cuando Montesquieu, en El espíritu de las leyes, declara que, de los tres poderes del Estado, el de juzgar es «de alguna manera, nulo», está reconociendo que la centralidad del Estado se reserva a los dos poderes políticos, por naturaleza, el legislativo y el ejecutivo.…  Seguir leyendo »

Israel’s liberal left has been warning about this for decades – and now those cautionary words seem like prophesies. Lines of Israeli authors, academics and campaigners have long said that the ugly occupation of the Palestinian people would corrode Israel and derail its democracy. Human rights advocates repeatedly warned that a nation capable of meting out such punishing discrimination to another people would eventually turn on itself. And so it has.

The country is in thrall to such anti-democratic sentiment and mob rule racism, manifesting at such breakneck speed that it is hard to keep up. In the last few months alone two Arab citizens of Israel were «disappeared» by the state’s secret police; an Arab member of the Knesset was stripped of her parliamentary privileges for being on the Gaza aid flotilla; and now a Palestinian man from Jerusalem has just been convicted of rape after pretending to be Jewish and having consensual sex.…  Seguir leyendo »

Todas las mañanas, cuando voy a  comprar el periódico, paso por delante de una obra en construcción que paga el pizzo. Incluso lo anuncia. Todo el mundo sabe que ese cartón plastificado con una rueda de carro y referencia a «Los Manolos» indica que esa obra está bajo la protección de un grupo lo suficientemente fuerte como para que nadie ose robar allí ni un ladrillo. Cuando digo «todo el mundo» me refiero a quien quiera enterarse. Vivimos en una sociedad tan fantástica y polivalente que uno se puede meter dos rayas de coca al día y asombrarse de que alguien se pregunte si eso de las mafias va en serio o es una invención.…  Seguir leyendo »

Pues sí, dice el 47% de los catalanes según el sondeo del Instituto Noxa para La Vanguardia realizado tras la manifestación multitudinaria para afirmar el derecho a decidir como nación. Pues no, sostiene el 36%. Nunca el sentimiento independentista había alcanzado un tal nivel. «Bueno», dicen los escéptico-realistas, «¿y qué?». ¿Adónde lleva esta exacerbación nacionalista? ¿Y cómo podrían conseguir la independencia? Este realismo ramplón olvida dónde germinan los cambios sociales: en las mentes de las personas. La psicología política y la experiencia histórica coinciden en señalar que cuando una mayoría social piensa algo contrario a lo proclamado en los frontispicios institucionales y cuando este pensar se hace práctica, son las instituciones las que cambian.…  Seguir leyendo »

In 2006, the Bush administration declared Somalia the latest front in the war on terrorism: a newly influential movement, the Union of Islamic Courts, was suspected of playing host to Al Qaeda there. When this union took over the capital in June 2006, the United States tried to coax moderates within it to enter a dialogue with Somalia’s official government, a toothless institution that was exiled from the capital. But by December of that year, when the Islamic courts seemed about to take down the government entirely, neighboring Ethiopia convinced United States officials that allowing the courts to control Somalia would be tantamount to handing the country to Al Qaeda.…  Seguir leyendo »

I know the “spiritual leader” of the Somali militant group Al Shabab who exhorted his followers to attack East African targets days before bombers killed nearly 80 people watching the World Cup final in Kampala, Uganda, on July 11.

His name is Mukhtar Roobow Ali, and I know him because he once tried to kill me. In 2008 in Mogadishu, Somalia’s capital, his forces tried to blow up my TV crew’s vehicle with a roadside bomb. I often relive the memory of how the shock wave sucked air from my lungs and, as the smoke cleared, the sight of three innocent bystanders killed by the blast that missed us.…  Seguir leyendo »

In announcing this week that the United States would lift a 12-year-long ban on providing military assistance and training to Indonesia’s special forces unit, Defense Secretary Robert M. Gates spoke about the Indonesian military’s reforms and said it is prepared to ensure accountability for any human rights abuses by its soldiers. My experience with Indonesia’s special forces and its justice system lead me to think President Obama is making a dangerous mistake.

My husband, the late Munir Said Thalib, was one of Indonesia’s most prominent human rights leaders. He was close in age to and had much in common with President Obama.…  Seguir leyendo »