Sábado, 4 de septiembre de 2010

Nadie que conociera en el pueblo ficticio de Maycomb al abogado Atticus Finch habría dicho que fuese un hombre convencido de que «haber perdido una batalla cien años antes de empezar no es motivo suficiente para no intentar vencer». Nadie que se cruzara por la calle con él habría imaginado que ese hombre discretamente bien vestido estuviera dispuesto a partirse el alma por defender aquello que consideraba justo, aun a riesgo de ganarse las críticas, el odio y las amenazas de sus vecinos. Nadie que lo viera caminar sin prisa hacia el antiguo edificio del juzgado habría pensado que tuviera la insobornable valentía de rebelarse contra el infierno en que las gentes blancas del sur de Estados Unidos hundían a las negras «sin pensar en que estas también son personas», un infierno sancionado por el tiempo, tan rígido y severo que todo el que lo despreciaba podía ser marcado como leproso y apartado para siempre de la buena sociedad.…  Seguir leyendo »

Es una evidencia que dos años después del lanzamiento de la Unión Para el Mediterráneo (UPM) la política mediterránea de Europa se hunde lentamente en el fango. Los grandes proyectos anunciados con estrépito en julio de 2008 parecen estar cada vez más alejados: la descontaminación del Mediterráneo, el desarrollo de las autopistas del mar para facilitar los intercambios comerciales, un proyecto común de protección civil para luchar contra las catástrofes naturales, la puesta en marcha de un plan de desarrollo de la energía solar, la creación de una universidad euromediterránea y de un programa Erasmus euromediterráneo y el fomento de una iniciativa mediterránea para el desarrollo de las empresas.…  Seguir leyendo »

Italia ha vivido un extraño mes de agosto, coronado con las críticas de los católicos al Gobierno por la visita del dictador libio Muammar el Gaddafi y las velinas alquiladas para recibir lecciones de Corán. Para resolver la crisis de la mayoría gubernamental, la política no se ha tomado vacaciones. Pero, a juzgar por los resultados, tanto valía que lo hubiera hecho.

Berlusconi ha emplazado a todos a septiembre: o se aprueban en el Parlamento cinco puntos que exige taxativamente y que atañen a la justicia (su propia inmunidad ante todo, especialmente en el proceso Mills), a las políticas para las regiones del Sur, a la política fiscal, a la inmigración y al federalismo, o se votará por tercera vez en seis años.…  Seguir leyendo »

Acaban de cumplirse 75 años de la promulgación de la ley de pensiones de la seguridad social, el programa más popular en Estados Unidos: basado en la idea de que el Estado debe garantizar la jubilación de todos los trabajadores, beneficia hoy a 43 millones de personas. Este programa está amenazado por un desequilibrio financiero futuro pero, aún más, por un nuevo intento de privatizarlo si los republicanos, aupados por el movimiento ultraconservador Tea Party, ganan la mayoría del Congreso en noviembre.

El informe de la Junta de Gobernadores de la seguridad social de 2010 ratifica que no hay una crisis inminente aunque, por primera vez desde 1983, este año el costo de las pensiones superará al ingreso por cotizaciones, debido a la recesión.…  Seguir leyendo »

Cosmologists are agreed that the universe began with a big bang 13.7 billion years ago. People naturally want to know what caused it. A simple answer is nothing: not because there was a mysterious state of nothing before the big bang, but because time itself began then – that is, there was no time «before» the big bang. The idea is by no means new. In the fifth century, St Augustine of Hippo wrote that «the universe was created with time and not in time».

Religious people often feel tricked by this logic. They envisage a miracle-working God dwelling within the stream of time for all eternity and then, for some inscrutable reason, making a universe (perhaps in a spectacular explosion) at a specific moment in history.…  Seguir leyendo »

On Sept. 1, 1945 — 65 years ago this week — I arrived in Leyte Gulf, the Philippines, aboard a Navy transport ship. Along with other newly commissioned ensigns in the Navy Civil Engineer Corps, I was prepared to join one of the Seabee battalions being mustered for an invasion of the Japanese mainland. However, as we had learned during our voyage across the Pacific, the A-bombs had been dropped and Japan had capitulated. As the fates would have it, the day after our arrival — Sept. 2, 1945 — a peace treaty was signed aboard the battleship Missouri in Tokyo Bay.…  Seguir leyendo »

Talks this week mark the beginning of new negotiations between Israelis and Palestinians. If the parties can devise a compromise to get past the expiration this month of Israel’s partial freeze on settlement construction, they will be off and running.

How far they can run, however, depends on whether the United States can avoid three errors that would harm, and perhaps doom, the discussions.

The first mistake is to intrude too deeply and too often in what must be a bilateral negotiation. The Obama team appears poised to do just that, as it plans to send both Secretary of State Hillary Clinton and George Mitchell, special envoy for Middle East peace, to the next round in Sharm el-Sheikh, Egypt, on Sept.…  Seguir leyendo »