Jueves, 30 de septiembre de 2010

Looking out the window as the plane descended, I saw that Haiti had changed color. The familiar earthy brown tones of the mountains surrounding Port-au-Prince were no longer visible; instead, everything I could see was deep blue — the color of the thousands of tarpaulins covering the landscape.

I had last seen my country one afternoon back in January, when I was evacuated four days after the earthquake. Returning last month for a four-week trip, I was afraid to see what I would find.

A soft rain greeted me when I stepped off the plane, as if to wash away my anxiety.…  Seguir leyendo »

A raiz de la cuestión catalana, resuelta manu militari más que dilucidada en el Parlament, los toreros se han puesto en pie de guerra. Los toreros siempre están en pie de guerra, pues su arte requiere espíritu visionario y corazón guerrero; son artistas y luchadores a la vez. Pero ahora se trata de otra cosa y no de una épica individual.

A raíz de la prohibición en Cataluña, toda la profesión -toreros, empresarios, ganaderos, apoderados, capas y medio pensionistas- se ha alzado en armas y, afirman las figuras, «están unidos como una piña». Veremos cuánto dura esa piña apretada, pues la solidaridad no es fruta abundante de los huertos del toro; en estas frondosidades, los intereses particulares florecen con más frecuencia que el denominado bien común.…  Seguir leyendo »

«No creo que la sociedad entienda lo que sucede cuando todo está disponible, listo para ser conocido y almacenado indefinidamente», dijo Eric Schmidt, consejero delegado de Google, en una entrevista concedida a The Wall Street Journal el pasado 14 de agosto. Y también predijo que los jóvenes que hoy hacen un intenso uso de las redes sociales podrían un día no muy lejano exigir el derecho a cambiar sus nombres para escapar de su pasado en Internet.

Cambiar de nombre parece complicado, pero no tanto cuando lo que está en juego es más complejo que un simple episodio embarazoso del pasado.…  Seguir leyendo »

Juego de suma negativa: nadie gana, pero los ciudadanos pierden. Día triste para una sociedad incómoda consigo misma. Síntomas de tristeza cívica: mirar para otro lado; eludir los conflictos; salir del paso con el menor coste posible. Consejos que suenan a épocas remotas: «perfil bajo»; evitar riesgos; confundirse con el paisaje. La gente se explaya con los amigos, y allí dice lo que piensa sobre la huelga y los sindicatos. Palabras gruesas y gestos a medio camino entre la indignación y la impotencia. Luego, en la fábrica y en la oficina, cada uno juega su papel y procura guardar las formas.…  Seguir leyendo »

Escribo estas líneas tras regresar de Ottawa (Canadá) donde España ha participado en la reunión de presidentes de cámaras legislativas y senados de los países miembros del G-20. Y lo hago con la esperanza, a pesar de la huelga del 29 de septiembre, de que podremos ser capaces de asentar las bases para la recuperación, no solo económica, sino también del sentido común a la hora de afrontar los retos de nuestro futuro más inmediato.

Las cámaras legislativas representan la soberanía de nuestras naciones. Su contribución en este tiempo de incertidumbre será capital para ayudar a establecer los perfiles del nuevo modelo de realidades económicas que, entre todos, debemos afianzar.…  Seguir leyendo »

Durante años la política catalana  ha estado dando vueltas y más vueltas alrededor de un Estatut que, a la postre, como era de esperar, ha ocasionado, primero, hartazgo y, luego, decepción. Ahora nos arriesgamos a que suceda lo mismo con el concierto económico, otro camino de imposible recorrido.

Si el objetivo es seguir generando victimismo y frustración – dos emociones con las que, a veces, pero no siempre, se obtienen altos rendimientos electorales-,la vía de pedir el concierto puede ser la adecuada. Si el objetivo fuera más serio y realista, con el concierto estaríamos, como en el caso del Estatut, ante otro viaje a ninguna parte, ante una nueva forma de perder el tiempo.…  Seguir leyendo »

Con huelga general o sin ella, este país necesita reformas. Reformas significa cambio en las reglas del juego: si pagaremos más impuestos sobre la renta y menos IVA, o si nos tendremos que jubilar más tarde o no. Y esto es importante para el bienestar de los ciudadanos, para nuestras oportunidades y las de nuestros herederos, y para que nuestra sociedad sea más justa.

«Te refieres a la reforma laboral, claro», me pregunta el lector. No: la reforma laboral es solo una parte de esa batería de reformas que hay que poner en marcha. Si nos ponemos a discutir, por ejemplo, sobre las reglas de la negociación colectiva, estaremos hablando de estructura de salarios y de crecimiento de los mismos, lo que afecta a las pensiones: reforma laboral y de pensiones están, pues, entrelazadas.…  Seguir leyendo »

Otra vez saltan las alarmas en las relaciones entre Marruecos y España. Los desacuerdos históricos entre ambos países son conocidos; es decir, Ceuta y Melilla y la visión sobre una solución al conflicto del Sáhara. Cuestiones que aparecen en cada incidente y tensan el entorno.

Las repercusiones de esta última crisis, a pesar de los esfuerzos políticos y la contención oficial, se han extendido a nivel popular y mediático. Las relaciones con España se han convertido en el principal tema de interés para el público marroquí, y son también de interés y causa de divisiones de opinión en España. A medida que se apaga un fuego se enciende otro, lo que indica que hace falta una normalización verdadera de las relaciones, no condicionada a un incidente, provocación o el uso para otros fines en un lado u otro.…  Seguir leyendo »