Sábado, 5 de marzo de 2011

On Wednesday, Secretary of State Hillary Clinton complained to the Senate Foreign Relations Committee about proposed cuts in her budget, saying that more money was needed to improve the U.S. image overseas. But she didn't say at least two other things:

One, even when then-President George W. Bush declared a "war of ideas" and increased the diplomatic budget, the United States wasn't able to improve its reputation, particularly in the Muslim world.

Two, the damaged reputation doesn't stem from the highly regarded American principles of freedom and justice, of the kindness of the American people, or of advances in science and technology, but from aspects of foreign policy.…  Seguir leyendo »

“A single spark can start a prairie fire,” Chairman Mao famously declared, and a collective of young mainland- and overseas-based Chinese activists are taking his words to heart, using high-tech crowd-rallying techniques to organize spontaneous demonstrations in dozens of cities across China. Judging by Beijing’s heavy-handed response, this new and evolving phenomenon clearly has the Communist leadership rattled.

The growing protest movement, inspired by the uprisings in North Africa and the Middle East, was launched with an announcement on the Chinese-language news site boxun.com, based in Durham, North Carolina, and for which we serve as translators. Boxun is part of a network of tech-savvy organizations inside and outside China pressing for social change.…  Seguir leyendo »

As Col. Muammar el-Qaddafi tightens his grip on the Libyan capital, Tripoli, and the millions of people trapped inside, the world is debating how it can help the opposition, including no-flight zones and air strikes.

But there’s a less aggressive, though perhaps even more important, step we can take: ensuring that Libyans can communicate with the outside world.

Social media sites like Facebook and Twitter and communications devices like camera-enabled cellphones have been important tools for protesters in the revolutions that are rocking Arab countries. This is particularly true in countries like Libya that lack opposition political parties or even formal opposition movements, requiring protesters to build communications networks literally overnight.…  Seguir leyendo »

En lo que se refiere al mundo del libro y a lo que ha sido hasta ahora la cultura escrita, y desde Gutenberg también impresa, el desconcierto y el caos empiezan a ser un asunto general, y se está produciendo ya un gran desgarrón, de naturaleza impredecible, entre los que se educaron bajo el signo de la galaxia Gutenberg y los que no, y que resulta evidente a poco que uno observe lo que está pasando.

Pongamos un ejemplo: siguiendo la tradición secular de la prensa, los críticos seguimos examinando novelas excelentes que van apareciendo todos los años, pretendiendo ignorar que el mercado del libro se está muriendo e ignorando, o pretendiendo ignorar, que las obras que juzgamos apenas permanecen un mes en las librerías, suplantadas por la nada o por la infraliteratura que se ha ido apoderando de los escaparates de las librerías.…  Seguir leyendo »

Las guerras balcánicas, que se prolongaron a lo largo de toda la terrible década de los noventa para aquella región, fueron unos conflictos que marcaron a mi generación. Es decir, a la gente que no habíamos vivido ni el drama civil español ni la II Guerra Mundial. Cuando la antigua Yugoslavia estalló en mil pedazos, se impuso el lenguaje de las armas, de los odios y de los fanatismos en el corazón de Europa, allí donde nadie hubiera imaginado una conflagración bélica a finales del siglo XX.

Entre aterrorizados y perplejos, asistimos los españoles al enfrentamiento entre serbios, croatas y bosnios y otros pueblos de lo que había sido la Federación Yugoslava.…  Seguir leyendo »

En los últimos días se ha producido un cambio fundamental. Lo siento físicamente, en la ligereza de mi espalda. No me he visto la cara en el espejo, pero el ojo de la mente me dice que la antigua tristeza de mi mirada ya no está. Muamar el Gadafi, que se ha cernido sobre Libia durante los últimos 42 años, sigue ahí, pero la historia lo ha superado: ahora es imposible imaginarse el país con él dentro.

Durante los últimos 32 años, desde que mi familia abandonó Libia, no he dejado de sentirme vigilado. Recuerdo una ocasión en la que, al aterrizar en Heathrow, y después de pasarme gran parte del vuelo haciendo rabiar a mi querido padre por su nuevo color de pelo, escuché que un hombre que esperaba en el vestíbulo de llegadas le susurró al de al lado: "¿Pero qué aspecto tiene ese Jaballa Matar?".…  Seguir leyendo »

EL presidente Obama ha anunciado a bombo y platillo la decisión que tomó el pasado sábado el Consejo de Seguridad de la ONU de enviar a Muamar al-Gadafi a la Corte Penal Internacional (CPI) para que sea juzgado. Aunque Gadafi merece un castigo, la CPI no logrará aplicárselo. Invocar esta organización marginal como un instrumento de justicia es simplemente renunciar a la responsabilidad propia. Finge hacer frente a una crisis internacional cuando, en realidad, está haciendo lo contrario.

La CPI es una de las instituciones multilaterales más ilegítimas del mundo. La inmensa autoridad fiscal del tribunal no está obligada a rendir cuentas ante ningún sistema democrático.…  Seguir leyendo »

Estoy admirado de lo mucho que cambia nuestro pasado reciente. Ya nos habíamos acostumbrado desde nuestra más febril adolescencia a que la antigüedad y la modernidad fueran una continua caja de sorpresas. Desde los godos y su lista de reyes hasta los musulmanes, todo fue cambiando. Y el descubrimiento de América y la loca de Juana, que alcanzó a convertirse en símbolo de los nuevos comuneros de la Castilla radical. Y qué decir de los Austrias, que vuelven resplandecientes como si acabaran de desembarcar en Tazones. Los Borbones, mejor no tocarlos porque es tema sensible. Conforme nos acercamos al presente, la realidad histórica se transforma a mayor velocidad.…  Seguir leyendo »

Cuando miramos dos niños gemelos, nos parecen iguales. Fotocopias. El mismo material genético. Pero no lo son. Incluso de pequeños sus padres nos pueden decir que no son idénticos. Y después todavía pueden alejarse más: a lo largo de sus vidas pueden desarrollar caracteres diferentes, aspectos distintos y sufrir enfermedades no relacionadas. ¿Cómo es posible, si tienen el mismo ADN? Porque el ADN no lo es todo. Nuestro genoma (heredado de la madre y el padre) nos da la impronta para ser y actuar de una determinada manera en el momento de nacer, pero son nuestros actos posteriores y el ambiente donde vivimos los que nos acaban dando nuestra personalidad, apariencia y trastornos de la salud.…  Seguir leyendo »