Sábado, 28 de mayo de 2011

Occidente ha muerto, viva Occidente. Así podríamos resumir el mensaje del viaje de Barack Obama a Europa hasta ahora, y su discurso en Westminster Hall. Hubo un instante retórico que solo Obama podía ofrecer. Un elocuente fragmento sobre la idea de que la diversidad bien integrada es una ventaja para las sociedades estadounidense y británica culminó en la observación de que esa era la razón por la que «el nieto de un keniano que sirvió como cocinero en el Ejército británico» podía «hablar ante ustedes como presidente de Estados Unidos». La frase le granjeó el primer y único aplauso espontáneo de los parlamentarios británicos allí reunidos.…  Seguir leyendo »

Vivo en Brasil, donde el ateísmo es un señor desconocido. Aquí creen hasta las piedras. Y se cree en todo. La religiosidad impregna la vida. No conozco un solo personaje importante del mundo de la cultura, del arte y hasta de la ciencia que se declare ateo. Pero soy español, aunque me siento ciudadano del mundo después de haber pasado dos tercios de mi vida correteando por el planeta. Y conozco las pasiones del corazón ibérico amante del ángulo, al contrario, por ejemplo, de los italianos y brasileños que privilegian la línea curva, más femenina. El español es duro como el acero y no ama las medias tintas.…  Seguir leyendo »

El lunes pasado, las voces todavía maltrechas de algunos de mis compañeros de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE delataban el esfuerzo de la campaña. La mía también. Recuerdo bien cómo se me rompió la voz. En mitad de una plaza empecé un mitin en un tono muy alto y luego no hubo manera de bajarlo, así que durante un cuarto de hora largo defendí al presidente Zapatero y al Gobierno socialista a grito pelado.

Ahora, tras una severa derrota, no voy a decir lo contrario de lo que sostuve con tanta pasión por las plazas de nuestros pueblos. No iré contra mis propios actos.…  Seguir leyendo »

Y de repente el sonsonete hueco del discurso electorero se hizo insoportable. En medio de una crisis incesante, 21% de desempleo, 45% de paro juvenil, recortes de vida para muchos y pingües ganancias para pocos, impunidad para corruptos y privilegios para una casta de intocables políticos, el hartazgo se hizo red. Poco antes de las elecciones municipales del 22 de mayo, nolesvotes.org tenía 700.000 usuarios únicos, 154 blogs y 641.000 resultados en Google. En ese ambiente de indignación, germinaron las ideas del manifiesto de Democracia Real Ya, colectivo creado en Madrid que terminaba diciendo: “Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del ser humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio.…  Seguir leyendo »

Quizá todo haya cambiado más  que nosotros, tan parecidos que no sólo volvemos a idénticos lugares, sino que repetimos los argumentos, las citas, las costumbres. Un palo. Y entonces viene lo peor, que es distanciarte de las cosas y hacer ese periodismo para chachas y mayordomos, ahora que las chachas ya no existen porque las empleadas de hogar son tituladas en paro y los camareros acumulan varias licenciaturas. Volver es siempre peor que un tango. Salvo que la dignidad acampa en las plazas.

Sucede que dejas unos días la intensa actualidad de la basura cotidiana y cuando vuelves te la echan toda encima, de golpe; lo acumulado y lo que sobra.…  Seguir leyendo »

Querido J:

Como escribió con agudeza un corresponsal de mi blog, el discurso de la ministra Chacón ante los periodistas no parecía improvisado en un cuarto de hora: «Su Barroso [alusión al marido escritor de la ministra] le ha cambiado el quiero por el quería». Es probable. En el discurso había, prosa del alba, las consabidas alusiones socialdemócratas y regeneracionistas. El paso del presente al pretérito no designaba solamente una circunstancia personal: la retórica utilizada sugería que ese nobilísimo programa iba a ser imposible con cualquier otro candidato. Y entre las alusiones había una muy particular dedicada a la regeneración de la política: «Quería encabezar un proyecto que recuperara la dignidad y el prestigio de la política».…  Seguir leyendo »

El mito del 68 es inagotable. Sirve para explicarlo todo: la pérdida de valores en nuestra sociedad, las recientes revoluciones en los países árabes, los males de la educación y del trabajo… Todo eso y mucho más se le atribuye, sin apenas pestañear, al Mayo francés. Y es, además, un mito que no se acaba nunca. Cohn Bendit aconseja en su última obra el olvido. Con buen sentido del «marketing» la tituló «Forget 68»: vendió miles de ejemplares, pero parece que nadie le hizo el menor caso. Nadie olvida el 68. En cuanto un grupo numeroso de estudiantes ocupa la calle para protestar o hacer ruido, o alguien echa mano del viejo eslogan sesentayochista de pedir lo imposible, el 68 renace como si lo de París hubiera sido ayer.…  Seguir leyendo »

As far as the eye could see, thousands of displaced people were scattered, accompanied by what little they had left in the world. This surreal vista, which we saw visiting Abyei in January, had no shelters but had big beds and suitcases and dresser drawers sitting in the open or under trees. After years of displacement, thanks to the north-south war that raged in Sudan from 1983 to 2005, thousands of Sudanese had begun the long journey home. They hoped to vote that month in the referendum on southern independence.

But they never voted, because the government in Khartoum wouldn’t allow the plebescite to take place in Abyei, and they never resettled, because they had no support to return after so long.…  Seguir leyendo »

Three decades ago, the June 5, 1981, issue of Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR) reported on five previously healthy young gay men in Los Angeles diagnosed with pneumocystis carinii pneumonia (PCP), an infectious disease usually seen only in people with profoundly impaired immune function. As a specialist in infectious diseases and immunology, I had cared for several people with PCP whose immune systems had been weakened by cancer chemotherapy. I was puzzled about why otherwise healthy young men would acquire this infection. And why gay men? I was concerned, but mentally filed away the report as a curiosity.

One month later, the MMWR wrote about 26 cases in previously healthy gay men from Los Angeles, San Francisco and New York, who had developed PCP as well as an unusual form of cancer called Kaposi’s sarcoma.…  Seguir leyendo »

Let’s face it: These summit meetings are a bore. Exhausted leaders have to travel halfway around the world at taxpayers’ expense just to pose for the statutory picture with strained smiles and too few women. They sign a declaration of good intentions, the wording of which has been disputed for days by their Sherpas before the actual gathering. They have an ambitious agenda that is immediately forgotten.

The same questions keep being asked: Is the meeting of the wealthiest an insult to the poor? Is Russia truly a Western democracy? Is the Group of 8 still relevant or should it be scratched to give way to the G-20 — a more appropriate representation of today’s world powers?…  Seguir leyendo »

Less than a month after the death of Osama bin Laden, Ratko Mladic, one of the most evil men of the 20th century, has been captured. The moment is sweet. For me, bittersweet. For 16 years, Mladic had been Richard Holbrooke’s nemesis, and my husband died without seeing him brought to justice. Mladic’s freedom all these years after the Dayton Accords put an end to the Bosnian war was a personal wound for Richard, the chief architect of that agreement. We cannot call Dayton a success while Mladic is free, my husband used to say.

The butcher of Srebrenica, the general whose forces laid siege to Sarajevo, was a rebuke to everything the Dayton Accords stood for: reconciliation among Serbs, Bosnians and Croats; the integration of the shattered pieces of the former Yugoslavia into the European family; a multicultural future for the blood-soaked Balkans.…  Seguir leyendo »

On May 28, 1961, British lawyer Peter Benenson penned a passionate article in the London Observer, drawing attention to the plight of two Portuguese students who had delivered a toast calling for democratic reform in their country and were promptly carted off to prison for defying dictator Antonio de Oliveira Salazar. Benenson wrote in that article: «Open your newspaper any day of the week, and you will find a report from somewhere in the world of someone being imprisoned, tortured or executed because his opinions or religion are unacceptable to his government…. The newspaper reader feels a sickening sense of impotence.…  Seguir leyendo »