Domingo, 17 de julio de 2011

Si los autos judiciales fueran multimedia todos los ciudadanos interesados en el caso Faisán habrían podido escuchar ya el audio de los fragmentos transcritos por el juez Ruz, correspondientes al anonadado monólogo en el que Joseba Elosua le cuenta a su cuñado lo nunca visto, lo que jamás pudo imaginar ni desde lo más hondo de sus vapores etílicos, la fantasía más grande que vieron los siglos: ¡la txakurrada, ayudándole a él, al recaudador de ETA, a no ser detenido!

Habrá que esperar sin embargo al juicio oral -varias emisoras de radio han dramatizado la lectura de estos textos, pero no es lo mismo- para constatar la autenticidad de ese asombro, lo genuino de esa estupefacción, incompatible con la alambicada penúltima cortina de humo, según la cual Elosua llevaba ya mucho tiempo trabajando para la Policía y el chivatazo trataba en realidad de preservarlo como confidente.…  Seguir leyendo »

Ahora lo sé porque lo he vivido, y por eso puedo decir que hay pocas experiencias tan intensas como la primera vez que alguien se hace pasar por uno. El año pasado, mientras yo asistía con fascinación a las artes que se da Dick Whitman para robar la identidad de Don Draper en Mad Men, un agente comercial de Iberdrola llenaba un contrato a mi nombre, inventaba mi fecha de nacimiento, firmaba con firma inventada ese contrato y firmaba además dos cartas en las que yo anunciaba a mis proveedores de servicios que me daba de baja con ellos para, por supuesto, irme con Iberdrola.…  Seguir leyendo »

He vuelto a ver Muerte en Venecia, la célebre película de Luchino Visconti. Muchas personas de mi generación me lo desaconsejaban. «Ha envejecido sin remedio». «Sólo se salva la música de Mahler y los bellos atardeceres venecianos». Cuando la vi me impresioné profundamente, pese a que la juzgaba un pastiche del pequeño relato de Thomas Mann, con injertos del Doctor Fausto del mismo autor, y datos de la vida de Gustav y Alma Mahler. Más ese toque de sensibilidad gay, marca de la casa, que entonces podía parecernos de mal gusto, o kitsch, pero que hoy puede asumirse por un amplio segmento de la población.…  Seguir leyendo »

¿Nunca se han preguntado cómo en los países más pobres las familias tienen tantos hijos, si les va a costar alimentarlos? Hay dos razones para ello. Una es que la mayor mortalidad infantil no permite garantizar que todos sus hijos lleguen a la edad adulta. Pero la razón principal es que tener hijos es una inversión de futuro. En países donde no hay Estado del bienestar, ni mucho menos un sistema público de pensiones, tener muchos hijos es la principal garantía del sustento de la familia, ya que se les pondrá a trabajar bien temprano, y cuando llegue la senectud, serán ellos el sustento económico de sus padres (en sociedades donde aún perdura el que los hijos vean como un deber el mantener a los padres, claro).…  Seguir leyendo »

Si un individuo se presentara en nuestra oficina diciendo que es Leonardo Da Vinci y nos ofreciera la Mona Lisa por diez millones de euros, ¿qué haríamos? Supongo que no le compraríamos el cuadro porque todos sabemos que Leonardo ya hace casi quinientos años que está muerto y que La Gioconda está en el Museo del Louvre desde la Revolución Francesa. Al estar claro, pues, que la cosa es una farsa, el personaje sería debidamente expulsado de nuestra oficina.

Eso lo haría cualquier persona normal, ¿no? ¡Pues no! Parece que los políticos europeos le comprarían el cuadro al farsante. Al menos eso es lo que se deduce de la su actitud ante las agencias de rating.…  Seguir leyendo »

Several years ago I spent time with a platoon of Army infantry at a remote outpost in eastern Afghanistan, and after the deployment I was surprised that only one of the soldiers chose to leave the military at the end of his contract; many others re-upped and eventually went on to fight for another year in the same area. The soldier who got out, Brendan O’Byrne, remained a good friend of mine as he struggled to fit in to civilian life back home.

About a year later I invited Brendan to a dinner party, and a woman asked him if he missed anything at all about life at the outpost.…  Seguir leyendo »

I got a real thrill in December 1999 in the Reading Room of the Morgan Library in New York when the librarian, Sylvie Merian, brought me, after I had completed an application with a letter of reference and a photo ID, the first, oldest notebook of Isaac Newton. First I was required to study a microfilm version. There followed a certain amount of appropriate pomp. The notebook was lifted from a blue cloth drop-spine box and laid on a special padded stand. I was struck by how impossibly tiny it was — 58 leaves bound in vellum, just 2 3/4 inches wide, half the size I would have guessed from the enlarged microfilm images.…  Seguir leyendo »

Three recent events highlight the extraordinary task that lies ahead for cancer prevention.

First: in late May, a World Health Organization panel added cellphones to a list of things that are “possibly carcinogenic” — a category that also includes pickles and coffee.

Second: in mid-June, the National Toxicology Program, countering years of lobbying by certain industries, finally classified formaldehyde (used in plywood manufacturing and embalming) as a carcinogen.

And third: in late June, the Food and Drug Administration issued newer and more graphic warning labels for cigarette packages. These include deliberately disturbing images of a patient with mouth cancer and of a man with tobacco smoke coming out of a tracheotomy stoma.…  Seguir leyendo »

A few years ago my old boss, David Laventhol, had an extended conversation with Rupert Murdoch about newspapers. It was after some sort of big-deal journalism dinner, and they talked long after the tired waiters wished they’d go. David had a storied career in newspapers. He helped invent the Style section of the Washington Post when he was a young editor there. He was editor and publisher of Newsday, publisher of the Los Angeles Times and president of Times Mirror, finishing his career with me at the Columbia Journalism Review.

As David tells the story, Murdoch had endless questions about the tiniest details of the production and distribution of dailies, from press types to paper weight to payroll.…  Seguir leyendo »

Suddenly, all the major pro-Israel organizations are anguishing about «delegitimization.» Those who criticize Israeli policies are accused of trying to delegitimize Israel, which supposedly means denying Israel’s right to exist.

The concept of delegitimization has been used as a weapon against Israel’s critics at least as far back as 1975, when then-U.S. Ambassador to the United Nations Daniel Patrick Moynihan accused the international body of delegitimizing Israel by passing a «Zionism is racism » resolution. That may have been the last time the term was used accurately.

In a May speech, President Obama used it in reference to the Palestinian effort to seek recognition of their national aspirations at the U.N.…  Seguir leyendo »