Domingo, 27 de noviembre de 2011

Ennahda, the Islamic party in Tunisia, won 41% of the seats of the Tunisian constitutional assembly last month, causing consternation in the west. But Ennahda will not be an exception on the Arab scene. Last Friday the Islamic Justice and Development Party took the biggest share of the vote in Morocco and will lead the new coalition government for the first time in history. And tomorrow Egypt’s elections begin, with the Muslim Brotherhood predicted to become the largest party. There may be more to come. Should free and fair elections be held in Yemen, once the regime of Ali Abdullah Saleh falls, the Yemeni Congregation for Reform, also Islamic, will win by a significant majority.…  Seguir leyendo »

This past summer I came across a camel that had lost its hump. After a long journey in search of pasture, the beast was swaying beside a brackish well, its ribs and hip bones showing. The hump hung flaccid off its back like a deflated balloon.

I was in northern Kenya, which is suffering through the worst drought to hit the Horn of Africa in 60 years. The toll of deprivation is everywhere. In the village of Kursin, emaciated livestock are collapsing in the middle of town; the local headmaster, Ismael Ali, told me they’ve “had a problem with dead carcasses around the school.” Attendance dropped sharply since the beginning of the year, as many families left the parched region with their flocks, some even crossing into war-torn Somalia in search of food.…  Seguir leyendo »

In 2001, a book came out about George Mitchell’s diplomatic work in Northern Ireland that was entitled “To Hell With the Future, Let’s Get On With the Past.” One hopes that such a book will never be written about today’s Arab awakenings. But watching events unfold out there makes it impossible not to ask: Will the past bury the future in the Arab world or will the future bury the past?

I am awed by the bravery of the Syrian and Egyptian youths trying to throw off the tyranny of the Assad family and the Egyptian military. The fact that they go into the streets — knowing they face security forces who will not hesitate to gun them down — speaks of the deep longing of young Arabs to be free of the regimes that have so long choked their voices and prevented them from realizing their full potential.…  Seguir leyendo »

Remontemos el vuelo. Observemos el acontecimiento desde las alturas que habitan las águilas. El resultado del domingo pasado supone la culminación de una serie histórica, amagada en 1993 e iniciada en 1996. Lo ocurrido desde entonces ha venido a materializar la quimera de la «mayoría natural» que Fraga formulaba entre befas de todo tipo en los 80 y la profecía de la «Segunda Transición» que sirvió de título a un libro de Aznar en vísperas de su llegada al poder.

En 2015 se celebrará el 40 aniversario de la muerte de Franco. Si Rajoy culmina la legislatura y continúa en el poder entonces -algo altamente probable teniendo en cuenta su holgado margen en el Congreso-, podrá decirse con toda propiedad que así como durante los primeros 20 años de democracia la sociedad española tendió a escorarse a la izquierda, las siguientes dos décadas habrán adquirido un nítido sesgo de centro derecha.…  Seguir leyendo »

¿Qué hubiera hecho George Orwell con Facebook? En realidad nada: su cuenta probablemente habría sido desactivada por la compañía. Con un poco de suerte, se le habría dicho que escaneara la primera página de su pasaporte y que volviera como Eric Blair.

En materia de seudónimos, Facebook es más igualitario que la antigua Unión Soviética. Ya puedes ser rico o famoso o estar perseguido que a menos que no emplees tu verdadero nombre al registrarte en ese sitio te estarás buscando problemas, y Facebook te torturará con una fruición kafkiana. El año pasado suspendió la cuenta del encarcelado oligarca ruso Mijaíl Jodorkovsky, pidiéndole que enviara por correo electrónico -¡desde una prisión de Siberia!- una copia de su documento de identidad.…  Seguir leyendo »

Sabemos de las aventuras lascivas de Silvio Berlusconi, de las intimidades familiares de Sarkozy, de los vicios y gustos de numerosos mandatarios. De Angela Merkel, cuyo nombre e imagen visitan a diario la prensa de todo el mundo, apenas se sabe nada que no incumba exclusivamente a su actividad profesional. ¿Quién y cómo es esta mujer que la revista Forbes y el semanario Time han señalado repetidamente como uno de los seres humanos más poderosos e influyentes del planeta?

En España, algunos que se expresan en público insisten en llamarla «Ángela». Se dice Anguela, como «anguila» pero sin «i». A menudo se le aplica el tópico caricaturesco de dama de hierro, lo que no se corresponde en absoluto ni con sus maneras educadas ni con lo que con toda probabilidad constituye su mayor fortaleza: la ductilidad para alcanzar acuerdos.…  Seguir leyendo »

EL cine de Orson Welles nace como Minerva, armado de la cabeza a los pies. No experimenta tanteos, ensayos, errores, aunque sí un proyecto fallido, que se adelanta a ese comienzo: la adaptación del relato de Joseph Conrad El corazón de las tinieblas. Tiene 24 años, una insultante edad para recibir el mayor don de una gran productora de cine: vía libre para realizar lo que quiera.
Detrás quedan los sensacionales éxitos en teatro, el Vudú-Macbethcon actores negros, con un Harlem entregado; el programa radiofónico, que causó escándalo y conmoción, sobre un falso ataque de extraterrestres a USA, que llevó a la calle a masas de población en todas las latitudes de Norteamérica.…  Seguir leyendo »

The notion of a modern political awakening in the Arab world was first whispered more than a decade ago in Syria, when an assortment of intellectuals, artists, writers and activists lit the spark of what would become known as the Damascus spring. Having risked carefully crossing the regime’s red lines in the last years of Hafez al-Assad‘s reign, they continued to push the boundaries after his son Bashar inherited power in July 2000, willing themselves to believe that he would support a gradual transition to a more pluralistic political system.

The Damascus spring was abruptly cut short with the Syrian regime’s usual brutal methods; by 2001, civil society forums had been forced shut, and the main protagonists were charged in state security courts and given long jail sentences.…  Seguir leyendo »

On Jan. 24, 1943, 230 French women who had been arrested for resistance activities were put on a train at Compiegne, outside Paris, and sent to Auschwitz. The youngest had just celebrated her 17th birthday; the oldest was 67. They were teachers and seamstresses, students and farmers’ wives; there was a doctor, a dentist and several editors and chemists. They were to be a lesson to other would-be troublemakers.

The women were not Jewish, so they were not sent immediately to be gassed. However, they were subjected to interminable roll calls in arctic conditions, crushingly tough physical labor and the random, ceaseless brutality of the SS guards.…  Seguir leyendo »