Domingo, 15 de abril de 2012

Cuando meses antes de las elecciones Rajoy hablaba en petit comité de sus intenciones al llegar al poder, el mensaje dominante era el de que en sus primeros 100 días iba a lograr transformar tanto la imagen exterior de España, como la opinión de los españoles sobre su propia manera de ejercer el liderazgo.

Rajoy se presentaba así como una especie de hombre a la espera, condicionado en su manera de conducir la oposición y plantear la campaña por la conveniencia de aglutinar una mayoría lo más amplia posible, según la receta de su asesor Arriola de no molestar ni a los menos, aun a costa de tampoco ilusionar a los más.…  Seguir leyendo »

Guernica fue bombardeada el 26 de abril de 1937. Entre el 3 y el 7 de mayo, estallaban en Barcelona los llamados “hechos de mayo”, el enfrentamiento armado en las calles (400/500 muertos) entre milicias de la CNT y del POUM, y fuerzas de orden público de la Generalitat catalana, apoyadas por fuerzas del gobierno de la República, sucesos cuyas consecuencias —ilegalización del POUM, asesinato de su líder Andreu Nin y fin del proceso revolucionario en Cataluña— iban a gravitar decisiva y perturbadoramente sobre la historia de la guerra española. Poco después, del 30 de mayo al 2 de junio, la República iniciaba en el frente de Madrid una ofensiva sobre La Granja y Segovia, con el objetivo precisamente de responder a la ofensiva de Franco en el norte —en el marco de la cual se había producido el bombardeo de Guernica— y evitar la caída de Bilbao.…  Seguir leyendo »

Después de las congregaciones en la Plaza de la Revolución, cuando la muchedumbre parte y desmontan la tribuna, algo me recuerda al actor que se limpia el maquillaje al final de la obra. Las banderitas de papel yacen tiradas en el piso, los camiones cargan las barreras metálicas y los técnicos retiran con cuidado los equipos de audio. Nunca se ve más deshabitada esa amplia explanada que a pocos minutos de haber cobijado una multitud. La impresión de vacío llega invariablemente, aunque el gentío no haya coreado consignas sino musitado rezos, no haya concluido con un “venceremos” sino con un “amén”.…  Seguir leyendo »

Dice un proverbio que «la marea ascendente eleva todas las embarcaciones». Esta expresión, atribuida al presidente John F. Kennedy, se ha invocado con frecuencia en relación con la economía: si la situación mejora, todo el mundo se beneficia de ello. No siempre se ha cumplido y ciertamente no ha sido el caso en los últimos veinte años. Las cifras son bien conocidas. En Estados Unidos, los muy ricos han salido ganando con creces en este periodo, pero el resto de la población en menor medida o nada en absoluto. El nivel medio de renta ha disminuido. Europa ha mostrado una tendencia similar, aunque tal vez no tan marcada.…  Seguir leyendo »

EL tiempo de los hombres es siempre el de las conmemoraciones. No puede creerse en el tiempo lineal que nos prometía un ingenuo progresismo, en el que bastaba con colocar el propio equipaje en el vagón de la historia para ir avanzando por paisajes mejores hasta llegar a la perfección de un paraíso mundano, construido a imagen y semejanza de nuestra ambición de ser los dueños de la Tierra. Nuestro tiempo no puede reducirse tampoco a un instante inmóvil, que ha sustituido las ilusorias jactancias de los dos últimos siglos por una deserción de las ideas mismas de esperanza y de recuerdo, con esa actitud que, tras decir que la historia no nos enseña nada, pasa a señalarnos que el futuro no existe más que como una simulación que reitera la insolvencia moral y la inutilidad ejemplar de un pasado ya muerto.…  Seguir leyendo »