Domingo, 9 de diciembre de 2012

You have seen the headlines from the Middle East. Now imagine listening to the same stories as you stand in Israel, just a few miles from Syria, Egypt, Gaza, the West Bank.

Considering the range of unhappy outcomes the Israeli people may have to face, it is stunning to see their political leaders create unnecessary problems for their country.

Israel faces so many challenges, so many serious, dangerous, life-threatening scenarios that its people should demand of their leaders that they stop, take stock, and start behaving more responsibly. The recent decision to move forward a controversial housing construction program was inexcusable.…  Seguir leyendo »

Hace ya bastantes años caí yo en una reunión de conocidos, convocada por alguien que estrenaba casa. Era una mansión extravagante, levantada en el interior de un patio de manzana próximo a la Plaza de Cataluña. Una ilegalidad sonrojante, pero del siglo XIX, cuando el desarrollo del Ensanche barcelonés facilitó toda suerte de negocios sucios muy bien explicados por Mendoza en La ciudad de los prodigios. El dueño de la mansión mostraba ufano sus salones y un cine entero que había instalado en la parte superior, lo que algún día fueron buhardillas.

Entre los presentes había viejos amigos de la época antifranquista, convertidos ahora en promotores inmobiliarios, consejeros de la Generalitat, agentes de publicidad, diputados, concejales, o simples profesionales, pero casi todos giraban alrededor del ayuntamiento de Barcelona como abejorros en torno a una flor suculenta.…  Seguir leyendo »

Washington.

Debate con el senador John McCain, el que fuera adversario de Obama durante las elecciones de 2008, a iniciativa del Foreign Policy Institute.

El senador es afable.

Comedido.

Por su glorioso pasado militar y su presencia, por su aparente forma de entender la política como algo que ha de apoyarse inexcusablemente en un mínimo de principios y valores, no tiene mucho que ver con Mitt Romney y, dicho sea de entrada, encarna lo más respetable que tiene el Partido Republicano.

El debate iba bien hasta el momento en que, en respuesta a un comentario (¿compungido?) de McCain sobre el hecho de que sea Francia, y no su país, quien está ejerciendo el liderazgo en esos tres avisperos que son Siria, Mali y, por supuesto, Libia, afirmé que nada hubiera sido ni será posible sin la alianza vital y fraterna con Estados Unidos, y añadí una frase que, para mi sorpresa, cayó como un jarro de agua fría: “En Libia, el honor lo salvaron tres mujeres: Samantha Power, consejera de Obama; Hillary Clinton, su secretaria de Estado, y Susan Rice, embajadora ante Naciones Unidas”.…  Seguir leyendo »

"Es demasiado tarde. No podemos ganar. Se han hecho demasiado poderosos”. Esto fue lo que escribió Abbie Hoffman, el famoso activista estadounidense, en su nota de suicidio. Se refería a las instituciones, los acontecimientos y las ideologías contra las que había luchado, de manera peculiar, toda su vida.

La figura de Hoffman viene muy a cuento en estos tiempos críticos; en los años sesenta era un joven, autodenominado anarco comunista, alumno de Herbert Marcuse, que en diversas acciones, en grupo o de forma individual, fue montando una protesta continuada contra el Estado, la policía, el capitalismo, o contra fenómenos muy puntuales como la guerra de Vietnam.…  Seguir leyendo »

A muchos oyentes les llamó la atención que Duran i Lleida se jactara en la Cope de que las querellas contra nuestros periodistas por la publicación del informe policial sobre la corrupción en Convergencia hubieran sido admitidas en Barcelona. Todos entendieron que estaba sacando pecho por el hecho de que el factor campo fuera a jugar a su favor, condicionando el resultado.

Uno siempre tiende a creer en la independencia de los tribunales y seguro que «aún hay jueces» en Barcelona, pero tampoco puede echar en saco roto la advertencia de juristas eminentes de que en Cataluña se pretende crear un «Líbano judicial».…  Seguir leyendo »

También en tiempos de crisis mueren las instituciones, lo que debiera hacernos pensar que los tiempos son todavía más impíos de lo que pensábamos, y que en la crisis no hay aval para evitar la desaparición: todo, absolutamente todo, puede irse al garete.

Las instituciones son con frecuencia organismos que desempeñan una función de interés público, especialmente benéfico o docente, y con no menos frecuencia tienen una historia que justifica el cometido y el destino de las mismas, como si en el tiempo, a veces en el devenir de los siglos, hubiesen encontrado el refrendo social que las sustenta y sostiene.…  Seguir leyendo »

I’ve pranked several thousand people, although I never favored that term. Much of my career was spent doing hidden-camera stunts on “Candid Camera,” following a path charted for decades by my father, Allen Funt. We always worried about what might go wrong, particularly involving the physical and emotional health of unsuspecting subjects. Our gags were relatively tame, and we sought to find greater social meaning in each sequence. Our track record was pretty good. Still, we had our share of critics.

Tens of millions heard, or heard about, the telephone gag conducted last week by two Australian radio hosts, who called a hospital in London pretending to be Queen Elizabeth II and Prince Charles.…  Seguir leyendo »

A text message was the first sign that something was wrong. In the week after Hurricane Sandy hit Haiti, our research team was assessing post-disaster crime, food security and service provision. The message came from a Haitian researcher in our group, an enthusiastic and talented graduate student whom we’ll call Wendy. She had been walking alone a few blocks from our hotel when she was forced into a house and brutally raped.

We quickly located a doctor but he refused to examine Wendy, saying she needed to be seen by the authorities first. We then contacted the police, and after a grueling interview in which one officer repeatedly asked Wendy, “What did you do to make him violate you?”…  Seguir leyendo »

In “Jealous Guy,” John Lennon described his heart-aching insecurity as “shivering inside.” In “The Rain Song,” Led Zeppelin’s Robert Plant bemoaned, “I’ve felt the coldness of my winter.” And in “It Will Be Lonely This Christmas,” the ’70s band Mud crooned desperately, “It’ll be cold, so cold, without you to hold.”

The poets were right about the chill of isolation and rejection — more, perhaps, than even they knew: when a person feels lonely or is being excluded by others, his or her skin literally becomes colder.

For the past several years, our lab has been studying just how people respond to exclusion and other social interactions.…  Seguir leyendo »

The most enduring image from my travels across the Middle East this year was a Libyan street lined with bridal boutiques. Mannequins in bouffant white dresses, with beaded bustiers and satin rosettes, evoked Cinderella transformed by her ball gown.

Outside, however, the street was lined with heaping piles of garbage wrapped in tatty plastic bags. Tripoli literally stank.

On the second anniversary of the Arab uprisings, millions across the Middle East still have dreams of makeovers. But revolutionary fairy tales have devolved into the reality of running countries that are still without fully functioning governments or basic laws. Providing fundamental public services, much less addressing economic woes that sparked the uprisings, is still a very long way off.…  Seguir leyendo »