Domingo, 30 de diciembre de 2012

Hace unos días acudía al Teatro Real. Se representaban dos obritas de distinto perfil y autoría. La primera, Il prigioniero, de Luigi Dallapiccola, ópera en un prólogo y en un solo acto, basada en La tortura de la esperanza, de Auguste Villiers de L´IsleAdam, y en Las leyendas y aventuras heroicas, alegres y gloriosas de Ulenspiegel y de Lamme Goedzak, de Charles De Coster. La segunda, Suor Angelica, de Giacomo Puccini, también en un acto, y con libreto de Giovacchino Forzano. Dos composiciones, próximas a la sensación de desesperanza, retraimiento y desazón que nos asola. La tupida sombra de una larguísima crisis económica, con devastadores efectos sobre el empleo, de una alienante crisis de valores y principios, de una malhadada crisis política — al hilo de desafiantes desvaríos soberanistas— y de una crisis institucional, que pone en entredicho la unidad de la Nación española, la vertebración del Estado y el respeto a las instituciones, casaban con nuestro desánimo nacional.…  Seguir leyendo »

El 14 ventoso del año II de la República Francesa (4 de marzo de 1794), nueve meses después del final de los hechos narrados en El Primer Naufragio, se celebró en el club de los Cordeleros la más dramática sesión de su agitada historia. En el París en el que el Terror estaba ya a la orden del día, el Comité de Salud Pública, dominado por Robespierre, no lograba acabar con la hambruna fruto del desabastecimiento. Los enragés y otros grupos radicales que confluían en el club de la orilla izquierda que representaba los intereses de los sans culottes, seguían empeñados en llevar el proceso revolucionario hasta las últimas consecuencias.…  Seguir leyendo »

"We were kept awake last night by new year bells," wrote Virginia Woolf in her diary for 1 January 1915, with the first world war five months old. "At first I thought they were ringing for a victory."

There is something oddly affecting about historical diary entries for the first day of January, so full of hope for a year that has long since vanished into the past, and often beginning the diary-keeping habit itself – for this was Woolf's first entry in a diary she kept for another 26 years. In an age when social networking sites host perpetual updates on the mundane details of our lives, this unbending commitment to private writing feels heroic.…  Seguir leyendo »

The world did not end this year, as some people thought it would following a Mayan prophecy (well, at least one interpretation of it), but it seems pretty certain that next year is going to be tougher than this one.

We are entering 2013 as the Republican hardliners in the United States Congress does its utmost to weaken the federal government, using an anachronistic law on federal debt ceiling. Until the Republicans started abusing it recently, the law had been defunct in all but name. Since its enactment in 1917, the ceiling has been raised nearly a hundred times, as a ceiling set in nominal monetary terms becomes quickly obsolete in an ever-growing economy with inflation.…  Seguir leyendo »

Almost three years ago, Haiti was hit by an earthquake that killed an estimated 220,000 people in 35 seconds of unimaginable terror. It was the worst national disaster in the history of the western hemisphere. The world rushed to help, with huge sums donated amid declarations to "build back better" one of the most blighted nations on earth.

But, as the anniversary approaches, it is evident that many good intentions imploded at the expense of the people they were meant to help. Haiti stands as the latest sad example of how self-aggrandising assumptions of the global aid industry can backfire so badly.…  Seguir leyendo »

Hace exactamente 50 años, la novela de Solzhenitsyn Un día en la vida de Ivan Denisovich, que describe una jornada en un campo de trabajos forzados estalinista, irrumpió en el escenario ruso e internacional como un castillo de fuego en el cielo oscuro. Su publicación fue posible gracias a la tímida apertura política de la era Jrushchov. En aquel entonces los rusos sabían que existían campos de concentración porque conocían a personas que habían estado encerradas en ellos. Pero nadie había leído el testimonio directo de uno de esos presos.

Los millones de rusos que habían pasado por esos campos apreciaron la valentía del autor pero le echaron en cara la suavidad y benevolencia del testimonio.…  Seguir leyendo »

Estaba ordenando el escritorio y un libro cayó de un estante a mis pies. Era el cuarto volumen de Situations (1964), la serie que reúne los artículos y ensayos cortos de Sartre. Lo encontré lleno de anotaciones hechas cuando lo leí, el mismo año que fue publicado. Comencé a hojearlo y me he pasado un fin de semana releyéndolo. Ha sido un viaje en el tiempo y en la historia, así como una peregrinación a mi juventud y a las fuentes de mi vocación.

Sus libros y sus ideas marcaron mi adolescencia y mis años universitarios, desde que descubrí sus cuentos de El muro, en 1952, mi último año de colegio.…  Seguir leyendo »