Domingo, 8 de septiembre de 2013

Cada cosa por su orden. El año próximo hablaremos de 1714, vaya que si hablaremos, pero hoy toca repasar ese esclarecedor 1713 en el que todas las cartas quedan boca arriba; y la técnica de la cadena humana me parece de gran utilidad, siempre que enlace eso que los franceses llaman les lieux de la memoire. Paso en concreto a proponer tres cadenas con sus correspondientes itinerarios, destinadas a recordar lo que de verdad sucedió.

La primera sería la Cadena del Amargo Despertar y tendría su primer eslabón en el puerto de Barcelona, donde el día de San José de aquel año la emperatriz Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel se embarcó en un buque británico para no volver jamás.…  Seguir leyendo »

No fue feliz: ¿a qué le viene al viajero evocar ahora vagos endecasílabos de Borges, en voz baja, frente al crepúsculo minucioso del mar de China? Atrincherado en el artificio, tan convencional, de un paréntesis en lo real ya a punto de cerrarse: es la huida indolente de todos los veranos, la resignada certeza también de aquel que sabe –y él sabe que no puede no saberlo– cómo no hay lugar ya en el cual siga siendo verosímil huir de nada. «¡Cuán grande el mundo a la luz de una bombilla!», ironizaba Baudelaire. «A los ojos del recuerdo, ¡cuán minúsculo el mundo!».…  Seguir leyendo »

One thing was clear from the diplomatic disaster of the G20 summit in St Petersburg: western leaders are fed up with what Barack Obama called the «paralysis» afflicting the United Nations as it gazes on impotently at an unfolding human tragedy in Syria. So is it too much to hope this latest crisis will finally spark reforms that are so essential and universally acknowledged if this antiquated body is to come close to fulfilling its stated role of keeping peace around the planet?

For more than two years, the security council has been stuck in stalemate. On one side is Russia, resolute in support of a regime spending so much money on its weaponry, aided and abetted by China.…  Seguir leyendo »

The Obama administration — with the backing of key Republicans in Congress — is poised to embark on a strategy that entails punitive airstrikes on Syrian government positions and stepped-up lethal aid to moderate elements of the Syrian opposition.

So far, however, the Syrian opposition has been unable to win significant support from the country’s ethnic and religious minorities. Without such support, the opposition is unlikely to prevail even with stepped-up U.S. assistance. Moreover, the inability of the Syrian rebels, who are almost all Sunni Muslim Arabs, to win over the country’s Kurds, Alawites and Christians raises the question of whether their victory is even desirable.…  Seguir leyendo »

Here’s advice to the members of Congress as they are asked to endorse an American-led attack on the government of Syria: Start your consideration by establishing priorities, clarifying what matters most to the country. The Obama administration rightly points to two urgent matters: stopping the Iranian nuclear buildup and maintaining the security of Israel. To these, I add a third: re-establishing the U.S. deterrent credibility laid low by President Obama himself.

Note that this list conspicuously does not mention the Syrian regime’s chemical arsenal (the largest in the world) or its recent use. That’s because these pale in horror and in danger by comparison with the nuclear weapons now under construction in Iran.…  Seguir leyendo »

If I am alive today, if 40 years later I am able to tell the story of the Chilean coup of Sept. 11, 1973, it is thanks to the blind generosity of my friend Claudio Jimeno.

I remember him now as I saw him then, when I said goodbye without knowing it was goodbye, not knowing he would soon be dead and I would survive, neither of us knowing that the military would kill him instead of me.

Claudio and I met in 1960 as freshmen at the Universidad de Chile, where his toothy grin and shock of black hair had earned him the nickname of Conejo (rabbit), which was to follow him till the day he died.…  Seguir leyendo »

La experiencia chilena, la llamada Vía chilena al Socialismo, tuvo unas consecuencias políticas de gran calado en toda la izquierda occidental. Se produjeron —podemos sintetizar— tres tipos de respuesta: primera, la que podríamos llamar de izquierda revolucionaria, partidaria de la lucha armada, convencida de que la dicotomía era revolución o fascismo, y de que nunca se podría alcanzar el socialismo por el mismo camino que se intentó durante los años de la Unidad Popular en Chile; segunda, la ortodoxa, de matriz soviética, que aun valorando la posibilidad de que —al menos teóricamente— se pudiera transitar pacíficamente hacia el socialismo, entendía que había de contemplarse la utilización de la fuerza para defender las conquistas revolucionarias; y tercera, la que se nos antoja más innovadora, la que Achille Occhetto, en sintonía con su predecesor Enrico Berlinguer, denominaría años después, ya en los años 80, un reformismo fuerte:“un reformismo que no se conforma con retoques de fachada, sino que interviene sobre las contradicciones de fondo de la sociedad con propuestas realistas (…), una alternativa democrática y reformadora que tenga como protagonistas a las fuerzas del progreso”.…  Seguir leyendo »

Qué extraño ambiente.

He aquí un presidente decidido que, tras la matanza del 21 de agosto en el extrarradio de Damasco, tuvo la reacción adecuada.

Un presidente inspirado que encontró las palabras adecuadas, e incluso el nombre, “masacre química”, para este bombardeo con gas. Un presidente que hace honor a Francia al haber sido el primero en hablar de la necesidad de una respuesta y al arrastrar tras él, como hiciera Sarkozy en Libia, a un Barack Obama dubitativo. Y frente a esto, ¿qué tenemos? Unos medios de comunicación quisquillosos y desconfiados.

Ese lado “no me fío” de la inmortal Juliet Berto en La China, de Jean-Luc Godard, que se ha convertido en el quid de los análisis políticos en estos tiempos de complotismo generalizado.…  Seguir leyendo »

La banalidad no sería uno de los elementos constitutivos del mal, como podría pensar más de un desalmado, sino una de sus dimensiones, y no podemos ignorar que nuestra vida funciona sumida en diferentes banalizaciones del mal, a menudo, con la ayuda de las herramientas más eficaces del cuerpo social. El cine americano ha banalizado siempre la muerte. La forma banal de matar en las películas americanas dice mucho de esa enfermedad que han heredado los videojuegos, donde la banalización de la muerte adquiere su dimensión más inmediata y fulminante, y justo desde ese ángulo se convierte en pulsión: la pulsión de matar, y también la simpleza de matar.…  Seguir leyendo »

Vine a Normandía con la intención de releer a Flaubert y visitar su pabellón de Croisset y los lugares que describió en Madame Bovary, pero en una librería del pintoresco y abigarrado puerto de Honfleur me encontré con un pequeño libro de Jorge Semprún, recién publicado en Francia, que me ha tenido toda la semana pensando en la irrupción del nazismo en el continente europeo, en la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas, y en la conducta de ciertos intelectuales en aquellos años neurálgicos.

El libro se llama Le métier d’homme (El oficio del hombre) y contiene tres conferencias que dio Semprún en la Biblioteca Nacional de París los días 11, 13 y 15 de marzo de 2002.…  Seguir leyendo »