Sábado, 15 de febrero de 2014

“I have tried to defend the legitimate right of every person in this world … to live freely with full civil rights. With all these miseries and tragedies, I have never used a weapon to fight these atrocious crimes except the pen,” wrote Hashem Shaabani, a young Iranian Ahwazi Arab poet from an Iranian prison. On Jan. 27, he was hanged along with 14 other prisoners, accused of “waging war on God.”

Radio Free Europe reported that he had been sentenced by an Islamic Revolutionary Tribunal. Dozens of other Ahwazis shared Shaabani’s fate. There have been demonstrations in Iran against government discrimination against its Arab minority with regard to employment, housing and basic civil rights.…  Seguir leyendo »

I have never had a mammogram. I’m almost 50 — nearly a decade into the age when the screening is recommended by the American Cancer Society. I’m college educated, adequately insured. And I am the bane of my health care providers. Once, my midwife went so far as to request that I never speak of my decision in any space where other patients might hear.

This week, I was vindicated. On Tuesday, a Canadian study, one of the largest ever done on mammograms, was published in the British Medical Journal. The study found that mammograms did not reduce breast cancer deaths in women around my age compared to physical exams, and that one in five women screened was overdiagnosed, possibly leading to unnecessary surgery or radiation.…  Seguir leyendo »

The British queen is down to her last pennies. Well, actually, her last millions of pennies.

Last month, the Public Accounts Committee — Parliament’s watchdog on public spending — published a damning survey of the state of the royal finances. The queen had spent down her “reserve fund,” a savings account built up by years of surplus public subsidy, to “a historically low level” of only £1 million ($1.6 million), from £35.3 million in 2001.

Trying to make sense of the royal finances is like trying to eat spaghetti with a spoon. Here’s the puzzle: Queen Elizabeth II is often described, by some measures, as one of the richest people in the world.…  Seguir leyendo »

Whenever the first serious snowfall arrives in the Alps, it is soon followed by the Netherlands’ first “gipsvlucht” — “gips” means plaster, of the sort used in casts, while “vlucht” is flight — of the season, carrying aching, broken Dutch skiers. This year, as usual, the news teams were out in force covering the special airlift as it arrived in Rotterdam from Innsbruck, Austria, on Dec. 28. It was the first of many.

Europeans from every country love to ski, but the Dutch flatlanders have an outsize love for the slopes. With the country’s highest elevation at 1,059 feet — which isn’t even fully their own, being shared at the border with Belgium and Luxembourg — they have to travel the farthest for decent skiing.…  Seguir leyendo »

Nadie defenderá hoy la guerra como actividad social deseable. Sin embargo, es bien sabido que muchos progresos técnicos se han visto estimulados por la actividad bélica. El caso más conocido es el de la energía atómica, desarrollada durante la II Guerra Mundial con fines militares, pero que después dio lugar al programa internacional Átomos para la paz y a la utilización de centrales nucleares para producir electricidad. Durante la misma guerra tuvo lugar también el desarrollo de los cohetes balísticos autopropulsados que luego contribuyó a la aparición de los motores de aviación a chorro, o jets, y a los cohetes que han hecho posible la exploración interplanetaria.…  Seguir leyendo »

The Syrian regime’s unwillingness to seriously engage in Geneva makes clear that a parallel effort must be taken to shift the regime’s calculations and to allow the United States and the moderate opposition to return to negotiations in a better position. That is the only way this brutal war will stop.

Events in Homs illustrate the depravity of Syrian President Bashar al-Assad’s strategy of misery. But the conflict has taken on an ominous security dimension for the United States in recent months. Assad’s intensified assault, including his unrelenting bombardment of the more moderate elements of Syria’s opposition, has created a vacuum that is being filled by jihadist groups, who are also a threat to us.…  Seguir leyendo »

Los recientes autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que exigen al Gobierno catalán la introducción de una cuota del 25% de horas lectivas en castellano, han sido recibidos como una agresión contra un sistema (la inmersión lingüística) que no solo cuenta con un apoyo parlamentario sólido sino también con el aval de los expertos y el refrendo de los resultados académicos. La reacción de la Generalitat, que tanto reprocha últimamente al Gobierno español su inmovilismo en el contencioso soberanista, ha sido inmovilista a su vez: al decir de Francesc Homs, consejero de la Presidencia, no se va a mover “ni una coma” del sistema.…  Seguir leyendo »

La ciudad es el problema; la técnica, la solución. Este eslogan podría resumir los programas urbanos que tanto en las metrópolis consolidadas de Occidente como en las bullentes megalópolis de Asia se sostienen en esa versión del panóptico moderno que son las llamadas ciudades inteligentes. Son modelos que comparten una confianza optimista en los poderes de la técnica para resolver los conflictos sociales y económicos implicados en los procesos de crecimiento, de acuerdo con un entusiasmo que ahora es digital, y que se refuerza por la conectividad indiscriminada y el ensalmo mercantil y fetichista de todo tipo de gadgets.…  Seguir leyendo »

Yo tengo por Graham Greene una debilidad atemperada por toda clase de reservas, y lo que más me gusta de él es que raras veces tienen sus amenas novelas un final feliz. Para empezar, sus protagonistas son antihéroes y lo último que los lectores de antaño –entre los que me cuento– toleraban era que el antihéroe se saliera con la suya. Graham Greene, personaje enigmático, hizo la guerra en los servicios secretos, en los que tuvo dos colegas y amigos, que fueron Kim Philby y Tom Burns. A Kim Philby llegó a prologarle el libro que este escribió, ya a salvo en el paraíso soviético: My silent war, y con Burns tuvo en común lo mismo que con los amigos de ambos, Roy Campbell y Evelyn Waugh: la adhesión al catolicismo.…  Seguir leyendo »

En fechas recientes se ha organizado un cierto revuelo mediático en torno a la filtración de un documento interno de Promusicae que reflejaba las ventas exactas, unidad por unidad, de los discos más vendidos. El papel en cuestión constataba, sobre todo, una realidad sobre la que la industria discográfica ha venido informando con toda transparencia a lo largo de los últimos años: vender un álbum en España, líder europeo de la piratería, se ha convertido en un acto de heroicidad comercial y de absoluta militancia melómana.

Pero la filtración, a modo de efecto colateral, también ha suscitado dudas sobre los certificados de Discos de Oro y de Platino, esos galardones honoríficos con los que reconocemos a los artistas más exitosos en términos comerciales.…  Seguir leyendo »

Hay casualidades llenas de vida que discurren en torno al flagelo de la muerte. El domingo fallecía Gabriel Axel, un director de cine danés apenas conocido entre nosotros de no ser por El festín de Babette (1987). Una obra maestra basada en la narración de Karen Blixen que obtuvo un Oscar a la mejor película extranjera, pero que ni por esas pasó en España de 200.000 espectadores. Usted vende 200.000 libros y se hace rico; consigue 200.000 espectadores y se arruina.

Gabriel Axel murió el domingo pasado a la provecta edad de 95 años, pero lo curioso es que el mismo día que fallecía, es decir, por hermosa casualidad y sin relación de causa y efecto, el diario de referencia en Francia, Le Monde, anunciaba a sus lectores el descubrimiento de un restaurante en Alsacia del Norte (Pfaffenhoffen), donde una cocinera de 45 años, Anne Ernwein, le daba vida al “festín de Babette” en una posada fundada en 1769, de la que ella es la séptima generación de cocineros.…  Seguir leyendo »