Domingo, 25 de septiembre de 2016

In this industrial city near the Mexican capital, workers gather outside the gates of a sprawling Chrysler plant for a late shift assembling Dodge Journey S.U.V.s. It’s a sought-after job, with autoworkers in Mexico earning an average of about $5 an hour, compared with the nation’s minimum wage of less than $4 for the whole day. Yet it is a fifth of what autoworkers make in Detroit, and that has helped Mexico become a global powerhouse in car production. The finished products can be seen in the parking lot: thousands of shiny new S.U.V.s, black, white, silver, red, waiting to be shipped around the planet, particularly to the United States, where Americans bought 100,000 Journeys last year.…  Seguir leyendo »

Nacieron por los días en que se publicaba El nombre de la rosa de Umberto Eco, cuando miles de cubanos escapaban de la isla a través del puerto de Mariel y un fanático asesinaba a John Lennon en Nueva York. Son los millennials, que se hicieron adultos con el cambio de siglo y conforman un tercio de la actual población de América Latina. El mercado quiere cautivar a esa Generación Y, mientras las empresas buscan aprovechar su estrecha vinculación con la tecnología. Sin embargo, es en la escena política donde podrían rendir sus mejores frutos para el continente. A diferencia de sus padres, que crecieron entre conflictos armados, dictaduras e inestabilidad económica, a los millennialsles ha tocado chocar con las imperfecciones de la democracia.…  Seguir leyendo »

A lo largo de mi vida, desgraciadamente, he conocido a muy pocos escritores o poetas. Sobre todo me he relacionado con ajedrecistas. Recuerdo que Karpov me besó en la boca. En presencia de Kasparov. Acto irracional, incluso en Moscú. Sucedió en el edificio de la Pravda. Mientras Christina Burrus y la televisión francesa nos filmaban. El 3 de septiembre de 2002. Los boxeadores no-violentos se calzan guantes de chicle.

… a lo largo de mi vida no he conocido a ningún escritor o poeta que viviera de su pluma. Con código de barras. No conocí ni conozco a poetas de postín.…  Seguir leyendo »

Pocas veces me he sentido tan afortunado por dedicarme al periodismo y tan reafirmado en algunas convicciones básicas como al terminar de ver con apasionado interés Paesa, el hombre de las mil caras. La película de Alberto Rodríguez es buena pero la historia real en que se basa fue mucho mejor y yo tuve el privilegio de vivirla, junto a dos excepcionales reporteros, Manuel Cerdán y Antonio Rubio, desde el palco más envidiable del teatro.

Pese a todo su talento narrativo, el cineasta que se consagró con La Isla Mínima no viene sino a corroborar, con este loable empeño de reconstruir uno de los episodios más cómicamente sórdidos de nuestra picaresca política, mi perenne advertencia de que es el arte el que imita a la vida y las mejores tramas de ficción empalidecen ante una historia real contada con fidelidad documental.…  Seguir leyendo »

Un mitoclasto puede ser definido como la porción de verdad histórica suficiente para reventar un mito que pasa por cierto.

La palabra mitoclasto no está en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero su formación se atiene a las reglas generales del español y debe considerarse correcta. Se compone de dos partes: mito y clasto, que procede del griego ‘klastos’ (roto, quebrado). Así, se habla de iconoclastas para señalar a quienes destruyen las imágenes. Cuando una roca se fragmenta por variar la cantidad de agua que contiene, se habla de hidroclastia; de haloclastia cuando el mismo fenómeno ocurre a causa de las sales; de termoclastia si se debe a los cambios de temperatura; crioclastia se dice si la rotura es por obra del frío; etc.…  Seguir leyendo »

Los órdenes de la arquitectura clásica son: dórico, jónico, corintio y… chimenea francesa. Todos bien respetables, por cierto. Este último surgió con la remodelación de París, promovida por el barón Haussmann, junto a la aparición de los bulevares y de las bellas y armoniosas perspectivas urbanas. Todos los edificios iguales, incluso por dentro.

Antañazo se hacía fuego en todas las habitaciones de la morada, con evidente peligro de incendios. En su famosa novela «Grandes esperanzas», Charles Dickens hace morir quemada a la misteriosa y vieja señorita miss Havisham, a quien el novio abandonó el mismo día de la boda. Desde entonces, la interfecta conservaba intacto el banquete nupcial.…  Seguir leyendo »

Llego a las 7 en punto. Ya no cabe nadie en el auditorio de la biblioteca Centelles. 194 personas en las sillas, 30 en las escaleras. Ignacio Martínez de Pisón, que es el presentador, lo dice al empezar y lo repetirá para clausurar el acto. Cuando acabas Patria, de Fernando Aramburu, lo sabes. Has leído un clásico.

La novela cuenta la historia de dos familias en un pueblo del País Vasco. El hijo de una de ellas –terrorista– matará al padre de la otra –un empresario harto de pagar el impuesto revolucionario–. Hacía tiempo que la amistad estaba carcomida. Pero la grandeza de Patria, más que el argumento, es que el planteamiento, nudo y desenlace enganchan porque a lo largo del tiempo el narrador despliega la humanidad de nueve personas atrapadas en la telaraña de una sociedad sometida al terror.…  Seguir leyendo »

Esta semana quedé con unas amigas, ambas profesoras de universidad, para compartir pasiones. Visitamos librerías, almorzamos en un vietnamita y hablamos mucho. Uno de los temas que nos ocupó fue la masculinidad, la especialidad de una de ellas. Ojo, no estoy diciendo nos convertimos en tres chicas contando chismes de sus hombres -aunque puede que también— sino que nos enredamos en debatir las complicaciones de la condición masculina. Ser hombre hoy día es dificilísimo, ni se me ocurriría intentarlo.

Las masculinidades se están rebautizando y ese es un reto que ha asumido el feminismo ante la necesidad de explicarse a sectores de la sociedad que se sienten excluidos de sus tesis.…  Seguir leyendo »

A mediados del mes de agosto, ‘El Tiempo’ de Bogotá publicó una entrevista de Juan Gabriel Vásquez a Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno colombiano para el acuerdo con las FARC, que en ese momento ya parecía inminente. En un momento de la entrevista le preguntaba de qué manera se podía contribuir a difundir la noción de que ese acuerdo era bueno y necesario. ¿Tal vez -sugería como buen novelista que es- se pueda colaborar en la construcción de un relato común?

Los distintos puntos de vista se han enfrentado con tal violencia durante 50 años que parecía necesario secundar cualquier esfuerzo destinado a buscar un relato compartible de la historia, un mínimo denominador común sobre el que cimentar la paz.…  Seguir leyendo »

This month, as the luxury cruise ship Crystal Serenity completed its pioneering transit of the Northwest Passage, a Canadian expedition announced the discovery of the Terror, a British ship that vanished along the same general Arctic route some 170 years ago.

For the Crystal Serenity, the biggest luxury liner ever to complete the passage, it was smooth sailing on waters that in the Terror’s day were covered by sea ice so impenetrable that it trapped the ship and another British vessel as they sought a route across the top of North America. All 129 men on what was known as the Lord Franklin expedition died.…  Seguir leyendo »

En julio, poco antes de la Convención Nacional Demócrata, uno de los explicadores oficiales de Donald Trump, Newt Gingrich, se sentó con CNN a discutir las estadísticas de crimen en Estados Unidos. La presentadora recordó que las cifras mostraban una tendencia a la baja pero Gingrich defendió su idea de que, en realidad, las personas se sienten más amenazadas. “Lo que yo digo es igualmente verdadero”, dijo, con la misma porfía de su jefe político. “Yo voy con lo que la gente siente; usted vaya con los teóricos”.

Gingrich es un sofista pero tiene razón: Trump ha demostrado que la realidad es una ficción que sólo precisa de la fe de sus seguidores para convertirse en verdadera.…  Seguir leyendo »

Iranians listened to a Friday prayer speech by Ayatollah Ali Khamenei in 2009. Newsha Tavakolian/Polaris, for The New York Times

Seven years ago, I heard the name of a prominent Iranian diplomat, Mohammad Javad Zarif, at least 118 times. That was how many days I spent imprisoned in Iran for doing my job as a journalist — and how many days I was beaten by an intelligence officer in the hard-line Revolutionary Guards. He demanded that I falsely confess to being a C.I.A. agent and invent false stories that Mr. Zarif had connections to Western intelligence agencies. Rather than cooperate, I somehow withstood the daily torture.

This month Mr. Zarif, now Iran’s foreign minister, has been in New York for the annual United Nations General Assembly meeting, alongside other Iranian diplomats and President Hassan Rouhani.…  Seguir leyendo »