Domingo, 1 de octubre de 2017

Aux marchands de peur qui voient dans le catalanisme un «populisme du riche» – le terme est pratique !- menaçant l’intégrité de l’Espagne et «les valeurs de l’Europe», les images de centaines de milliers de personnes dans les rues de Barcelone, pacifiques et déterminées, arborant des bulletins de vote et des urnes, apportent un démenti cinglant. Que voyons-nous ? Des masses manipulées par un quelconque dictateur ? Non. Nous avons simplement sous les yeux une foule galvanisée par un espoir d’émancipation collective, un rêve de contrôle de son destin. Bref, un demos en marche.

L’indépendance est un mot attrape-tout qui cristallise des espérances, des frustrations et des rancœurs de tous ordres, anciennes et moins anciennes, politiques et économiques, sociales et culturelles, et ce au risque d’immenses malentendus.…  Seguir leyendo »

Recuerdo las banderas, yo era un niño. Me abofetea su desasosiego. Ni un crío podía no percibirlo. En los años cincuenta y en un hogar de vencidos no se hacía necesario decir nada. Casi todo lo grave quedaba en el silencio. Pero un malestar denso arruinaba cada pliegue de la vida. Nadie podrá entender, de los nacidos luego, cómo todo en aquel tiempo sucedía sin palabras y era cristalinamente claro. No se aprende a ser clandestino, se nace. Y ese usar sólo en elipsis de la lengua no se extingue ya nunca. La lengua de aquel silencio me hizo. Si a algo puedo llamar yo, es a lo callado entonces.…  Seguir leyendo »

Mi liberada:

Algunos catalanes de mi tiempo consideramos que el nacionalismo es una idea maligna, que debe ser combatida. Nunca tuvimos el apoyo real de ningún gobierno de España. Solo un presidente, Felipe González, supo ver (Toledo, 1984) hasta qué punto una versión específica de ese nacionalismo era el auténtico peligro de la democracia española. Pero su agudeza no merece premio, porque vino seguida de la pasividad. Y la principal de las pasividades, que fue su desinterés en lograr que el socialismo catalán dejara, primero, de estar sometido al nacionalismo y de colaborar, luego, decisiva y dramáticamente con él. Algunos catalanes consideramos que desde hace cinco años el nacionalismo ha humillado a los ciudadanos españoles y que esa humillación alcanzó su cenit cuando el gobierno del presidente Mas organizó un referéndum ilegal en el que votaron más de dos millones de personas, sin que el Estado lo impidiera y sin que posteriormente fuera capaz de castigar más que de una manera versallesca a sus promotores.…  Seguir leyendo »

En este domingo roto del 1 de octubre, aniversario de una derrota colectiva que se ensalzó como día de la victoria y de una presumida victoria que se consumará en inevitable derrota, independientemente de lo que acaezca, España asiste dolorida a otromomentum catastrophicum. Éste es justamente el expresivo título de la novela que Baroja publicó hace casi 100 años y con los mismos protagonistas antaño que ahora. Todos ellos mancomunados en su afán por destruir España. “Gentes mezquinas que necesitan que España se disgregue” y que, en su afán por desbaratarla, no dudan en “excitar el odio interregional y fomentar el cabilismo español”.…  Seguir leyendo »

¿Habrá hoy referéndum en Cataluña? Espero ardientemente que, en un acto de sensatez, la Generalitat lo haya desconvocado, pero, de otro lado, sé de sobra los altos niveles de testarudez e irrealidad que conlleva todo nacionalismo, de manera que no es imposible que, pese a todo —y este “todo” es muchísimo—, los dirigentes del Govern catalán se empeñen en incitar a sus partidarios a desobedecer la ley y votar. Si ocurre así, el llamado referéndum será una caricatura de consulta, írrita a la legalidad, sin censo de votantes, ni urnas autorizadas, ni compromisarios, ni padrones electorales, con un porcentaje mínimo de participantes y sólo independentistas, es decir, el monólogo patético de una minoría ciega y sorda a la racionalidad, pues, según las encuestas, por lo menos dos tercios de los catalanes admiten que el referéndum carece de validez legal.…  Seguir leyendo »

Hace cuatro años tuve que hacerle a Oriol Junqueras una entrevista simpática, género veraniego que no domino porque no soy simpático. Aproveché el viaje a Barcelona y cerré otra cita para una serie que salía en agosto con la directora de cine para adultos Erika Lust. Este tipo de entrevistas exige preguntas no especialmente ligadas a las profesiones del entrevistado o con la profesión en una especie de segundo plano. Preparé preguntas para los dos, todas lamentables, y de camino a la sede de Esquerra me comunicaron que el tiempo con Junqueras se reducía a quince minutos. Así que llegué tan nervioso que saqué los papeles y empecé a hacer las preguntas que eran para la directora de cine porno, del tipo “¿Para dirigir, tres mejor que dos?”.…  Seguir leyendo »

Corría el año 1852 cuando Karl Marx, en El 18 Brumario de Luis Bonaparte, y Friedrich Engels, en Revolución y contrarrevolución en Alemania, acuñaron la expresión “cretinismo parlamentario”. Marx se apiadaba de los afectados, confinados “en un mundo imaginario y [privados] de todo sentido, toda memoria y toda comprensión del rudo mundo exterior”; Engels se reía de las “infelices víctimas” y su “solemne convicción de que todo el mundo, su historia y su futuro se rigen por la mayoría de votos de aquella institución representativa que tiene el honor de contarlos entre sus miembros.” Se referían, claro está, a que sus proclamas y resoluciones iban a chocar con la dura realidad de los poderes establecidos y de la lucha de clases.…  Seguir leyendo »

Para empezar, debo agradecer el honor que me hacen invitándome a hablar en la conmemoración de una fecha histórica tan relevante para la Isla de León y para España entera (**). Pero, a pesar de lo inmerecido e inapropiado de este honor, lo he aceptado y aquí me tienen. Me he sentido obligado a venir por dos razones, una muy personal e íntima, la otra de carácter cívico, de ética ciudadana. Permitan que antes de seguir adelante les explique brevemente estas dos razones.

Hace una docena de años, vivíamos en el País Vasco sometidos al acoso criminal de la mafia etarra y a la imposición en todos los órdenes del nacionalismo obligatorio.…  Seguir leyendo »

La primera vez en mi vida que tuve ocasión de depositar mi voto en una urna fue con ocasión del referéndum que la dictadura franquista organizó en diciembre de 1966 para ratificar la Ley Orgánica del Estado, según dio en llamarse el patético intento de institucionalizar el régimen en torno a algo que pudiera parecerse a una Constitución. Como estaba cumpliendo el servicio militar, lo hice vistiendo mi uniforme de soldado raso y siguiendo las órdenes que había recibido bajo seria amenaza de arresto si no lo hacía así. De modo que solicité también en la mesa una certificación de que efectivamente había cumplido con mi deber (que no ejercido mi derecho) en aquella ocasión.…  Seguir leyendo »

Algo hay de insufrible desfachatez en la conducta política de la presidenta del Parlament de Catalunya, Carme Forcadell, cuando después de vulnerar todas las leyes y todos los reglamentos que rigen la vida de la institución que preside, se encarama a una tribuna, se agarra al micrófono y arenga al público allí congregado para ilustrarles acerca de la dictadura bajo la que gime su nación: la dictadura, cómo no, franquista. Y esa desfachatez no consiste en que, por su edad, algo podría recordar de lo que fueron aquellos tiempos; tampoco en que después de decirlo adopte el gesto del héroe en la gloria que precede al martirio, sino porque en el camino que va de la presidencia de una institución del Estado a la tarima levantada en un espacio público de Barcelona confluyen en su persona y llegan a fundirse en su acción los dos movimientos políticos que alimentan la actual situación por la que atraviesa Cataluña: el nacionalismo y el populismo.…  Seguir leyendo »

“Our natures do pursue, like rats that ravin down the proper bane, a thirsty evil, and when we drink, we die” (Measure for measure I, 2).

Pablo Iglesias revolotea, sin escrúpulo alguno, como un ave de presa sobre el espacio urbano de Barcelona, a la espera de lo peor, pero tiene razón en algo fundamental: suceda lo que suceda, este domingo 1 de octubre de 2017 lo que él llama “el régimen del 78”, es decir la España constitucional que conocemos, habrá quedado vista para sentencia.

No en el sentido de que habrá absolución o condena para estos 40 años de imperfecta convivencia en libertad -que eso quedará para la Historia y, a nuestros efectos, dará lo mismo-, sino en el sentido de que el periodo, el modelo y el sistema habrán llegado a su fin, ante todo aquel que tenga ojos para ver.…  Seguir leyendo »