Domingo, 19 de noviembre de 2017

On Friday, an office worker at a government building took down President Mugabe’s portrait to dust it, as she has done every day for years. Then she paused, unsure whether to put it back up. The portrait is everywhere, from supermarkets, offices and banks. There he is – Mugabe, sitting stiffly in his dark suit, peering down through thick-rimmed glasses, as the stern father looking down at us.

Much like the portrait, Mugabe has been an ever-present influence in every Zimbabwean’s life. But yesterday, as strangers hugged and stopped to dance with each other when I made my way to an anti-Mugabe rally, it seemed that he was finally leaving, with Zimbabweans looking to the future with a mix of anxiety and hope.…  Seguir leyendo »

En medio de este ceremonial de confusión que sigue a la Suspendencia catalana, con los principales actores del fraude tratando de escurrir el bulto y recurriendo al chivo expiatorio de siempre para descargar sus negligencias, no es difícil evocar Marat/Sade, la conocida obra experimental del dramaturgo alemán Peter Weiss. Teatro dentro del teatro en el que una partida de locos del manicomio de Charenton representa el asesinato de Marat, el gran guillotinador de la Revolución francesa tan admirado por Pablo Iglesias. Todo ello bajo la puesta en escena precisamente del marqués de Sade, quien a la sazón fallecería entre los pétreos muros de este psiquiátrico.…  Seguir leyendo »

Mi liberada:

Un empresario medio, alrededor de los quince mil euros mensuales, de unos cincuenta años y al que llevaron a vivir a Cataluña con 20 meses. Un hombre minucioso, controlador, educado y responsable. Aunque con la herida mal curada -tal vez incurable- de un abuelo fusilado por Franco y de un padre que pasó años en campos de concentración franceses. La otra tarde, en un receso laboral, en medio de un grupo de hombres como él, educados, ricos y responsables: “Lo que debéis tener claro es que yo estoy dispuesto a perder mi empresa y hasta mi vida por una Cataluña independiente.…  Seguir leyendo »

Artur Mas, el político catalán que mejor aúna torpeza e insolencia, sería un dechado de gafes si no fuera porque el gafe genuino nunca se causa daño a sí mismo. Artur Mas es también deficiente en la gafancia y pertenece a la rara variedad del gafe gafado. Cada vez que anuncia un triunfo, pierde un montón de escaños; dice que el dinero inundará Cataluña o que nadie mudará de allí el negocio y sucede lo contrario de forma espectacular. Puesto que ahora ha ido a Bruselas en ayuda de Puigdemont, puede presumirse que este tenga las horas contadas.

Además de gafe gafado, Mas es jauto.…  Seguir leyendo »

Lo que parecía una posibilidad remota, con cuerpo de sorpresa de wasap, ha terminado por adquirir forma de providencia judicial. El Juzgado de Primera Instancia Número 1 de Huesca –a cargo de Antonio Martín González como juez sustituto tras la salida de Carmen Aznar– se ha dirigido al actual responsable de la Consejería de Cultura de la Generalitat, que no es otro que el ministro del ramo, Íñigo Méndez de Vigo, para reclamarle la devolución de las 44 obras de Sijena retenidas en el Museo de Lérida. Apoyado en el artículo 155 de la Constitución, el juez requiere al ministro para que agilice la tramitación que permita el retorno de los bienes y a la Guardia Civil para que diseñe el operativo de vuelta.…  Seguir leyendo »

El 24 de julio de este año, Rosa María salió de su casa y miró al cielo. Eran las once de la mañana de un día de una claridad inusual en Barcelona. El día anterior una lluvia intempestiva había limpiado el aire, pero no había rebajado la temperatura ni un solo grado. Pensó, como solía hacer desde hacía un tiempo, que el clima sí era un tema por el que merecía la pena luchar y desgañitarse: un tema relevante que afectaba a la vida humana y al planeta y que se veía desplazado a una mera anécdota por la marejada política que inundaba el país en el que le había tocado vivir.…  Seguir leyendo »

Desde que llegué a Estados Unidos hace una semana veo en los diarios y los programas de noticias en la televisión usar el delicado eufemismo “conducta impropia” para los abusos sexuales de todo orden cometidos por productores, artistas, políticos, a quienes el testimonio de sus víctimas está llevando a la ruina económica, el desprestigio social y podría incluso sepultar en la cárcel.

Inició esta estampida el caso de Harvey Weinstein, eminente y multimillonario productor de cine, ganador de todos los premios habidos y por haber, a quien cerca de medio centenar de mujeres, muchas de ellas jóvenes actrices tratando de abrirse camino en Hollywood, han acusado de aprovecharse de su poderío en esta industria para violarlas o someterlas a prácticas indignas.…  Seguir leyendo »

La desinformación representa un grave desafío para las democracias europeas. La difusión de noticias falsas y narrativas tendenciosas a través de las redes sociales, y el efecto de cámaras de eco que generan, amenaza la salud de nuestros debates públicos. Twitter y Facebook facilitan estos debates, en efecto, pero también, cada vez más, la polarización y la confrontación. Y más en tiempos donde las emociones priman sobre la racionalidad y la posverdad sobre el rigor factual. Un entorno, pues, propicio para convertir fortalezas como el libre flujo de información o el carácter abierto y plural de las sociedades europeas en una vulnerabilidad estratégica.…  Seguir leyendo »

Como todos saben, el conocimiento de la Historia sirve para no equivocarse demasiado. Los errores caen sobre nosotros como los aguaceros, pero hay maneras de defenderse. Ahora, con un siglo de retraso, empezamos a conocer en su verdad, en sus consecuencias reales, la historia de la Revolución de Octubre, la de Lenin, Stalin, Trotski. Hubo adoradores de Stalin, trotskistas desaforados, leninistas que pensaban que Lenin era mejor que los otros, que era el revolucionario humanista por excelencia. Era necesario conocer esos fenómenos desde adentro: hablar de ellos con una voz que se pudiera escuchar. Boris Pasternak escribió un poema sobre Kerensky, pensando, con imaginación de poeta, que la alternativa representada por Kerensky en la política de su país era la más moderada y democrática, la más posible.…  Seguir leyendo »

Fue una sorpresa absoluta y, para colmo, me pilló leyendo Tito Andrónico, la obra más brutal de Shakespeare, que incluye una violación múltiple alentada por la propia madre de sus autores, en términos que recuerdan la escena del portal de Pamplona: “Strike, brave boys, and take your turns, shadowed from heaven’s eyes, and revel in Lavinia’s treasury”. O sea “golpead, muchachos valientes, tomad vuestros turnos, ocultos a los ojos del cielo, y disfrutad con el tesoro de Lavinia”.

Acababa de leer la cruel escena del bosque y me iba acercando, sobrecogido, a la venganza estremecedora del padre de la víctima que convertirá los huesos de los violadores en pasta de empanadillas, que hará con sus vísceras el relleno del banquete terrible y que sólo descansará cuando la carne de esas hienas haya vuelto al seno de la pantera que las engendró.…  Seguir leyendo »

1. “¿Por qué no te vuelves a Cádiz?” (Núria de Gispert, expresidenta del Parlamento catalán, a Inés Arrimadas)

En Cataluña tenemos dos tradiciones irrenunciables: colocar en el pesebre de Navidad la figura de un labriego cagando al lado de la del niño Jesús y nombrar presidente del Parlamento al más racista de entre los nuestros. De ahí que por el puesto haya pasado gente tan poco presentable en sociedad como Heribert Barrera, que opinaba que los negros tienen un cociente intelectual menor que los blancos; Núria de Gispert, que igual te devuelve a tu pueblo de una patada que te suelta que eres un andaluz amorrado al PER; o Carme Forcadell, que opina que el PP y Ciudadanos no son pueblo catalán.…  Seguir leyendo »

Comoquiera que el panorama invita a la introspección y el recogimiento, estoy disfrutando mucho la lectura de El que la terra m’ha donat (Columna), la última obra del periodista Lluís Foix, una gavilla de reflexiones en torno a la naturaleza y el vínculo íntimo del hombre con ella: en realidad, no somos más que arcilla pensante. En sus páginas, al ritmo cíclico de las estaciones, se suceden la encina, la higuera y otros árboles que escuchan, la felicidad de contemplar el cielo de poniente, el carácter mediterráneo del aceite, el trigo y el vino, la chicharra del sol en el cogote en las horas quietas de agosto, el aroma de los bosques en otoño… La tierra nunca engaña, advierte el autor; es lo perdurable, lo que siempre está ahí.…  Seguir leyendo »

África es hoy escenario de un intenso movimiento de jóvenes. Esta migración a gran escala, que genera presión económica y social en los países receptores del continente, se debe en gran medida a factores como la pobreza, la inestabilidad y los desastres naturales. Pero la principal causa de desplazamiento es el temor (compartido por muchos en todo el mundo) a no hallar trabajo cerca de casa.

En los últimos diez años, muchos países africanos registraron tasas de crecimiento económico significativas. Pero la riqueza adicional no se trasladó a un aumento del empleo formal. De hecho, todavía el 70% de los trabajadores en África subsahariana no tienen empleo asalariado, sino que trabajan en el sector informal (por ejemplo, en agricultura de pequeña escala, venta callejera y tareas domésticas).…  Seguir leyendo »

Partir ! Partir loin ; partir au-delà de l’ISS, au-delà de la Lune ; partir voyager dans ce qu’on appelle l’« espace-profond » ; y vivre. C’est mon rêve comme celui de beaucoup de mes contemporains. L’opportunité apparaît nous être ouverte par l’évolution récente de nos technologies. Mais est-ce réaliste ? Et jusqu’où ?

NB : Le présent article et les suivants reprennent, après remaniement et quelques améliorations (je l’espère !), un des tous premiers articles de ce blog (« Voyage »). Il n’avait pas retenu beaucoup l’attention mais comme je pense qu’il est important, je lui donne une seconde chance !…  Seguir leyendo »

In the first decade of the twentieth century, Luisa Capetillo walked through the mountains of Puerto Rico’s Cordillera Central. The “red amazon,” as one friend called her, had already earned a reputation for being the island’s own Emma Goldman. Capetillo was an anarchist, a feminist, an advocate of free love. From her start as a lector, hired by cigar rollers to read them books as they worked, Capetillo had grown into a prominent labor organizer in the Free Federation of Workers. In Havana, she became the first Puerto Rican women to be arrested for wearing pants. In 1909, Capetillo travelled the length and breadth of Puerto Rico, on foot, train, and horseback, organizing and agitating workers as part of an FLT campaign called Crusade of the Ideal.…  Seguir leyendo »

Lately I’ve been haunted by a photo. In it, a mother elephant and her baby are running across a road in West Bengal, India. The mother has her head down and ears forward, heading for safety in the trees. A ball of fire clings to her right foot; her tail appears singed. The baby’s hind legs are engulfed in flames. In the background, a crowd of men is running away, some pausing to gape and jeer over their shoulders. They are the reason for the fire. They have thrown firecrackers and balls of flaming tar at the animals. The image, taken by Biplab Hazra and chosen by the Indian conservation group Sanctuary Asia as this year’s winner of its annual wildlife photography contest, is titled “Hell Is Here.”

Where elephants go, unfortunately, hell seems to follow.…  Seguir leyendo »

Twenty-five years ago this month, more than 1,500 prominent scientists, including over half of the living Nobel laureates, issued a manifesto titled “World Scientists’ Warning to Humanity” in which they admonished, “A great change in our stewardship of the earth and the life on it is required if vast human misery is to be avoided and our global home on this planet is not to be irretrievably mutilated.”

They cited stresses on the planet’s atmosphere, forests, oceans and soils, and called on everybody to act decisively. “No more than one or a few decades remain,” the scientists wrote, “before the chance to avert the threats we now confront will be lost.”

I was 19 years old when their warning was published and though I understood, in a teenager-y, “Rainforest Rap” sort of way, that humans were messing with the planet, the document freaked me out.…  Seguir leyendo »

In January, I started writing a novel in which a 10-kiloton nuclear bomb was detonated in the center of Washington, where I live. It was meant to be funny. I had read a 2011 report by the Federal Emergency Management Agency that described the effect of such a detonation, and was surprised to learn that my apartment in Adams Morgan would most likely survive the initial blast.

I imagined myself and my neighbors — about half wealthy millennials and half older people who’d bought in before the neighborhood’s property values skyrocketed — sheltering in awkward place in a basement, bickering over scraps of food and someone’s private stash of LaCroix cans.…  Seguir leyendo »