Domingo, 26 de agosto de 2018

Those Who Can Do, Can’t Teach

If you want to be great at something, learn from the best. What could be better than studying physics under Albert Einstein?

A lot, it turns out. Three years after publishing his first landmark paper on relativity, Einstein taught his debut course at the University of Bern. He wasn’t able to attract much interest in the esoteric subject of thermodynamics: Just three students signed up, and they were all friends of his. The next semester he had to cancel the class after only one student enrolled. A few years later, when Einstein pursued a position at the Swiss Federal Institute of Technology in Zurich, the president raised concerns about his lackluster teaching skills.…  Seguir leyendo »

En Una tumba para Boris Davidovich, el estremecedor libro de relatos del escritor serbio Danilo Kis sobre el fanatismo, uno de los personajes le refiere a su interlocutor que le convendría conocer una tradición de los entierros judíos. Antes de sacar el muerto de la sinagoga para conducirlo al cementerio, un servidor de Jehová se inclina ante el fallecido, lo llama por su nombre y le advierte en voz alta: «¡Debes saber que estás muerto!».

Algo similar ocurrió en las incesantes colas ante el cadáver del dictador Franco, cuando algún antifranquista se armó de valor y disimulo acercándose a la capilla ardiente del Palacio de Oriente para verificar con sus propios ojos tal defunción.…  Seguir leyendo »

Este mes de octubre se cumplirá un siglo de la aparición del primer volumen de La decadencia de Occidente de Oswald Spengler. A mi juicio, hay pocas cosas recuperables de este fárrago de filosofía de la historia. Con una salvedad, su insistencia en el desconcierto de las élites ante la sociedad de masas, el tema orteguiano. En eso, y en su diagnóstico de que estaríamos ante una cesura que anticipa un cambio de ciclo en la titularidad de la hegemonía mundial, el libro sigue teniendo su actualidad. ¿Acaso no estamos hoy ante esa misma percepción? Pero no se lo recomiendo para leer en verano, no pasarían de las veinte primeras páginas.…  Seguir leyendo »

El lunes 13 de agosto, en el mismo Palacio del Pueblo de Pekín que el pasado octubre reunía a 2.300 delegados del XIX congreso del partido comunista, se inauguró el XXIV Congreso Mundial de Filosofía, que se celebra con periodicidad quinquenal desde hace más de un siglo, y en esta ocasión con participación de casi 9.000 ponentes de todo el mundo. La penúltima edición (2008) tuvo lugar en Seúl, y la última (2013) en Atenas, inmersa entonces en una tremenda crisis económica social y humanitaria. Regreso pues a Asia desde la ciudad que encarna paradigmáticamente la filosofía con arranque en Tales de Mileto, aceptando así que el peso del gran pensamiento griego en la aventura de la humanidad se mide por su capacidad de ser incorporado por culturas marcadas por otras formas de simbolización y de conocimiento.…  Seguir leyendo »

Es tiempo de heróes

Hay dos recuerdos que tengo muy vívidos. Uno algo lejano. De 1977. El de la remodelación de los que ahora se llaman «Jardines del Descubrimiento» en lo que todos llamábamos (y seguimos llamando) plaza de Colón en Madrid. Culminaría con la inauguración de lo que era un misterio para todos los madrileños mientras se instalaba. Tres extraños bloques en el lateral que daba a la calle de Serrano, que en general, nadie acababa de entender más allá de que fueran una especie de remedo escultórico moderno de las dos famosas carabelas y la nao protagonistas de aquella inigualada gesta: la Pinta, la Niña y la Santa María.…  Seguir leyendo »

La bota de Orwell, entre lazos y samarretas

Cuenta Orwell, al final del tercer capítulo de su Homenaje a Cataluña, que uno de los problemas a los que debían enfrentarse los milicianos, recién llegados al frente de Aragón, eran los «santo y seña», formados por «palabras rimbombantes», que muchos de ellos ni siquiera comprendían. Una noche, la contraseña era «Cataluña heroica» y «un campesino de cara redonda, llamado Jaime Domenech» le preguntó qué significaba eso. Orwell contestó que «heroica» era lo mismo que «valiente». Al volver a la trinchera, cuando el centinela gritó: «¡Alto! ¡Cataluña!», Domenech respondió: «¡Valiente!», lo que le mereció un disparo que por poco acaba con su vida.…  Seguir leyendo »

1. Con 84 diputados basta

«Cualquier candidato que desee intentar su investidura deberá contar al menos con más de los 130 diputados que ya sumamos nosotros» dijo Pedro Sánchez en marzo de 2016, tras fracasar su primer intento de investidura, en una entrevista concedida al diario El País. Y añadió: «Muchas de las reformas que son necesarias en España requieren de aportaciones ideológicas procedentes tanto del centro derecha como del centro izquierda que representamos Ciudadanos y el PSOE. No entiendo de dónde saca Pablo Iglesias tanto odio y rencor con el PSOE».

Dos años después, Pedro Sánchez gobierna a golpe de decreto ley con sólo 84 diputados y en compañía de Podemos, el nacionalismo vasco y catalán y los herederos ideológicos de Batasuna.…  Seguir leyendo »

J’effectuais en octobre 2017 un reportage à Mossoul, l’ancienne capitale de l’organisation Etat islamique (EI), sur la rentrée des classes après trois ans de fermeture par les djihadistes, et je réfléchissais à la manière dont j’allais raconter le plaisir incommensurable ressenti par les enfants de cette ville martyre de retrouver les bancs de l’école qui leur avaient été interdits.

J’étais assis avec le photographe, le vidéaste et le chauffeur de l’AFP dans un restaurant avant de repartir pour Bagdad, quand j’ai lu sur mon ordinateur un article qui m’a interloqué sans vraiment m’étonner, sur les débats européens relatifs aux « droits voisins » et au projet de leur application aux entreprises de presse.…  Seguir leyendo »

La pregunta que nos hace humanos

Muchos de los problemas en el mundo actual, si uno se detiene a pensar en ellos, exigen contestar una pregunta antigua: ¿qué es ser humano?

Me parece que no hay una respuesta inmutable. Nosotros, los humanos, somos lo que concebimos que somos, y con ello me refiero a dos cosas: lo que queremos ser y lo que decimos que somos. Nuestras autoconcepciones son, a su vez, respuestas a condiciones que encontramos en nuestros entornos y esas condiciones cambian todo el tiempo dependiendo del tiempo y el lugar. La única forma de contestar esta pregunta es analizar cómo se ve una persona a sí misma y a los demás en el contexto de las condiciones sociales, culturales, económicas y políticas de su época.…  Seguir leyendo »