40 cosas que serán censuradas en breve por la nueva moralidad

Harry el Sucio, Clint Eastwood (1971)
Harry el Sucio, Clint Eastwood (1971)

1. Lo que el viento se llevó

La plataforma HBO y miles de censores vocacionales que no han visto la película creen que Lo que el viento se llevó presenta una visión idealizada de la esclavitud. Pero HBO no ha eliminado la película de su catálogo, como creen algunos. Sólo le ha añadido un condón moral que avisa al espectador de que lo mostrado en la película «está mal hoy y estaba mal entonces». Es el mismo condón moral que le pondría yo, y con mucha más razón, a los censores vocacionales. El éxito de HBO, en cualquier caso, ha sido total: Lo que el viento se llevó es ya la película más vendida en Amazon.

2. Balthus

El pintor polaco-francés ha cargado desde siempre con la etiqueta de pedófilo. Como escribió Lorena G. Maldonado aquí, «Balthus hizo sangrar los ojos de ejércitos enteros de mojigatos hipócritas, que encontraban en su trabajo sólo la lascivia pederástica que a ellos les latía por dentro».

Therese Dreaming, por Balthus. Exposición en el Museo Thyssen.
Therese Dreaming, por Balthus. Exposición en el Museo Thyssen.

3. Onlyfans

Eliminas el factor moral de la ecuación y sólo queda lo relevante. Onlyfans es una plataforma que permite a sus usuarios vender el producto de su elección, el sexo en una abrumadora mayoría de los casos, sin la necesidad de patrones o intermediarios. Y lo más importante, sin pasar por el aro de tortuosas regulaciones estatales. En realidad, lo que molesta de Onlyfans no es tanto la pornografía como el hecho de que se haya convertido en una prueba más de la innata superioridad del libre mercado sobre la economía planificada.

4. Las películas de Woody Allen

¿Sería la secuencia inicial de Manhattan menos magistral si las acusaciones contra Woody Allen fueran ciertas? La respuesta es obvia. Pero dado que esas acusaciones son falsas, hasta los más irredentos moralistas pueden seguir disfrutando de sus películas, obras de arte inmortales de la historia del cine, sin temor a que un rayo divino caiga del cielo y les fulmine mientras disfrutan de Annie Hall, Delitos y faltas o Hannah y sus hermanas.

5. El Señor de los Anillos

Una película poco diversa racialmente en opinión de una periodista colombiana que, cómo no, colabora con el The New York Times. Me pregunto qué le impide a esa periodista escribir o rodar un El Señor de los Anillos racialmente correcto, con la medida de diversidad exacta, y testar el éxito de su talento en el mercado libre.

6. James Bond

Demasiado blanco, demasiado mujeriego, demasiado alcohólico y demasiado violento. No tardará en ser «cancelado». Vayan haciéndose con sus películas ya, antes de que acabe interpretado por Lena Dunham.

7. Friends

Marta Kauffman, su creadora junto a David Crane, ha pedido perdón por la poca diversidad racial de la serie. Aparentemente, existe un porcentaje correcto, el equilibrio armónico ideal entre razas, y aunque nadie ha sido capaz de concretarlo en la práctica, Friends es culpable de desobedecerlo en un momento en que ese dogma, absurdo desde el punto de vista narrativo, no existía.

8. Little Britain

No era la mejor serie ni la más sutil del mundo, pero el hecho de que su humor de sal gruesa y más inofensivo que una cerveza sin alcohol sea considerado ahora ofensivo nos obliga, incluso a los que nunca le vimos la gracia, a defenderla de sus censores. Lo mismo vale para Bo Selecta –Leigh Francis ha pedido perdón por interpretar a un negro en ella– y Ant & Dec, reos por el delito de pintarse la cara de negro.

9. Louis CK

Si los límites del humor existen, Louis CK los superó hace tiempo.

10. La Barcelona modernista

Fue construida en buena parte con el dinero de la burguesía esclavista catalana, así que no debe de faltar mucho para que la CUP pida la demolición de todas las casas, palacetes y palacios modernistas. Aprovechen para visitar Barcelona antes de que derriben las obras de los arquitectos modernistas y las sustituyan por casas para okupas construidas con palés y conos de carretera.

11. Terry Richardson

El Joris-Karl Huysmans de la fotografía.

Terry Richardson y Barack Obama.
Terry Richardson y Barack Obama.

12. Joris-Karl Huysmans

El Terry Richardson de la literatura.

13. Michel Houllebecq

Me sorprende que Sumisión, probablemente la novela más importante de los últimos 50 años, no haya sido prohibida todavía. Y no por su visión del islam, sino por su lucidez. ¿Quieren verle el alma a la naturaleza humana? Ahí, en Sumisión, la tienen en todo su pornográfico esplendor.

14. El porno

En los años 80 y 90, la intelectualidad de izquierdas redactaba sesudos análisis del porno en los que no era raro ver los nombres de Jean Baudrillard, Gilles Deleuze o Michel Foucault al lado de los de Traci Lords, Hyapatia Lee y Sarah Young. La cosa no tenía mayor interés que el de ver a alguien esforzarse con denuedo para justificar intelectualmente sus sesiones masturbatorias, pero al menos nadie pedía censurar o prohibir nada, como ocurre hoy en día. Veremos, en fin, quién puede más. Si el abolicionismo woke o Peta Jensen, Jayden James y Autumn Falls.

15. Sally Mann

Las fotos de sus hijos, recopiladas en el libro Immediate Family, provocaron un enorme escándalo en su momento. Tratándose de su madre, nadie podía acusar a Sally Mann de pedófila sin meterse en problemas, así que intentaron censurarla esgrimiendo el hipotético efecto que sus fotos podían tener entre los pederastas. Pero no lo lograron. En realidad, nadie sano mentalmente que mire esas fotos verá nada más en ellas que la infancia feliz de unos niños que juegan a escenificar poses de adulto. Y eso en el peor de los casos. Pero hay gente, ya saben, que ve más allá. Aunque en realidad, sólo estén viendo en las cabezas de los demás lo que mora en los rincones más oscuros de la suya.

Foto de Sally Mann, de la serie Immediate Family.
Foto de Sally Mann, de la serie Immediate Family.

16. Centauros del desierto

Me extraña que nadie haya puesto el foco en John Ford todavía. O en Clint Eastwood. O en Kathryn Bigelow.

17. Rolling Stones

Pero… ¿nadie se ha leído la letra de Brown Sugar? Lo tiene todo: sexo con esclavas, campos de algodón, heroína, estereotipos raciales, sadomasoquismo… Y es sólo la letra de una sola canción en una discografía de casi 400. Eso por no hablar de lo que muestra el documental Cocksucker Blues y que hoy en día llevaría a la cárcel a cualquiera que lo protagonizara. ¿O es que alguien se creía que lo de «sus satánicas majestades» era sólo un mote publicitario?

18. Robert Crumb

Digamos que la visión del sexo y de las mujeres de Robert Crumb no es la que un adolescente de la Generación Z consideraría «correcta».

19. Robert McGinnis

Uno de los mejores cartelistas de la historia del cine. Hoy no le dejarían ilustrar ni los catálogos del MediaMarkt.

Cartel de Robert McGinnis para Sólo se vive dos veces.
Cartel de Robert McGinnis para Sólo se vive dos veces.

20. Ellen von Unwerth

Sus mejores fotografías hay que buscarlas en sus libros, no en su cuenta de Instagram. Ellen Von Unwerth tenido la suerte de haber desarrollado la mayor parte de su carrera durante los años 90 y la primera década del siglo XXI. Si hubiera arrancado en 2015, probablemente ya habría sido vetada, censurada, humillada y finiquitada civil y profesionalmente.

21. Bastien Vivès

Es uno de los dibujantes y guionistas de cómic franceses más interesantes de la actualidad. Su Polina es una pequeña obra maestra. Pero si está en esta lista es por Los melones de la ira, el primer cómic de una colección editada por la actriz porno Kitsune y que fue retirado de las librerías en Francia tras provocar una enorme polémica por parte de aquellos que leyeron literalmente lo que, según sus editores, es «una caricatura cuyo dibujo, voluntariamente grotesco y excesivo en sus proporciones, no deja planear ninguna duda sobre la naturaleza totalmente irreal del personaje y de su entorno».

22. La pirámide de Keops

Aunque la tesis de que la pirámide de Keops fue construida por esclavos ha sido puesta en duda en repetidas ocasiones, no parece razonable pensar que los 300.000 trabajadores que la levantaron disfrutaran de los derechos de un asalariado del siglo XXI. El historiador Heródoto, además, sostiene que Keops llegó a prostituir a su hija para construir la pirámide. Sean o no ciertas las leyendas, un buen censor se aferraría a la menor brizna de duda para derribar todo lo que quede en pie en base a la filosofía del «mátalos a todos y que dios se encargue de separar a los buenos de los malos». Así que a martillazos con la pirámide.

23. Helmut Newton

Pocas cosas hay más alejadas de la moral contemporánea que las fotos de Helmut Newton.

Sie Kommen, Paris (Dressed and Naked) de Helmut Newton.
Sie Kommen, Paris (Dressed and Naked) de Helmut Newton.

24. Eyes Wide Shut

La película con el mensaje más subversivo de la historia del cine. Y ese mensaje, y perdonen que me cite a mí mismo, es el de que «la institución social por antonomasia, aquella que cohesiona la sociedad, no es la familia sino la prostitución. En todas sus modalidades, incluida la del matrimonio. No existe ninguna otra relación posible entre hombres y mujeres que no pase por la compraventa de sexo de uno u otro tipo. La fuerza que nos mueve como seres humanos no es el amor sino la que se deriva de la pugna entre dos poderes opuestos: el sexual femenino y el económico masculino. Y el punto de equilibro entre esos dos poderes es la prostitución».

25. Louis-Ferdinand Celine

«Céline es un excelente escritor, pero también un perfecto cabrón» dijo el alcalde de París entre 2001 y 2014 Bertrand Delanoë, como si ambas virtudes fueran contradictorias o como si la segunda restara brillo a su obra.

26. Kanye West

Es el único genio de la música pop de los últimos 30 años. Y desde luego, el único que le sostiene la mirada a Miles Davis, Lou Reed, John Coltrane, David Bowie o Prince. Por desgracia para él, apoya a Donald Trump; le canta a Jesucristo; tiene tendencia a considerarse un ser semidivino o, en el peor de los casos, un profeta; y tiene la mala costumbre de decir, sin filtro alguno, lo primero que le pasa por la cabeza. Digamos que no encaja en el igualitarismo ambiental dominante.

27. George Orwell

Rebelión en la granja sigue siendo a día de hoy el mejor retrato jamás realizado del socialismo y prueba de ello es ese partido llamado Podemos, el único cuyos militantes le votan el chalet, la piscina y los aumentos de sueldo a la pareja dirigente. Ya saben, «todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros». 1984 es, por su lado, el molde de la Nueva Normalidad. Cuando la izquierda se canse de que la derecha esgrima a George Orwell para caricaturizarles, lo calificarán de fascista y prohibirán sus libros.

28. Nabokov

Háganse ya con su copia de Lolita. No tardarán en retirarlo de las librerías.

29. Mark Twain

Hagan lo mismo con Las aventuras de Tom Sawyer y Las aventuras de Huckleberry Finn.

30. El Museo del Prado

Existen personas que defienden la idea de que el Museo del Prado es algo así como un catálogo de violaciones, aberraciones y abusos de todo tipo merecedores de «una comisión de revisión». Que nadie diga que la idea de un gulag reeducacional para cuadros no es original. No parece, sin embargo, que la tesis haya tenido mucho éxito. Pero, por si acaso, vayan dándose prisa en visitar el Prado, no sea que a alguien en el PSOE o en Podemos le dé por pasar a la posteridad como la persona que quemó los cuadros de Rubens para ganarse algún que otro halago de Pikara Magazine.

31. La carne

Quizá no desaparezca de los supermercados. Pero que la van a gravar con un IVA superior al general ni cotiza en las casas de apuestas. La única duda es el cuándo.

32. El alcohol

Es el próximo paso en la construcción de la Nueva Normalidad de la generación Z. Como en el caso de la carne, si no lo prohíben lo gravaran con impuestos inasequibles para una amplia mayoría de la población. Y por cierto. El lema de la famosa foto de un grupo de mujeres de Ohio de finales del siglo XIX que luchaba por la prohibición del alcohol –»los labios que toquen el alcohol no besarán los nuestros»– está sacado del poema de una militante anónima de la Women’s Christian Temperance Union.

"Los labios que toquen el alcohol no besarán los nuestros".
«Los labios que toquen el alcohol no besarán los nuestros».

33. Los Monthy Python

Como dice Fake Troll en Twitter, pronto no se podrá encontrar su material ni en los muelles de Marsella.

34. Viajar, tener hijos, escabullirte del control del Estado

La lucha contra el cambio climático será aprovechada para el control de la población y de la natalidad. A los regímenes de la Nueva Normalidad ya no les hará falta construir un nuevo muro como el del Berlín comunista o de imponer la política, también comunista, del hijo único. Bastará con desincentivar el turismo –el gobierno español ya está en ello–, tasar los combustibles hasta el absurdo y dejar que Greta Thunberg y sus acólitos enaltezcan en horario de máxima audiencia la idea de que tener hijos es insolidario con el planeta y el resto de los ciudadanos. ¿O no hemos visto con qué facilidad los menos sensatos de los españoles han demonizado a los madrileños por «contaminantes»? Pronto, nadie será bienvenido fuera de su localidad natal.

35. La patria potestad sobre los hijos

Pero incluso aunque logres superar la presión ambiental en contra de la paternidad, los hijos que tengas no serán nunca totalmente tuyos, sino del Estado. Porque no hay régimen de control del pensamiento que no haya intentado, de una manera u otra, evitar que las ideas de los padres interfieran en el adoctrinamiento de sus hijos por parte del Estado. Irá a más y utilizarán para ello el sistema educativo.

36. El periodismo

Como explica el presentador Tucker Carlson, en los Estados Unidos se ha prohibido en la práctica discrepar de las tácticas o los objetivos de Black Lives Matter y los saqueadores antifa bajo pena de muerte civil y profesional. A él mismo, denuncias como la de que el apoyo a la eliminación de la policía es mucho mayor entre los ricos que entre los pobres le han puesto en el punto de mira de marcas como Disney o T-Mobile. Tucker Carlson es un presentador estrella en los Estados Unidos y tiene colchón. Pero hay decenas de miles de periodistas que no lo son y que tienen mucho menos margen de acción para resistir las presiones de la Nueva Moralidad.

37. Los villanos

En breve, los villanos clásicos desaparecerán de la literatura, de la televisión, del cine y de los cómics. Los antagonistas del héroe serán ahora banqueros, empresarios, políticos, padres, policías, militares, científicos y jueces. Los villanos tradicionales se convertirán en víctimas del sistema y sus crímenes se justificarán con rocambolescos tirabuzones argumentales. Personajes como Batman, Harry el Sucio o Conan el Bárbaro serán «cancelados» por no encajar en el canon del activista CCC: compasivo, concienciado y comprensivo. Es decir, en el de aquel que soluciona los conflictos con diálogo y que lucha contra el capitalismo, el racismo, el patriarcado y el cambio climático con el corazón henchido de buenos sentimientos de todo a cien.

38. El amor romántico

Jane Austen, calienta que sales.

39. Los hombres que aman a las mujeres

Pero, sobre todo, las mujeres que aman a los hombres que las aman de vuelta. Porque esas son las más insolidarias con muchas de sus coetáneas.

40. Banksy

En realidad, Banksy es el artista más mullido, trivial, inofensivo y políticamente correcto de los últimos 50 años, pero quizá su inclusión en esta lista sirva para que a algún desinformado le dé por censurar sus obras. Que nadie se escandalice. El mundo del arte no notará su ausencia y él mismo es consciente de lo perecedero de su arte. Más se pierde soplando una voluta de humo.

Cristian Campos

1 comentario


  1. Yo he notado que desde hace mucho tiempo estamos gobernados por la destrucción….y que este cambio va muy rápido.

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