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Resumen 1

El siguiente trabajo describe las dinámicas de la violencia guerrillera en Colombia por parte de las FARC-EP y el ELN antes, durante y después del Acuerdo de Paz suscrito con la primera de las guerrillas en 2016. De este modo, se trata de poner en valor cómo la presencia territorial de ambos grupos armados se redefinió bajo una fuerte impronta periférica y una mayor dependencia cocalera, características que responden a un paulatino proceso de debilitamiento acontecido, sobre todo, entre 2002 y 2012. Asimismo, se muestra la resignificación y la intensificación de la violencia en la actualidad, resultado de un proceso de implementación del Acuerdo de Paz con muchas dificultades, en donde los nuevos protagonistas en el fondo responden a las mismas lógicas tradicionales, operando en los mismos territorios que cuando existían las FARC-EP.…  Seguir leyendo »

Colombia parece no estar preparada para la reconciliación. Incluso en medio de la pandemia —que supondría una tregua frente a un escenario catastrófico—, las tensiones políticas no ceden. Los vendajes que cubren las heridas del pasado se deshacen con una facilidad sorprendente. La semana pasada, esa fragilidad volvió a quedar en evidencia con el nombramiento de Jorge Rodrigo Tovar Vélez en un cargo público.

El joven abogado fue designado como coordinador del Grupo de Articulación Interna para la Política de Víctimas del Conflicto Armado: una posición que, como su nombre lo indica, lidia con los rezagos de la guerra. Tovar Vélez conoce el tema y nunca ha sido cuestionado por su conducta.…  Seguir leyendo »

It’s no secret that Colombia’s president, Iván Duque, and his ruling party have never been fond of the peace agreement signed with the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC) guerrillas in 2016. The deal has come under enormous pressure over the years, but the pandemic has provided the perfect pretext to avoid its implementation.

The government recently called for the exclusion of former FARC commanders from politics, a critical element of the negotiations, while killings of demobilized combatants and human rights defenders have risen during the quarantine. Meanwhile, plans to restart fumigation of illicit crops, discouraged by the deal, are moving forward, and money allocated to peace programs is being used to promote the president.…  Seguir leyendo »

Les fausses nouvelles

La deuxième décennie de ce siècle tourmenté a commencé deux ans plus tard pour les Colombiens : lorsque, en 2012, le gouvernement a annoncé l’ouverture d’un dialogue de paix avec la guérilla des FARC. Il s’agissait d’aboutir à la sortie négociée d’une guerre qui, remontant à plus d’un demi-siècle, avait laissé sur son chemin près d’un quart de million de morts, et dont le nombre des autres victimes – blessés, individus enlevés ou contraints de partir ailleurs en raison de la violence multiforme – s’élevait au chiffre effroyable de plus de sept millions.

Par le passé, des négociations similaires avaient été initiées à plusieurs reprises avant de se solder par des échecs retentissants.…  Seguir leyendo »

Un manifestante a favor de los Acuerdos de Paz de Colombia en una marcha en Medellín en marzo de 2019Credit...Luis Eduardo Noriega/EPA vía Shutterstock

Alexander Parra, un exguerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), se convirtió en gestor de paz cuando ese grupo dejó los fusiles para involucrarse en la vida política. La noche del 24 de octubre, a las afueras de Mesetas, un pueblo ubicado en los Llanos Orientales de este país, Parra jugaba ajedrez cuando varios hombres encapuchados interrumpieron la partida a balazos. Durante muchos años sobrevivió a la guerra, para morir abaleado en supuestos tiempos pacíficos.

Su muerte confirma que Colombia aún no supera el conflicto y revela el enorme riesgo que corre la construcción de la paz.

Hay algo de ironía en el asesinato de Parra.…  Seguir leyendo »

La historia de la humanidad ha demostrado que la mejor guerra es la que no se hace, pero, una vez hecha —por más de medio siglo cómo ocurre en Colombia—, todos los procesos de superación de la violencia son complejos, imperfectos y tienden a crisis permanentes, cuando no al fracaso. Prueba de ello es que todos los procesos de paz ensayados en ese país —casi uno por Gobierno— no han sido capaces de consolidar un acuerdo escrito, y el actual, considerado modélico sobre el papel, puede estar herido de muerte cuando los verdaderos artífices por parte del Secretariado de las FARC, los de mayor influencia y predicamento, voceros en la pasada negociación, lo dan por finiquitado.…  Seguir leyendo »

Gente en Colombia prende velas en un memorial por el asesinato de la candidata a alcaldesa Karina Garcia, el 2 de septiembre de 2019 en la región de Cauca. (Ernesto Guzmán para JR/EPA-EFE/REX) (Ernesto Guzman Jr/EPA-EFE/REX/Shutterstock)

¿Cuál paz? Eso preguntan algunos críticos del proceso de paz en Colombia. Hace cerca de tres años se firmó el acuerdo que puso fin al conflicto armado con la guerrilla de las FARC, la más grande y antigua del hemisferio occidental. Sin embargo, persisten varias fuentes de violencia: el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el último grupo guerrillero remanente; organizaciones dedicadas al negocio del narcotráfico; y un pequeño porcentaje —menos del 10%— de guerrilleros de las FARC que no se acogieron al acuerdo, sumados a un puñado de excomandantes que recientemente anunciaron su decisión de retomar la lucha armada.

¿Cuál paz, entonces?…  Seguir leyendo »

Un grupo de ciudadanos se manifestó en apoyo al acuerdo de paz en el centro de Bogotá, el 24 de noviembre de 2019.CreditCreditIván Valencia/Associated Press

Las imágenes circularon en la mañana del jueves 29 de agosto: Iván Márquez, uno de los jefes guerrilleros que negociaron con el gobierno colombiano el final a medio siglo de guerra incruenta, anunciaba su decisión de retomar las armas. Explicó que la nueva guerrilla no practicaría “retenciones con fines económicos”, que es como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) hablaron durante años del crimen cruel y deleznable del secuestro; explicó que dialogarían con “gentes pudientes del país para buscar por esa vía su contribución”, lo cual no es más que una extorsión anunciada. Y luego avisó que no atacarán a policías y soldados, sino que su objetivo, en esta nueva guerra, será la oligarquía.…  Seguir leyendo »

Two FARC dissident rebels in 2018, on patrol in Colombia.CreditCreditFederico Rios for The New York Times

En un video publicado el miércoles 29 de agosto, un antiguo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) emitió un nuevo llamado a las armas. Luciano Marín —conocido como Iván Márquez—, quien fue el negociador principal del grupo armado durante los diálogos de paz, apareció frente a una veintena de exguerrilleros de las Farc ataviados en sus uniformes y explicó por qué él y su grupo de insurgentes regresaban a la selva. Habló de una “oligarquía corrupta” y de la traición de un gobierno que no cumplió con el acuerdo de paz firmado en 2016.

Estas son malas noticias para los colombianos.…  Seguir leyendo »

Two FARC dissident rebels in 2018, on patrol in Colombia.CreditCreditFederico Rios for The New York Times

In a video released on Wednesday, a former top commander of the Revolutionary Armed Forces of Colombia issued a new call to arms. Luciano Marín, who is known by the alias Iván Márquez and was the lead negotiator during the peace talks, stood before a group of 20 ex-FARC guerrillas dressed in fatigues and explained why he and his dissident band of insurgents were heading back to the mountains and jungles. He spoke of the corrupt oligarchy and cited the Colombian government’s betrayal of the 2016 peace agreement.

This is bad news for Colombians.

A return to violence would be the culmination of many factors, chiefly a lack of political support in Washington and Bogotá for the 2016 peace accord since Donald Trump was sworn in as president of the United States in 2017, and Iván Duque came to power as Colombia’s president in 2018.…  Seguir leyendo »

Cuando el gobierno de Colombia firmó el acuerdo de paz en 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), una guerrilla de inspiración marxista, parecía un milagro poder finalizar el conflicto de medio siglo que mató al menos a 220.000 personas y devastó las zonas rurales.

El expresidente Juan Manuel Santos recibió un Premio Nobel de la Paz por negociar el complejo acuerdo con las Farc. Sin embargo, desde antes de que se firmara muchos ya se oponían al pacto, furiosos ante la perspectiva de que rebeldes o militares fueran a quedar impunes o escépticos de que el gobierno pudiera darle seguimiento a sus promesas de ayuda al campo.…  Seguir leyendo »

En Argelia, temen por su tranquilidad y dudan de la paz

Terminar la confrontación armada con las Farc representó un cambio sustancial en la vida de numerosas comunidades en Argelia, municipio del sur de Cauca donde proliferan los cultivos de hoja de coca para uso ilícito y uno de los más golpeados por la guerra en este departamento. Ejemplo de ello es el corregimiento El Mango, donde el conflicto se vivió con intensidad y se estima que es la región que más sufrió más ataques guerrilleros en la historia de la guerra (otros dicen que fue Toribío, pero no es un premio muy apetecido).

“Después de tanto dolor, nos llega una esperanza… los acuerdos de paz”, dice uno de sus líderes.…  Seguir leyendo »

Un miembro de las Farc cuelga un cartel del líder fallecido de la guerrilla Alfonso Cano en Colombia, en enero de 2016. Credit Rodrigo Abd/Associated Press

La transición a la paz de un país es motivo de celebración, pero también es un proceso incierto que requiere diligencia y compromiso. En Colombia, donde un acuerdo de noviembre de 2016 puso fin a un sangriento conflicto interno de 52 años, la presión va en aumento.

Está afectando la idea de poner fin a las guerras intestinas por medio de negociaciones. Recientemente, un diplomático europeo me dijo que “los grupos insurgentes de las guerras civiles están pendientes de lo que ocurre en Colombia, para ver si el gobierno cumple sus promesas”. En una reunión, un militar estadounidense de alto nivel escuchó comentarios preocupados de algunos colegas míos y, exasperado, preguntó: “¿Pueden darme un ejemplo de algún lugar donde el proceso de paz realmente haya funcionado?”.…  Seguir leyendo »

Un miembro de las Farc cuelga un cartel del líder fallecido de la guerrilla Alfonso Cano en Colombia, en enero de 2016. Credit Rodrigo Abd/Associated Press

A nation’s transition from conflict to peace is something to celebrate, but it’s also an uncertain process that requires diligence and commitment. In Colombia, where a November 2016 agreement ended 52 years of bloody internal conflict, the stress is mounting.

It’s affecting the whole idea of ending internal wars through negotiations. A European diplomat recently told me, “Insurgent groups in civil wars are watching Colombia to see what happens, whether the government keeps its promises.” In a recent meeting, a senior United States military officer heard concerns from some colleagues and said to me, exasperated, “Can you give an example of anywhere that a peace process has actually worked?”…  Seguir leyendo »

Un grupo de manifestantes celebra el acuerdo de paz en Colombia en la Plaza Bolívar de Bogotá, el 26 de septiembre de 2016. Credit Guillermo Legaria/Agence France-Presse -- Getty Images

Hoy, en el Día Mundial de la Paz, parecería que estamos cayendo en una espiral de más violencia, prejuicios e ira. El conflicto parece permear al mundo entero, ya sea a través de enfrentamientos entre países, problemas domésticos o ataques terroristas. Sin embargo, este año Colombia logró terminar más de medio siglo de conflicto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Hoy las Farc están totalmente desarmadas y las Naciones Unidas recibió más de 9.000 armas y 1,3 millones de municiones para ser destruidas. Justo este mes, este grupo de excombatientes presentó su nuevo partido político en una reunión pacífica en Bogotá.…  Seguir leyendo »

El papa Francisco I saluda a la multitud a su arribo en el papamóvil a una misa al aire libre en Villavicencio, Colombia, el 8 de septiembre de 2017. En su homilía urgió a los colombianos a no buscar venganza. Credit Alberto Pizzoli / AF

El papa llegó y ya no tuve dudas: era el líder político que más de 40 millones de personas estaban esperando. Había que ver su recibimiento, a lo colombiano —a ritmo de cumbia y más cumbia— con mucha hospitalidad y emotividad en las calles, la gente agitando banderitas, camisetas, mostrándole una estampita, una medalla milagrosa, una foto familiar o alzando a un niño para que recibiera su bendición. Mis compatriotas querían mirarlo tan de cerca para tomarle fotos, tocarlo y abrazarlo que formaron un tapón humano que impidió el paso del papamóvil por la calle 26 de Bogotá. Lograron aferrarse a él, a la esperanza que representa, aunque solo fuera por unos segundos.…  Seguir leyendo »

Weapons handed over by the rebels of the Revolutionary Armed Forces of Colombia, or FARC. Credit Fernando Vergara/Associated Press

After years of tumultuous peace talks, the Revolutionary Armed Forces of Colombia, better known as FARC, bid a final farewell to arms in June. The act heralds the end of a 52-year conflict. But for Colombia to decisively break with its past, it must be smart in its approach to reintegrating FARC combatants back into society.

The task is daunting: How do you keep people who have been fighting for decades from rearming? Giving aid to former fighters remains controversial, but new evidence-based strategies provide reason for hope that reintegration can succeed despite the challenges.

The FARC members’ background presents a first hurdle.…  Seguir leyendo »

Un miembro de las Farc se alista para el cambio de guardia en la zona de transición Jaime Pardo Leal en Colinas, departamento del Guaviare, el 14 de junio de 2017. Credit Raul Arboleda/Agence France-Presse -- Getty Images

Este martes, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia entregarán su última arma en una ceremonia en el pueblo de Mesetas, en el Meta, una de sus retaguardias. Llega así a su fin un conflicto armado de más de cincuenta años con la guerrilla más vieja de América Latina, que ha causado más de 2 mil asesinatos selectivos, 12 mil secuestros, 6 mil soldados víctimas de sus minas antipersonales y cientos de miles de personas desplazadas. Y a pesar del inmenso logro del presidente Juan Manuel Santos para desactivar este movimiento insurgente, en Colombia no se vive una fiesta.

El pesimismo ha alcanzado niveles récord según la última encuesta Gallup e igual de negativos son los niveles de aprobación de la gestión del presidente Santos y la percepción sobre lo que puede traer el acuerdo de paz.…  Seguir leyendo »

A rally in support of the peace process in Bogotá, Colombia, in 2016. Credit Ivan Valencia/Associated Press

At the start of each school year, Colombian schoolchildren are still given specially prepared instruction manuals in the form of comic books to teach them how to avoid stepping on land mines. Despite these efforts, during 52 years of war, more than 1,000 Colombian children, usually from the poorest of our farming families working their fields, were killed or maimed by land mines.

I ran for president of Colombia to lead a nation where the books we give Colombia’s schoolchildren teach reading, science, math and poetry, not warnings against stepping on explosives. Today – having signed a historic peace agreement between my government and the Revolutionary Armed Forces of Colombia, on Nov.…  Seguir leyendo »

Dos mujeres se abrazan en una manifestación en Bogotá a favor del proceso de paz, el 24 de noviembre de 2016, luego de la firma del acuerdo revisado por parte del presidente Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Credit Ivan Valencia/Associated Press

Al inicio de cada año escolar, a los niños colombianos se les entregan manuales de instrucciones preparados en forma de historietas para enseñarles cómo evitar pisar minas terrestres. A pesar de estos esfuerzos, durante 52 años de guerra, más de mil niños colombianos —por lo general, provenientes de las familias más pobres de nuestros campos— murieron o quedaron mutilados por estos explosivos.

Contendí por la presidencia de Colombia para liderar una nación donde los libros que les diéramos a los niños colombianos enseñaran lecturas, ciencias, matemáticas y poesía, en lugar de advertencias para que no pisaran explosivos. Hoy, tras firmar un Acuerdo de Paz histórico entre mi gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), estamos construyendo una Colombia en paz.…  Seguir leyendo »