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Familiares de las víctimas de la masacre de Trelew, durante el juicio celebrado en enero de 2020.MAXI JONAS

Fue hace 50 años: exactamente 50 años, el 22 de agosto de 1972. Una semana antes, un grupo de más de 100 militantes de diversas izquierdas encarcelados en un penal patagónico, viento y frío, el páramo arenoso al sur del sur, había intentado fugarse. No era un simple escape: el plan incluía la toma de la cárcel y el traslado de los fugitivos en tres camiones hasta un aeropuerto cercano; allí se subirían a un avión que llegaba de Buenos Aires y que otros militantes habrían copado en vuelo. Funcionó a medias: los camiones y las comunicaciones fallaron y, cuando el avión aterrizó en el aeropuerto de Rawson, solo siete fugitivos habían conseguido llegar hasta allí.…  Seguir leyendo »

¿Dónde podemos llevarle flores?

“Voy a dar mi testimonio en representación de mi esposo recientemente fallecido, hermano del desaparecido Alberto Luis Bedia”. Así empezaba la declaración de mi mamá en el juicio conocido como megacausa por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la Zona de Defensa IV, a cargo del Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo.

Estaba sentada frente a tres jueces que la escucharon narrar el secuestro de su cuñado en septiembre de 1976. Yo veía cómo jugaba con su alianza, la giraba para un lado y para el otro. Por momentos se le entrecortaba la voz: “se lo llevaron en pijama”, contó.…  Seguir leyendo »

Argentina es un ejemplo histórico por el juzgamiento y castigo a los jerarcas de la última dictadura militar, por la búsqueda de los bebés y niños (hoy adultos de más de 40 años) secuestrados y apropiados por ellos, y por la búsqueda de los cuerpos de quienes torturaron y desaparecieron. Dos grupos de mujeres claves en la historia argentina, las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, reunidas en plena dictadura para buscar a sus hijos detenidos desaparecidos y a las niñas y niños secuestrados junto a ellos —algunos nacidos durante su cautiverio— marcaron a la sociedad argentina y al mundo el camino de la justicia.…  Seguir leyendo »

On March 24, a massive crowd of hundreds of thousands marched in the streets of Buenos Aires, the capital of Argentina, towards Plaza de Mayo to repudiate the coup that seized power forty-three years earlier, on March 24, 1976. Somewhere amidst the immense crowd were the survivors of a particular crime, the kidnapped and tortured workers of Ford Motor Argentina, and their families, surrounded by over 70 trade-union organizations and confederations. They were holding a giant banner stating: “The Ford trial: a workers´ victory.”

Survivors and relatives handed out thousands of leaflets. They were photographed and greeted once and again. And they were mentioned in the main speech which celebrated the importance of the verdict in this particular trial, while being reminded of many other cases and trials, such as the one analyzing the repression in Villa Constitución and of the Steel mill Acindar, as well as the trial about the violations of human rights against Mercedes-Benz workers in Argentina during the military dictatorship.…  Seguir leyendo »

The process of memory, truth and justice on crimes against humanity committed in Argentina during the military dictatorship (1976-1983) is one of the most active and remarkable in Latin America and beyond. It may even be considered the “birthplace” of contemporary transitional justice. On December 11, 2018, another significant verdict was issued in an Argentine court. It addressed the responsibility of business officials in human rights violations carried out under the dictatorship.

The reckoning of the crimes perpetrated by those in power in Argentina started with the report issued by the National Commission on the Disappearance of Persons (CONADEP) in 1984, entitled “Nunca Más”, and the so-called “Trial of the Military Juntas” in 1985.…  Seguir leyendo »

Mientras se condenaba a 29 personas a cadena perpetua por matar a más de 700 civiles durante la dictadura militar en Argentina, en un juicio del 29 de noviembre de 2017, cientos de personas celebraron el veredicto. Credit Victor R. Caivano/Associated Press

Murió el hombre que mandó matar a mis padres y a otras miles de personas. Murió la muerte, y no me alegra.

En Córdoba, la provincia argentina donde nací, la muerte se llamaba Luciano Benjamín Menéndez. Una vez lo vi en la calle, en 1996. Era una tarde de invierno y yo tenía 18 años. Estudiaba con una amiga cuando su mamá llegó avisando “Menéndez está en la vereda”.

Lo observé a través de una ventana. Bajó de un auto y caminó sobre el césped hacia la casa de enfrente, donde vivía su hija. Tenía el andar aletargado por la vejez —en ese momento tenía 70 años—, pero sin perder la postura altiva de un militar.…  Seguir leyendo »

Después de una aparición en un programa televisado en 1984, algunos protestantes se manifestaron frente a la estación de televisión en Buenos Aires para confrontar a Luciano Benjamín Menéndez. Credit United Press International

En Argentina, el debate sobre los procesos de justicia, reparación, condena y amnistías de la última dictadura militar (1976-1983) sigue siendo un vasto campo de batalla donde se enfrentan nostálgicos de aquellos tiempos y extremistas de izquierda que no aceptan nuevas evidencias. Si alguien conmemora la muerte de un genocida, es etiquetado como terrorista. Si alguien pregona que estos señores fueron héroes que salvaron la patria de la amenaza comunista, es llevado a la hoguera pública. Ambos extremos son detestables, pero el debate raras veces traspasa los clichés.

Solo hay algunos académicos —entre ellos, historiadores responsables— capaces de usar la razón e investigar con ojos imparciales: son ellos quienes podrían guiar esa conversación pública, pero suelen ser avasallados por un tropel de gente que opina con el hígado y repite frases hechas.…  Seguir leyendo »

De izquierda a derecha: Taty Almeida, Nora Cortinas y Mirta Acuña de Baravalle, integrantes de las Madres de Plaza de Mayo, en una protesta a fines de abril, en Buenos Aires. Credit Eitan Abramovich/Agence France-Presse -- Getty Images

La compulsiva relación de Argentina con la justicia nuevamente sorprende con sus idas y vueltas en materia de derechos humanos. A más de 30 años del Juicio a las Juntas Militares por delitos de lesa humanidad entre 1976 y 1983, hay centenares de represores condenados, indultados y nuevamente condenados. Ahora muchos de ellos podrán recibir anticipadamente el beneficio de la libertad por un reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que les permite computar dos años por cada año transcurrido en prisión y ser liberados mucho antes de lo previsto en su condena.

Luis Muiña es el primer represor beneficiado.…  Seguir leyendo »

En esta foto de marzo de 2016, un grupo de Madres de la Plaza de Mayo marchan en torno al obelisco de Buenos Aires en su tradicional ronda de los jueves. El miércoles 3 de mayo, la Corte Suprema argentina redujo la sentencia de Luis Muiña, quien cometió crímenes de lesa humanidad durante la dictadura. Credit Victor R. Caivano/Associated Press

El 24 de marzo de 1976 el Ejército argentino derrocó a la presidenta Isabel Martínez viuda de Perón y se quedó con el país. Cuatro días después el hospital Posadas, uno de los mayores de Buenos Aires, fue ocupado por una unidad militar apoyada por tanques y helicópteros. La comandaba el coronel Reynaldo Bignone, quien seis años más tarde, ya general, sería el último dictador; Luis Muiña, entonces de 20 años, integraba un comando parapolicial que participó de la maniobra. Y allí se quedó: formó parte de un “grupo de tareas” que se instaló en el hospital, que secuestró, torturó y asesinó a sus trabajadores.…  Seguir leyendo »

Clara Jurado, en el centro de la imagen, protesta junto a otras madres de la Plaza de mayo frente a la Casa Rosada, sede de la presidencia argentina durante la década de los 80. Daniel Garcia/Agence France-Presse — Getty Images

El día que el presidente Obama aterrice en Buenos Aires será la víspera de una de las fechas más traumáticas de nuestra historia. El 24 de marzo, Argentina conmemora el 40 aniversario del golpe de Estado que “desapareció” a miles de personas y causó un trauma profundo en la psique de la nación.

Hubo otras atrocidades, incluso peores, en América Latina en aquellos tiempos, como las que sucedieron durante las guerras civiles en Colombia o Guatemala. Los asesinatos en Argentina quizá fueron menos numerosos, pero se trató de una matanza masiva y premeditada.

La dictadura militar argentina organizó su genocidio en campos de exterminio, con métodos que recordaban los utilizados por los nazis (de hecho, muchos nazis encontraron asilo en Argentina después de la Segunda Guerra Mundial y seguían viviendo ahí en esa época).…  Seguir leyendo »

Relatives of missing persons in Argentina demonstrating in 1977 in Buenos Aires. Credit Associated Press

When President Obama lands in Buenos Aires this week, he will be arriving on the eve of one of the most traumatic dates in our history. On March 24, Argentina commemorates the 40th anniversary of a military coup that “disappeared” thousands of people, a deep trauma in Argentina’s national psyche.

There were other, greater atrocities in South America in that era, like the ones that occurred during virtual civil wars in Colombia or Guatemala. The killings in Argentina may have been lesser in number, but this was premeditated mass murder.

Argentina’s military dictatorship organized its killings in death camps, with methods reminiscent of the Nazis’ (and many Nazis had, in fact, found asylum in Argentina after World War II and still lived there then).…  Seguir leyendo »

Muerto el perro, ¿se acabó la rabia? Sostienen las enciclopedias que el sentido de este refrán español tiene que ver con la causa y el efecto: “Se aplica a un enemigo que ya no puede hacer más daño porque está muerto o, en sentido general, a cualquier persona que está causando perjuicio”. El sentido intrínseco no es sólo español, sino mundial. “Rabies ends with the death of a dog”, la traducción literal al inglés no tiene mucha lógica. Ellos dirían: “The best way to solve a problem is to attack the cause”. Pero y entonces, ¿el efecto termina al morir la causa?…  Seguir leyendo »

La terrorífica jauría de secuestradores, torturadores y asesinos de la Escuela de Mecánica de la Armada, cuya siniestra sigla (ESMA) fue motivo de horror en Argentina durante años de crímenes abominables y posteriores décadas de vergonzosa impunidad, acaba de ser, al fin, sentenciada por la justicia argentina. Aquellas fieras desalmadas, conocidas por sus famosos nombres y sobrenombres, como el Tigre (Jorge Acosta), el Ángel de la Muerte (Alfredo Astiz), el muy temido Serpico (Ricardo Miguel Cavallo), además de otra serie de colegas de su mismo cuerpo militar, todos ellos oficiales de la Marina argentina de diversas graduaciones, destinados por aquellos años setenta en aquel indecente centro docente, reciben al fin su merecido castigo.…  Seguir leyendo »

En la entrega de los legajos más tristes de Argentina, el informe sobre la mortífera acción de la dictadura, Ernesto Sabato le dice a Raúl Alfonsín que ese periodo sobre el que arrojó su mirada ya incierta y espantada había dado de sí ese término, "desaparecidos", que ahora circulaba por todo el mundo como un "triste privilegio argentino".

Ese momento, en el que él describe con esa contradicción, "triste privilegio", marcaría para siempre la frente de Sabato, la de su pasado como escritor de ficciones y la de su futuro como hombre público. Pues ya dejaría de ser, precisamente a causa de esa imagen, el autor de Sobre héroes y tumbas para ser, casi siempre, el autor de ese prólogo espantado que luego los que rehacen la historia terminarían rehaciendo a su modo.…  Seguir leyendo »

La memoria es un tema apasionante. Lo es porque una cosa es lo que sucedió en el pasado, otra lo que se explica, y otra lo que la mayoría de la gente cree. A esta última, que puede no tener nada que ver con la primera, los historiadores la llaman «la verdad social». Suele ser un relato construido a partir de equívocos interesados, tergiversaciones y lugares comunes, pero a veces permanece en el imaginario de las sociedades a lo largo de generaciones.

Aún recuerdo el escándalo que se generó en 1995 en Argentina cuando el capitán de corbeta de las Fuerzas Armadas Adolfo Scilingo confesó en un arrebato de desesperación que durante el régimen castrense que gobernó el país de 1976 a 1981 los militares drogaban a las personas a las que habían detenido ilegalmente (los desaparecidos), las subían a un avión de madrugada y las lanzaban al mar del Plata con bloques de cemento atados a los pies.…  Seguir leyendo »

En noviembre de 2010, fui por primera vez a Buenos Aires, donde permanecí una semana. Mis impresiones del país son forzosamente superficiales. Aun así, voy a arriesgarme a transcribirlas aquí, pues sé que, a veces, al contemplar un paisaje desde lejos, divisamos cosas que a los habitantes del lugar se les escapan: es el privilegio efímero del visitante extranjero.

He escrito en varias ocasiones sobre las cuestiones que suscita la memoria de acontecimientos públicos traumatizantes: II Guerra Mundial, regímenes totalitarios, campos de concentración... Esta es sin duda la razón por la que me invitaron a visitar varios lugares vinculados a la historia reciente de Argentina.…  Seguir leyendo »

Los periodistas se agolpaban, aquel 30 de diciembre de 1990, ante la puerta de la prisión. No era para menos: el general golpista Jorge Videla, ex jefe de la primera Junta Militar (condenado ya por sentencia firme a prisión perpetua), iba a salir en libertad, como consecuencia del segundo indulto otorgado por el entonces presidente argentino Carlos Menem a los principales responsables de los horrores de la dictadura militar de 1976-1983, con sus miles de secuestros, torturas y asesinatos.

El recién liberado, eufórico, declaró a la prensa nada menos que lo siguiente:

"No basta con indultarnos y ponernos en libertad. La sociedad argentina está en deuda con nosotros.…  Seguir leyendo »

Se han cumplido 30 años del asesinato del argentino Rodolfo Walsh. Un "grupo de tareas" de la ESMA (Escuela Superior Mecánica de la Armada) lo acribilló a balazos. Renovador de la novela negra, creador del informe de denuncia escrito con la técnica de la literatura "policial", periodista de investigación y autor de un libro de culto, Operación Masacre, del cual se cumplen ahora 50 años de su primera edición. Desconfiaba de la ficción literaria -"la trampa cultural" escribió- y se sumergió en la actividad sindical y política. Estuvo con los montoneros sin compartir su deriva armamentista. Se revindicó como intelectual y escritor, obsesionado por el estilo, exigente con el lenguaje y aplicando una implacable lucidez a la política.…  Seguir leyendo »

Por Prudencia García, investigador y consultor internacional, profesor del Instituto Universitario Gutiérrez Mellado de la UNED (LA VANGUARDIA, 24/07/06):

Con un ligero retraso de 30 años desde el arranque de los hechos (el luctuoso golpe militar de 1976), y 23 años después del final de la dictadura militar argentina, e incluso 21 años después de la condena a prisión perpetua del almirante Emilio Massera como responsable máximo y directo de la infernal maquinaria creada y mantenida en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), al fin nos llega la noticia que debió llegar, como mínimo, dos décadas atrás. Recordemos que, con centro en aquella escuela naval, se desarrolló una sistemática cadena de secuestros, torturas, asesinatos y lanzamiento al mar de miles de personas narcotizadas pero todavía vivas, entre otra serie de actividades delictivas, derivadas de aquella desalmada represión.…  Seguir leyendo »

Por Prudencio García, investigador y consultor internacional del Instituto Ciencia y Sociedad (LA VANGUARDIA, 22/05/06):

Hace escasas fechas, y en un intervalo de muy pocas horas, cinco militares uruguayos y un policía fueron arrestados en diversos puntos de Uruguay. Los arrestos fueron efectuados por orden de la justicia uruguaya, a requerimiento de la justicia argentina, que reclama su extradición.

En efecto, cumpliendo la orden judicial, la ministra de Defensa uruguaya, Azucena Berrutti ordenaba al jefe del Ejército, teniente general Carlos Díaz, que se procediera a la detención inmediata de los coroneles Ernesto Rama, Jorge Silveira, Gilberto Vázquez, y el teniente coronel José Nino Gavazzo, así como del capitán José Ricardo Arab y del oficial de policía Ricardo Medina, todos ellos retirados.…  Seguir leyendo »