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Last week, French President Emmanuel Macron convened members of the foreign press, mainly from American and British publications, for a wide-ranging conversation on the record — a very rare thing in Paris, where quote review is standard practice and where the worlds of media and politics intermingle in ways that would shock even the most seasoned Washington insider.

The meeting, initially scheduled for late last year, was set up largely as a means to foster dialogue with “la presse anglosaxonne,” the English-language media outlets such as The Washington Post at whom Macron has pointed the finger over coverage of France’s reaction to a recent string of terror attacks.…  Seguir leyendo »

The “beautiful game” has been revealing many ugly truths about racism and identity in Europe.

In the aftermath of the World Cup, the French and German national soccer teams have found themselves at the center of a renewed debate about race, assimilation and national identity that has highlighted the precarious position that many nonwhite immigrants and first-generation people find themselves in while living in the West.

On Sunday, the player Mesut Ozil announced in a series of powerful and pained social media posts that he was quitting the German national team due to racism and mistreatment from the German media, sponsors and the German Football Association (DFB).…  Seguir leyendo »

Es realmente redondo este balón

Lo confieso, no siento por el fútbol ninguna pasión especial; apenas conozco las reglas y hasta evitaba practicarlo en el patio de mi escuela elemental. Al hilo de este Mundial, que la selección de Francia ha ganado en Moscú, me vuelve a la memoria el recuerdo del único partido al que he asistido en mi vida. Fue en el Mundial de Seúl en 2002, al que me invitó el presidente coreano, Kim Dae Jung, que quería agradecerme que le hubiera visitado en su celda cuando era un preso político. Aquel día me encontraba sentado a su lado, en la tribuna de honor, para asistir al partido inaugural, que enfrentaba a Francia y Senegal.…  Seguir leyendo »

An image of the French forward Kylian Mbappé was projected on the Arc de Triomphe in Paris at a celebration of France’s victory in the Russia 2018 World Cup on Sunday.CreditGerard Julien/Agence France-Presse — Getty Images

“I think allowing millions and millions of people to come to Europe is very, very sad,” President Trump said during his current good-will tour of the Continent. “I think you are losing your culture.”

Mr. Trump, meet Kylian Mbappé, the 19-year-old breakout star of France’s newly crowned World Cup soccer champions. The son of an Algerian mother and Cameroonian father, Mbappé is emblematic of a team of immigrants — 16 of its 23 players are from families recently arrived in France. They’ve just made an entire nation very, very glad of its diversity — at least for one day.

Brazilians, Argentines, Italians and Germans may object, but France can now lay claim to being master of the beautiful game.…  Seguir leyendo »

Los bárbaros atentados del pasado mes de enero perpetrados supuestamente en nombre de la fe musulmana por terroristas nacidos y criados en Francia han disparado todas las alarmas sobre el fracaso de la integración republicana en los barrios conflictivos enclavados en las afueras de las grandes ciudades francesas. Como es ya habitual, el perfil de sus autores contiene unos elementos comunes –abandono escolar, pequeña delincuencia, cárceles, precariedad laboral- que han sido objeto de análisis exhaustivos en los medios informativos y redes sociales: el descubrimiento tardío de ese apartheid territorial, social y étnico al que se refería el primer ministro Manuel Valls en sus controvertidas declaraciones sobre el tema.…  Seguir leyendo »

Una vez pasada la trágica conmoción de los días 7, 8 y 9 de enero y la formidable reacción de los cuatro millones de manifestantes del 11 de enero, se diría que Francia ha entrado en una tercera fase, la de deconstrucción de ese momento excepcional, simbolizado por un título del diario Libération: Somos un pueblo.Pero el pueblo en cuestión está amenazado por unas divisiones que, claro está, no han desaparecido. Es como si la sociedad francesa estuviera en la cuerda floja. O bien vuelve a ser consciente de sí misma, del origen de su unidad y de su fuerza, y supera el obstáculo; o deja que se desplieguen las fuerzas destructivas.…  Seguir leyendo »

Los atentados de París ponen en evidencia, una vez más —como el 11-S en Estados Unidos o el 11-M en España—, que las sociedades occidentales no pueden vivir al abrigo de los conflictos abiertos en Oriente Próximo. La guerra de civilizaciones, que algunos auguraron hace 20 años, está forjándose ante nuestros ojos. En adelante, el choque de identidades se produce por la conjunción de factores internos y externos. Consecuencia inevitable de la mundialización de la información y de todas las formas de identificación delegadas que conlleva. Los dos atentados de París son, desde ese punto de vista, simbólicos. El ataque contra Charlie Hebdo apuntaba a la libertad de expresión; el llevado a cabo contra el supermercado kosheratacaba a un establecimiento judío, por la sencilla razón de que era judío.…  Seguir leyendo »

Los crímenes de París son moralmente execrables, fuere cual fuere la motivación de sus autores, pero la irrelevancia moral de las motivos no excusa la necesidad de tomarlos en cuenta desde otros puntos de vista. Jurídicamente hubiera sido necesario hacerlo para graduar la intensidad de la pena si los criminales hubieran sido sometidos a juicio, y políticamente se ha hecho de inmediato como evidencia la reacción de nuestros gobiernos. Plasmada en primer lugar, como corresponde a estos tiempos de política espectáculo, en la larga fila de presidentes que, cogidos del brazo, encabezaba la gran manifestación, e inmediatamente después en la adopción de nuevas medidas para luchar contra el terrorismo yihadista.…  Seguir leyendo »

A Jewish worshipper prays during a pilgrimage to the El Ghriba synagogue, Africa’s oldest one, in Djerba April 28, 2013. REUTERS/Anis Mili

“Jews have no problems with Arabs.”

Those were the words of Benjamin Hattab, the father of Yoav Hattab, one of the four killed last week in an attack on a Paris kosher grocery store, which followed the Charlie Hebdo shootings. Hattab is Tunisian and serves as the chief rabbi of the Muslim-majority North African nation — his comments, made in an interview after the attack, referred to his experience in Tunisia, not in France.

Sephardic Jews like Hattab — who originate from Spain, North Africa and the Middle East — have once again become a living barometer of Muslim-Jewish relations. To some, they represent the possibilities of co-existence.…  Seguir leyendo »

It is easy to discuss the deadly attack on Charlie Hebdo as an attack on freedom of expression. But are we supposed to be surprised that a global terror organization known for its brutal disregard for human rights and humane values would attack a media outlet that has specialized in provoking it?

Just as much of the social media in the Arab/Muslim world has routinized anti-Semitic rants, there is a global industry of outlets dedicated to all things anti-Muslim. In any given week, French, European (and increasingly Indian) journalists, bloggers, tweeters and others regularly express all sorts of things that are offensive or provocative to Muslims or at least the most devout and fanatical among them.…  Seguir leyendo »

Es fácil calificar el atentado mortal contra Charlie Hebdo como un ataque a la libertad de expresión. Pero, ¿debe sorprendernos que una organización terrorista internacional conocida por su brutal desprecio por los derechos humanos y los valores humanitarios haya atacado a un medio que se ha especializado en provocarla?

Así como gran parte de los medios sociales en el mundo árabe/musulmán publican rutinariamente diatribas antisemitas, hay una industria global de medios que se dedican a todo lo que sea antimusulmán. En una semana cualquiera, periodistas, blogueros, tuiteros y demás de Francia, Europa (y cada vez más de la India) expresan toda serie de cosas que son ofensivas o provocadoras para los musulmanes, o por lo menos, para los más devotos y fanáticos de ellos.…  Seguir leyendo »

Diez mil soldados están desplegados por toda Francia para garantizar la seguridad ciudadana después de los atentados de la semana pasada. Se les ve armados a la entrada de escuelas judías, protegiendo centros de culto musulmanes y otros lugares sensibles de ser atacados por fanáticos. La gran manifestación del domingo fue un acto de reafirmación europea frente al integrismo violento de los yihadistas que pretenden destruir los valores occidentales.

No se trata de una batalla entre civilizaciones sino de una batalla por la civilización. El fin de la guerra fría hacía pensar que el mundo entraría en un largo periodo guiado por la paz perpetua kantiana donde los valores de la democracia, el mercado y la libertad se impondrían de forma natural y para siempre.…  Seguir leyendo »

On Friday, after prayers at the Grand Mosque here, the faithful emerged holding banners saying, against the background of the French flag, “Touche pas à mon pays,” or “Hands off my country” — echoing the slogan of the French anti-discrimination association SOS Racisme: “Touche pas à mon pote,” or “Hands off my buddy.” Other signs proclaimed that the terrorists who killed the journalists at Charlie Hebdo and the customers of a kosher supermarket last week were not true Muslims — as the family of Ahmed Merabet, the Muslim police officer who was killed trying to protect Charlie Hebdo, has poignantly noted.…  Seguir leyendo »

El atentado que ha sufrido en París la revista satírica Charlie Hebdo ha reactivado el debate que ya suscitaba en Francia la compatibilidad entre el islam y Occidente. La cuestión es más delicada en Europa occidental que en Estados Unidos debido a la enorme cantidad de musulmanes que no solo residen aquí, sino que también son ciudadanos.

Una extraña coincidencia hizo que el mismo día del mortífero atentado contra Charlie Hebdo se produjera la largamente esperada publicación de Sumisión, la última novela del siempre exitoso autor francés Michel Houellebecq. El libro imagina la victoria de un partido musulmán moderado en las elecciones presidenciales y generales francesas de 2022.…  Seguir leyendo »

Muslims pray in the street during Friday prayers in Paris. Photograph: Charles Platiau/Reuters/Corbis

After the attacks that have left Paris soaked in blood, a series of fears and questions now grips France. The attackers – the Kouachi brothers and their ally, Amedy Coulibaly – were killed by the forces of law and order. Their deaths might have brought an end to the climate of anxiety, but just the opposite is happening, with a very unpleasant stench, a gas, hanging over France.

The context, the backdrop, is known. There’s been the very strong advance in recent years of the ideas of the Front National; the economic crisis continues; and in this environment, how does one limit and fight against what we call the amalgames, those infernal shortcuts in public opinion: jihad = Islam = immigration?…  Seguir leyendo »

El atentado y nosotros

El impacto en la opinión pública ha sido tan fuerte que hasta la izquierda se ve impelida a cubrir el expediente, aun a base de condenas formularias, presencia folclórica ante la Embajada de Francia y editorial cantinflesco en su diario, que aun conserva el mascarón aunque ya no sea de proa. Sin embargo, en las semanas venideras, IU y PSOE continuarán su estrategia global de entreguismo y cesiones, a las que denominan «diálogo» y «políticas inteligentes». La derecha política, siempre a remolque en los últimos años de los acontecimientos y de la izquierda, se sumará a guardar lo que considera imagen irrenunciable de buenismo políticamente correcto, mientras los otros persistirán en su campaña permanente de desarme ideológico y moral de España: acoso a la Iglesia para arrebatarle la catedral de Córdoba, en el marco de la lunática pretensión de que los inmigrantes musulmanes constituirán la clase proletaria del inmediato futuro, por supuesto a sus órdenes; caída de fronteras para que entre en España quien quiera y por donde quiera y si el Gobierno intenta implantar minúsculas medidas pacatas y tardías para parchear un poquito el caos, allá están los de las sentidas condolencias a Francia para boicotear la más mínima acción, con amenaza expresa de derogarlas en cuanto lleguen al Gobierno; comprensión y defensa de las feministas deizquierda para el velo –el velo, señoras, no la pañoleta– y para cuantas normas regresivas y represivas de la mujer (y del varón) generan en su seno las comunidades islámicas.…  Seguir leyendo »

L’émotion qui a saisi la France après la tuerie de Charlie Hebdo est plus qu’une réaction d’horreur ou une manifestation de solidarité : elle est un fait de société. Car cet acte terroriste est lui aussi plus qu’un crime : c’est un événement politique, non pas parce qu’il est l’attentat le plus meurtrier commis en France depuis 1961 ou parce qu’il touche à la liberté d’expression et à celle de la presse (des attentats, il y en a eu et il y en aura encore, sous quelque drapeau que ce soit, et la liberté d’expression a connu et connaîtra bien d’autres menaces), mais parce qu’il transforme un débat intellectuel en question quasi existentielle : s’interroger sur le lien entre islam et violence conduit à s’interroger sur la place des musulmans en France.…  Seguir leyendo »

It is now half a century since Algeria, the jewel in the crown of Gallic imperialism, was finally granted independence, so ending 132 years of often barbarous rule from Paris that culminated in a war in which more than a million Algerians died. This week the French president, François Hollande, is on a two-day state visit to the country. His main task is effectively to offer a qualified apology for what happened, and thus "turn a page" in arguably the darkest chapter in France's recent history. Moreover, Hollande will use the platitudinous jargon of modern global government to make the case for increased economic integration between the two countries, highlighting France's continuing friendship with her oil- and gas-rich North African partner.…  Seguir leyendo »

The French language is justly renowned for its clarity and precision. Yet on a seemingly simple matter its speakers stumble into a fog — who or what can be defined as French? The question arose afresh in the wake of the Toulouse killings. No one doubted that the perpetrator was 23-year-old Mohammed Merah, a native son of Algerian descent. But was Mr. Merah French?

Impossible, declared four members of Parliament belonging to President Nicolas Sarkozy’s center-right party. In a joint statement, they insisted that Mr. Merah “had nothing French about him but his identity papers.”

Nonsense, retorted the left-wing journal Libération: “Merah is certainly a monster, but he was a French monster.”…  Seguir leyendo »

¿Qué fue lo que poseyó al joven francés musulmán Mohamed Merah para asesinar a tres colegiales judíos, un rabino y tres soldados, dos de ellos correligionarios musulmanes? ¿Qué fue lo que poseyó a otro hombre, Anders Breivik, para que matara a tiros a más de sesenta adolescentes en un campamento de verano noruego el año pasado? Esas matanzas son tan inhabituales, que la población exige explicaciones.

Llamar “monstruos” a esos asesinos, como algunos se apresuraron a hacer, arroja poca luz sobre el problema. No eran monstruos; eran jóvenes. Y desecharlos como locos es igualmente evasivo. Si hubieran estado clínicamente locos, nada más habría que explicar.…  Seguir leyendo »