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Si lo que la plataforma HBO pretendía era un impulso a la campaña en España de la serie «Patria», puede felicitarse, porque lo ha conseguido gracias al indigno cartel de lanzamiento, en el que con el mayor desprecio por la verdad equiparan a víctimas y verdugos. Desconozco si los responsables de marketing de esta novela llevada al cine conocen la macabra historia de ETA, que mantuvo rehén a la sociedad española durante más de cincuenta años, asesinando, hiriendo, secuestrando, extorsionando y forzando a miles de españoles al exilio. Quienes les escribimos esta carta somos víctimas de esta organización terrorista, que ha cometido crímenes de lesa humanidad y como tales deben ser juzgados sus miembros, y no humanizados en una serie que se vende con una publicidad que ofende no solo a sus víctimas directas, sino a todos los españoles que durante décadas han hecho suyo nuestro dolor y defienden los valores por los que nuestros seres queridos fueron asesinados: la libertad, la democracia y la unidad de España.…  Seguir leyendo »

Jean Améry, sobreviviente de varios campos de concentración nazis, escribió en Más allá de la culpa y la expiación que debido a su condición de víctima se sentía “legitimado para juzgar, no solo a los ejecutores, sino también a la sociedad que solo piensa en su supervivencia” y que sus “resentimientos existen con el objeto de que el delito adquiera realidad moral para el criminal”. El filósofo Slavojiek en Sobre la violencia habla de la necesidad de algunas víctimas de mantenerse en el rencor y de la negativa a perdonar, porque hacerlo sería normalizar el crimen, aceptarlo como un hecho pasado que hay que superar.…  Seguir leyendo »

«1980»

Los pistoleros de ETA mataron en 1980 casi a un centenar de personas. Un funeral cada tres días y decenas de heridos, en uno de los años más duros de esta inconcebible historia de terror y de infamia que hemos padecido hasta hace bien pocas fechas. Historia que todavía padecemos, de hecho, hasta que no se cierre con todas las consecuencias que le son debidas.

El director de cine Iñaki Arteta, comprometido siempre con las víctimas y con el empeño de que no se olvide lo que no debe ser olvidado, ha estrenado «1980», el último de sus impresionantes documentales, centrado en uno de aquellos «años de plomo» en los que la banda criminal liquidaba vidas humanas a mansalva y la sociedad enterraba a las víctimas por la puerta de atrás del cementerio.…  Seguir leyendo »

La ética de la parodia vasca

El arrollador éxito taquillero de la película «Ocho apellidos vascos» ha constituido un fenómeno que sobrepasa el ámbito cinematográfico para adentrarse en el sociológico, pero no ha estado libre de ciertas objeciones desde el punto de vista ético que –creo– invitan a una reflexión sobre el papel del humor en relación con la tragedia vasca y su parodia. El tema exige andar con tiento, pues la descalificación categórica y precipitada del humor por sí mismo, y porque se le suponga en su naturaleza una frivolidad impropia para tratar cualquier doloroso asunto, resulta a todas luces improcedente ya que alcanzaría hasta a los mismos chistes de Gila sobre la guerra.…  Seguir leyendo »

El reciente estreno de Tiro en la cabeza, la película sin palabras en la que Jaime Rosales recrea el asesinato en diciembre de 2007 de dos guardias civiles en Capbreton, ha vuelto a poner en un primer plano la relación, muchas veces polémica, entre el cine y el terrorismo de ETA. En contra de lo que algunas veces se ha dicho, acusando al cine español de no atreverse a filmar un tema considerado espinoso y poco comercial, no es cierto que la filmografía sobre ETA sea escasa.

Aunque es difícil distinguir si en algunos filmes la organización terrorista vasca es el centro del argumento o sólo un elemento más de la trama, desde 1977 casi 40 largometrajes cinematográficos han acercado al público, por medio del documental o de la ficción, determinados aspectos de la historia de ETA.…  Seguir leyendo »

Carlos Semprún Maura (LA RAZON, 26/10/04).

No entiendo cómo Mario Vargas Llosa ha aceptado presidir el jurado del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, sabiendo que subvenciona a ETA. Mario jamás ha manifestado la menor simpatía por ETA, todo lo contrario, y, sin embargo, por vanidad, o por lo que sea, ha aceptado ser cómplice implícito de la banda terrorista al aceptar presidir ese festival. Claro, juega a que no sabe nada, pero sabe, está muy bien informado de los asuntos de nuestro país, se codea con colegas de la Real Academia, algunos también periodistas, como nuestro presidente fundador, asimismo bien informados, se entrevista regularmente con Felipe González y José María Aznar, desayuna con sus amigos de Prisa y Alfaguara, sus nuevos señoritos, ve a cantidad de gente, y sabe, pero como tantos, prefiere arrinconar ese dato desagradable del subsidio de ETA, para aparentar normalidad y defender el prestigio del cine español.…  Seguir leyendo »