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Quien siembra populismos, recoge tempestades

Da igual que sea Trump o Podemos. Así acaban siempre los populismos: con violencia. El populismo no es una ideología, es una forma de hacer política que se distingue por un discurso agresivo contra un sistema en el que el establishment o la casta, ya sea Washington o las cloacas del Estado, engaña a los de abajo, al verdadero pueblo, en una conspiración constante.

Los populistas siempre han estado ahí, pero tienen su oportunidad en momentos de crisis. Es entonces cuando esos movimientos políticos crecen porque hay gente desesperada y los medios de comunicación ven en ellos algo espectacular, fuera de lo común por sus palabras, su demagogia y su histrionismo.…  Seguir leyendo »

Salvador Illa en el año del maná

Hace dos años, el grupo de empresarios que promovía la candidatura de Manuel Valls a la alcaldía de Barcelona me pidió que sondeara la posibilidad de que el PSC lo aceptara como cabeza de una lista de coalición con Ciudadanos, a la que el PP pudiera terminar dando también su apoyo.

Sobre el papel, parecía una oportunidad única de recuperar el Ayuntamiento para la causa constitucional: los naranjas habían sido la fuerza más votada en las autonómicas de un año antes, el PSC seguía teniendo una gran implantación en la ciudad, desde los tiempos de Maragall, y Valls, a fin de cuentas un socialista nacido en la ciudad, un líder brillante y experimentado, representaba el europeísmo cosmopolita de la gran Barcelona de sus mejores días.…  Seguir leyendo »

Insisten mucho los analistas en que este gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos es una derivada propia de estos tiempos de pluripartidismo y populismo donde ya no caben gobiernos monocolores y centrados. Pero reparemos en que esta tendencia del PSOE a radicalizarse, a demonizar a la derecha y a aliarse con el nacionalismo en todas sus formas no es algo que haya traído Pedro Sánchez como novedad al partido.

Esto ya apareció con los dos gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero. Y para demostrar que no es retórica lo que decimos, veamos lo que ocurrió entonces con el probablemente más auténtico colectivo de los que integraron el movimiento cívico vasco contra ETA, y del que surgieron luego otros más conocidos como Basta Ya o el partido UPyD.…  Seguir leyendo »

Desde mi escaño en el Congreso de los Diputados puedo ver pequeños detalles que suelen escapar a la crónica parlamentaria porque suceden fuera de la tribuna de oradores.

En una ocasión, el diputado de Podemos Diego Cañamero, que dice representar a los jornaleros andaluces, regaló tras su intervención un manojo de espárragos a la entonces presidenta del Congreso Ana Pastor. Posteriormente, el autoproclamado portavoz del campo andaluz se dirigió a su escaño. Su discurso había reivindicado las ayudas a los jornaleros y la dignidad del trabajo en los extensos olivares de Andalucía. El camino a su escaño pasaba cerca de los de ERC.…  Seguir leyendo »

Aún permanece en la retina de las generaciones adultas aquella noche del 28 de octubre de 1982 en la que la aplastante victoria socialista significó, para muchos, la auténtica reválida del proceso democrático español, jalonando el fin de la Transición. Desde entonces y hasta el momento presente, el socialismo español y su organización – el PSOE – se ha erigido en la estructura más comprometida con la construcción institucional de la España democrática, asumiendo un papel nuclear que casi nadie discute. Desde 1982 hasta 1996, impulsó las reformas más relevantes que dotaron de estabilidad a un país que salía balbuciente de una dictadura consumida en su propia sordidez.…  Seguir leyendo »

«Las naciones –como los individuos que sobreviven a traumas profundos– necesitan el valor de enfrentarse a su pasado». Así introduce Elizabeth Jameson Cartas de los ausentes, la historia de una familia judía durante el nazismo. Muchos son los que carecen de valor para enfrentarse al pasado del terrorismo etarra y a sus consecuencias en el presente. Los acuerdos entre el Gobierno y Bildu evidencian esa falta de valor, así como la inmoralidad que impregna nuestro sistema político.

Jonathan Shay define como «herida moral» el conflicto que puede generar la «traición a lo que es correcto», la aceptación de la culpa como paso previo a reparar el daño.…  Seguir leyendo »

La fechoría de quitar una calle a Indalecio Prieto

Bajo la dictadura franquista se cumplió la profecía que en 1937 hizo el presidente Azaña: “Se tejerá una historia oficial para los vencedores, y acaso una antihistoria, no menos oficial, para los proscritos”.

Tras la reconciliación entre los españoles que supuso la Transición, fuimos un país con una sola historia, pero con al menos dos memorias muy diferentes. El “régimen del 78”, como desdeñosamente denominan los actuales comunistas en el poder al tránsito ejemplar que los españoles protagonizamos desde la dictadura hasta la libertad, despejó el camino para que la historia quedara escrita por los historiadores, y no enturbiada por intereses partidistas o electorales.…  Seguir leyendo »

Nadie va a parar esto

La pregunta es pertinente: ¿nadie va a parar esto? Es decir, ¿nadie va a parar la degradación de la dignidad política en España practicada a golpe de ocurrencias de saldo y prontos primarios?

Me dirijo naturalmente al Partido Socialista Obrero Español. Y lo hago porque quienes figuran como sus actuales socios de Gobierno, el podemita zarandeado por las urnas (recuérdese: Galicia y País Vasco), el separatista catalán condenado por el Tribunal Supremo y los amigos de los terroristas, vascos no serían más que una nota a pie de página en la historia contemporánea de España si el PSOE no los hubiera metido en el texto principal del relato.…  Seguir leyendo »

Aprecio en las señales de mi cuerpo los presagios de lo que vendrá. No siempre seré joven, no siempre seré fuerte. De hecho, ya no soy joven, a pesar de lo que opinen mis amigos de setenta años. Precisamente eso, tener amigos de setenta años –pero no ahora, sino desde que comencé a escribir–, es uno de los más inmensos dones recibidos por mi vocación: alcanzar una cercanía honda en la amistad, compartiendo noches de vino y rosas pálidas entre conversaciones con poetas y escritores que te sacan más de cuarenta años. Esa gozada. Poder intercambiar opiniones, credos y gintonics con gente que has leído con veneración y contarle lo mal que lo has pasado, o tu liberación, tras volver a dejarlo con la novia.…  Seguir leyendo »

El socialismo siempre ha sido plural. En consonancia con ello el PSOE ha sido y es un partido plural. Un partido que quiere gobernar y gobierna España tiene que cubrir un espectro plural y amplio intereses, no contradictorio en sus posiciones, pero no idénticos e incluso que responden a distintas matrices ideológicas.

Siempre ha habido dos almas en el PSOE, una socioliberal, que insiste más en el mercado, la competitividad, la flexibilidad laboral, la igualdad de oportunidades y las privatizaciones, y otra más izquierdista, que junto a la libertad abunda más en la igualdad, la igualdad final y real, que insiste más en el papel del Estado, en la redistribución, la mejora de condiciones de los trabajadores y la perspectiva de su emancipación.…  Seguir leyendo »

Pecados de leso socialismo

Francisco Bustelo, un intelectual respetable, militante histórico del PSOE y defensor de lo que llamó el socialismo marxista democrático (todo un oxímoron), alertó en los comienzos de la Transición política respecto a los peligros ambientales que acechaban a su partido. Acérrimo crítico de la socialdemocracia, no dejó sin embargo de reconocer que la política socialista de la época se encontraba “inmersa en un universo contradictorio, sometido a grandes tensiones, donde los errores pueden resultar gravísimos”. Incurrir en ellos, entusiasmarse demasiado con los objetivos y desconocer la fuerza del adversario y los condicionamientos internacionales, supondría, según él, cometer “un pecado de leso socialismo”.…  Seguir leyendo »

El pasado 29 de septiembre el Ayuntamiento de Madrid aprobó, por la mayoría de la derecha (PP, Ciudadanos y Vox), la propuesta de Vox de retirar los nombres de las calles de Madrid y otras simbologías (placas y estatuas) a los dos ilustres socialistas y ministros de la II República Francisco Largo Caballero, que también fue presidente del Gobierno durante unos meses de la Guerra Civil, e Indalecio Prieto Tuero. Como biógrafo de Prieto y patrono de la Fundación que lleva su nombre, voy a centrarme en este último.

En el recinto de plenos, y durante la discusión de la propuesta, se escucharon duros insultos a los dos dirigentes socialistas, entre otros, “personajes siniestros”, “criminales” y “antidemócratas”.…  Seguir leyendo »

Ni héroes ni villanos

El polémico concepto de memoria histórica nos ha devuelto a los tiempos de la limpieza de sangre, con todos los riesgos que ello comporta, porque es muy difícil que un personaje histórico presente una ejecutoria irreprochable que le permita ingresar, sin tacha alguna, en ese Parnaso democrático que al parecer se trata de crear. Cuando se pone tan alto el listón de la ejemplaridad histórica, resulta inevitable que desde el bando contrario se exija el mismo rigor en el escrutinio de la vida de políticos e intelectuales que dedicaron poemas a Stalin, que se vieron envueltos en episodios que hoy calificaríamos de crímenes contra la humanidad o que participaron en 1934 en una insurrección armada contra un gobierno legítimo.…  Seguir leyendo »

Ante la aprobación el pasado martes en el Ayuntamiento de Madrid de la retirada de las calles y los monumentos dedicados a los socialistas Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto me acordé de una tira del genial Quino, fallecido desgraciadamente solo un día después: un anciano se cruza por la calle con un hippie melenudo y comenta en voz alta: «¡Esto es el acabose!». Mafalda, testigo de la escena, le replica: «No exagere, solo es el continuose del empezose de ustedes».

La votación en el pleno de Cibeles es, en efecto, el «continuose» del «empezose» de Rodríguez Zapatero.…  Seguir leyendo »

YA en 1971 -y refiriéndose a la guerra de Vietnam- la famosa analista Hannah Arendt dejó escrito: «La falsedad deliberada y la pura mentira como medios legítimos para la obtención de fines políticos nos ha acompañado desde el inicio de la historia.

Arendt también decía que los totalitarismos conseguían reescribir la historia una y otra vez para adaptar el pasado a la «línea política» del presente o para eliminar datos que no encajaban con su ideología.

En verdad, una vez decidido que la causa propia es la buena, el político mentiroso puede contar con el apoyo de sus fieles, pues dice lo que los suyos quieren oír y sabe que sus engaños son tranquilizadores para su fiel audiencia.…  Seguir leyendo »

Los conejos y conejas de Iriarte

En 1453 cuando los feroces turcos entraron en Constantinopla después de demoler un tramo de su muralla con su Alianza de Civilizaciones, una bombarda monstruosa que disparaba bolaños de quinientos kilos, hallaron a los estrategas bizantinos enzarzados en una discusión sobre si los ángeles tienen o no sexo. Unos decían que sí y otros que no, que los ángeles tenían la bisectriz lisa como las muñecas. Los turcos los despojaron de sus recamados mantos y los pusieron a desescombrar la ciudad en taparrabos, hasta que se les pasara la tontería.

También cuenta la historia que el 9 de febrero de 1945, cuando dos millones de cooperantes del Ejército Rojo se disponían a devolver la visita a la Wehrmacht deseosos de socializar con las berlinesas y berlineses que acampaban entre las ruinas de la capital del Reich, Hitler refugiado en su búnker a nueve metros bajo tierra, solicitaba la presencia de un atónito y tembloroso arquitecto, Hermann Giesler, para discutir detalles de los edificios que pensaba construir en la ciudad de Linz, cuando acabara la guerra (todavía esperaba ganarla).…  Seguir leyendo »

No es casual que el Gobierno saque la mal llamada “Ley de memoria democrática” justo antes de la moción de censura de Vox. El propósito es calentar al personal a través de aquellos que saben que van a reaccionar anunciado que ahora sí, por fin, ya llegó el fin de los tiempos.

De esta manera, el sanchismo mostrará con gran facilidad el "abismo" entre la "ultraderecha" y los "progresistas". El tema elegido para ejemplificar esa diferencia es el favorito de esa derecha: la Guerra Civil y el franquismo. Picarán, y harán el juego al sanchismo, que cobrará una vez más otra presa.…  Seguir leyendo »

Carmen Calvo está contenta. El Partido Socialista aguanta en las encuestas. La Kitchen tiene a los medios ocupados. Y ella ha recuperado protagonismo después de la primera ola pandémica. Y no cualquier protagonismo. Precisamente en el asunto en el que más goza, el del feminismo falso y las fosas. La semana pasada, la vicepresidenta primera del Gobierno presentó su anteproyecto de Ley de Memoria Democrática (sic). El texto, previamente filtrado a un par de periódicos, supone una vuelta a la España de Franco. El retorno a un tiempo sin luces, lastrado por la ignorancia, la intransigencia y la imposición. Una involución.…  Seguir leyendo »

En plena subbética cordobesa, Cabra es un enclave privilegiado que, entre un mar de olivos, ha sido cuna de una pléyade de próceres. Como Gonzalo Fernández de Córdoba, ilustre general de Felipe IV, o Dionisio Alcalá-Galiano, héroe de Trafalgar, amén de Juan Valera, el preclaro novelista y diplomático, o José Sánchez Guerra, jefe de Gobierno de una Restauración en declive que dio paso a una fugaz República cantonal en la que su primer presidente, Estanislao Figueras, se despediría casi recién llegado «a la francesa» –escapó a París– tras despacharse a gusto con sus ministros: «Señores. Voy a serles franco. Estoy hasta los cojones de todos nosotros».…  Seguir leyendo »

Mediaba la segunda legislatura de Aznar cuando Zapatero, aupado al liderazgo socialista contra pronóstico en 2000, mostró su verdadero rostro. El hoy lobista del régimen de Maduro reveló por fin a Caperucita que su boca era tan grande para comerse mejor la fértil democracia española. La primera y descarnada etapa del lobo va del «Nunca máis» al «Pásalo» del 13-M, hitos, como la gala de los Goya del «No a la guerra», que jalonan la visita del PSOE a un añorado escondite moral: la gradual deslegitimación de media España. Que Aznar se impusiera un límite de dos legislaturas fue algo virtuoso sobre el papel, sin contexto, pero debilitó fatalmente a una derecha aún unida bajo las mismas siglas.…  Seguir leyendo »