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Fascist sympathizers give the Italian fascist salute in Predappio, Italy, on Oct. 30. Francesca Volpi/Getty Images

Just before Halloween, around 3,000 young Italians gathered in an abandoned warehouse on the outskirts of the northern city of Modena. For two days straight, they partied hard, blasting heavy techno deep into the morning—until locals tipped off the authorities. As dawn broke on the third day, a battalion of black-uniformed riot police swept in. The officers took names, rifled through cars and backpacks for drugs, and impounded a 150,000 euro ($155,000) sound system.

That same weekend, not far from Modena, another group assembled for a very different kind of celebration. Dressed in black and holding aloft a tricolor Italian flag, 2,000 travelers marched through the small town of Predappio, in the Emilia-Romagna region, to commemorate the centenary of the March on Rome by Benito Mussolini.…  Seguir leyendo »

Habían transcurrido poco más de dos años de la llegada de Mussolini al poder a raíz de la Marcha sobre Roma, cuyo centenario se ha conmemorado estos días. Entre sus firmantes figuraban Giuseppe Ungaretti, Gabriele D'Annunzio, Filippo Tommaso Marinetti, Luigi Pirandello o Margherita Sarfatti. El manifiesto a favor del fascismo reunió, en abril de 1925, a lo más granado de las letras transalpinas, incluidos un premio Nobel y la biógrafa judía del Duce. Uno, Pirandello, expresaba el compromiso de las vanguardias con la nueva política; la otra, Sarfatti, conocía bien el tálamo prohibido desde el que ya contemplaron Paris y Elena el dudoso despuntar del día.…  Seguir leyendo »

La formación del nuevo Gobierno de Italia, dirigida por la política de ultraderecha Giorgia Meloni, fue celebrada calurosamente por el círculo de Viktor Orban. Tanto el primer ministro como la nueva presidenta de Hungría, Katalin Novák, publicaron fotos junto a Meloni, cuyo protagonismo se ha disparado tras el colapso del Gobierno de coalición de Mario Draghi. Las conexiones de la nueva primera ministra italiana con Orban datan de al menos el 2019, año en que, en una reunión de partidos euroescépticos, Meloni y los seguidores de su partido postfascista de ultraderecha Hermanos de Italia recibieron a Orban con una atronadora ovación al canto de ragazzi di Buda, grazie, grazie!…  Seguir leyendo »

En las últimas semanas se han producido dos nuevos episodios de lo que cabría calificar como el desorden político de nuestro tiempo. Me refiero a sucesos que en principio podrían parecer improbables (con seguridad lo habrían parecido hace 30 o 40 años) pero que se están volviendo cada vez más frecuentes (como la elección de Donald Trump en 2016, el asalto al Capitolio en 2021, el Brexit, la victoria de Jair Bolsonaro en Brasil, el avance de la extrema derecha en los países nórdicos y un largo etcétera). Los dos elementos recientes que deberían añadirse a esta lista son el rechazo del proyecto constitucional en Chile y la victoria de la extrema derecha en Italia.…  Seguir leyendo »

Una de las mayores tragedias políticas que ha vivido Italia en las últimas tres décadas ha sido la ausencia total en su escenario político de un partido democristiano de amplio espectro y genuinamente conservador.  La victoria de los Fratelli d'Italia de Giorgia Meloni supone un nuevo intento de probar algo nuevo. Como ha ocurrido con sus predecesores, el éxito y la continuidad de Meloni dependerá, sin embargo, de cómo gestione su llegada al poder.

Desde la desaparición de la Democrazia Cristiana, desencadenada por los escándalos de corrupción que involucraron a la clase política del país en 1992, los italianos conservadores no tienen un partido de referencia al que puedan votar.…  Seguir leyendo »

Las alianzas y el hombre del saco

Las felicitaciones que han llegado a Giorgia Meloni desde gobiernos euroescépticos, como los de Polonia y Hungría, o de movimientos nacional-populistas, como Vox en España o el Front National en Francia, unidas a algunas declaraciones de los socios de coalición, Matteo Salvini y Silvio Berlusconi, sobre Rusia, podrían indicar un cambio abrupto en la política exterior de Italia. Si nos basáramos solo en las intenciones, es probable que esto pueda suceder. Por ejemplo, tanto Berlusconi como Salvini tienen un largo historial de relaciones con Vladímir Putin. Sin embargo, para llevar a cabo cambios radicales en la política exterior de un país, no valen solo las declaraciones, sino, sobre todo, los incentivos y obstáculos, tanto nacionales como internacionales, con los que cada gobierno tiene inevitablemente que lidiar.…  Seguir leyendo »

Cuando yo era un joven periodista en la plantilla del periódico The Times de Londres, un compañero me dijo algo que nunca hubiese esperado escuchar: “Los euroescépticos están ganando”. Pensaba que eso era imposible. Me había dicho a mí mismo, y a otros a través de mis columnas, que Europa era el futuro, nuestras soleadas tierras altas. El euroescepticismo era una ideología promovida por payasos amargados a los que les canta el aliento. Mi compañero no se estaba dejando llevar por ningún pensamiento revestido de deseo. Él mismo era proeuropeo. Se limitó a darme su dictamen profesional sobre la dinámica de la política del Reino Unido en aquel momento.…  Seguir leyendo »

En su última columna, Fernando Savater usa la ironía para hablar de Giorgia Meloni y el próximo Gobierno italiano. Pese a que la ironía es una forma eficaz de camuflar las ideas, se deriva de su columna que no hay que preocuparse en exceso por el ascenso de la extrema derecha en Europa. Al menos, no hay que hacerlo hasta que solucionemos nuestro problema más acuciante: el actual Gobierno español. Si en Italia hay fascistas en el poder, en España tenemos algo parecido: ministros comunistas. De hecho, en España estamos peor porque habría políticas “más fachas” en activo y “entusiastas del terrorismo sentados en el Parlamento chantajeando al Gobierno”.…  Seguir leyendo »

El éxito relativo (25 por ciento de los votos) del partido Fratelli d'Italia en las elecciones legislativas ha provocado una emoción excesiva en todos los medios de comunicación europeos de mentalidad socialista, como si Mussolini hubiera vuelto al poder en Roma. A Giorgia Meloni, líder de esta nueva mayoría denominada de extrema derecha, se la califica de neofascista o posfascista. Al convocar a los fantasmas del pasado, añadiéndoles la acusación de extremismo, los analistas políticamente correctos descalifican a priori al futuro Gobierno italiano. Olvidan mencionar que estará constituido por una alianza frágil, donde habrá veteranos de la política, como Silvio Berlusconi, el magnate de la televisión comercial.…  Seguir leyendo »

Giorgia Meloni y Matteo Salvini hablaban el día 22 en Roma durante uno de los últimos mítines de campaña de la coalición de derechas.Europa Press

Se pregunta Fernando Savater en su última columna si sería una catástrofe irremediable que Georgia Meloni tuviera una ideología fascista, y a quienes ya nos parece una catástrofe irremediable nos cuesta entender que se plantee en subjuntivo y condicional. “Llamar ‘fascismo’ a lo que sale de las urnas legalmente utilizadas parece un poco exagerado, ¿no?”, plantea Savater, con un argumento que podrían aplaudir quienes organizaron el referéndum ilegal de independencia de Cataluña en 2017. Tal vez llamar fascista a Meloni sea impreciso o anacrónico, según lo fino que hilen los politólogos e historiadores de guardia, pero no exagerado: Hermanos de Italia lleva en su logotipo la llama del Movimiento Social Italiano, el partido fundado en los rescoldos de la República de Saló y heredero orgánico e ideológico del Partido Fascista de Mussolini, y en los mítines y liturgias de la formación de Meloni se han visto retratos del Duce, brazos en alto y exaltaciones del squadrismo.…  Seguir leyendo »

Brussels should not accept everything the new Italian government proposes, but a fair and honest relationship is what Italy and Europe needs.

There is a spectre haunting Europe these days. No, it’s not communism but the rise of far-right parties. In less than a month, far-right parties have been swooped up big chunks of popular votes in countries as different as Sweden and Italy.

However, it is the large electoral victory of Giorgia Meloni’s Brothers of Italy, and the likely designation of Meloni as prime minister of the new Italian government, that has so far attracted the most serious concerns. Her party’s ambivalent relationship with its fascist roots has indeed sparked anxiety about the prospect of Italian democracy and the country’s loyalty to the European project.…  Seguir leyendo »

Italy and Sweden are about as different as two European countries can get. One is Catholic, Mediterranean, sunny and chaotic; the other Protestant, northern, chilly and ordered. Over the decades, they have had very different political trajectories. But now, both are witnessing the striking rise of parties that have some connections to fascism.

In each country, this rise has coincided with a collapse of support for the center-left. And it all centers on an issue that the Biden administration would do well to take very seriously: immigration.

Giorgia Meloni, likely the next prime minister of Italy, is a charismatic 45-year-old politician.…  Seguir leyendo »

Exactamente 100 años después de la Marcha sobre Roma de Benito Mussolini —entonces dirigente del Partido Nacional Fascista—, en octubre de 1922, los neofascistas llegaran al poder en Italia como la fuerza principal de una coalición electoral.

¿Cómo se explica esta victoria? Giorgia Meloni llega al poder gracias a una “tormenta perfecta”, una extraña confluencia de escenarios malos para la democracia. Se da tras la conformación y luego la caída en 2022 del gobierno de unidad del tecnócrata Mario Draghi, quien fue apoyado por casi todos los partidos con la excepción del partido Hermanos de Italia (FDI, por su sigla en italiano) de Meloni.…  Seguir leyendo »

‘Analysts are busy parsing Meloni’s statements to determine if she is a fascist, a neo-fascist or a post-fascist.’ Photograph: Andreas Solaro/AFP/Getty Images

Italy, wrote the situationist philosopher Guy Debord in 1968, “sums up the social contradictions of the entire world”. As such, it was a “laboratory for international counter-revolution”.

Political analysts the world over are now busy parsing Giorgia Meloni’s statements to determine if she is a fascist, a neofascist or a post-fascist. Why, they ask, are Italians seemingly willing to consider a return to the politics of their country’s darkest hour?

But is Italy really dealing with the resurrection of its fascist past? And, more important, is Italy a laboratory whose experiment the rest of the world could eventually follow? The answers, respectively, are: no and (therefore) yes.…  Seguir leyendo »

Italia: ¡Que viene el lobo!

Tras la contundente victoria de Giorgia Meloni en las elecciones italianas del pasado domingo, primera mujer -por cierto- en conseguirlo en el país transalpino, hecho que ha pasado a segundo plano debido al posicionamiento ideológico de su partido, y una vez recuperados de la borrachera electoral, es el momento de analizar los motivos de tan holgado éxito.

Llevarse las manos a la cabeza y gritar al cielo que ha vuelto el fascismo puede ser un ejercicio necesario para algunos, incluso sugerente a cien años exactos de la Marcha sobre Roma, primer acto del régimen de Mussolini; sin embargo, acaba reduciendo el debate, una vez más, a la vieja cuestión sobre la polarización entre fascismo y antifascismo.…  Seguir leyendo »

El camuflaje de Giorgia Meloni

El domingo por la noche terminó la historia de la “República italiana fundada en el trabajo” (artículo 1 de nuestra Constitución), nacida de la victoria de la Resistencia antifascista, que el 25 de abril de 1945 ordenó una insurrección general, ocupando las ciudades más importantes horas o días antes de que llegaran los aliados. El nuevo Parlamento verá una aplastante mayoría de fuerzas que odian la Constitución: la coalición de derechas cuya hegemonía corresponde a grupos dirigentes exneoposfascistas. De ello es símbolo Giorgia Meloni, tan exneoposfascista que más no podría ser.

Los intentos de sus asesores de comunicación por reciclarla como simple moderada, centrándose en su cautivadora figura de “mujer, madre, italiana, cristiana”, no pueden borrar su biografía, la de sus colaboradores más cercanos, su firme rechazo a repetir lo que en su momento tuvo el valor de declarar Gianfranco Fini, el último secretario del Movimiento Social Italiano (MSI: el partido neofascista de la posguerra italiana): “El fascismo era el mal absoluto”.…  Seguir leyendo »

No hay fisuras sobre las políticas de natalidad. Ni sobre las identidades aceptables. Ni sobre el matrimonio natural. Ni sobre las religiones compatibles con la paz social. La derecha radical comparte en Europa, con cientos de matices, miles de consensos: casi todos nacen de la desconfianza. Hacia las élites económicas, hacia las políticas climáticas, hacia la cesión de soberanía, hacia los inmigrantes musulmanes, hacia la sexualidad abierta, hacia la modernización precipitada.

Les une, de una manera extremadamente resumida, una idea de familia, país y civilización. Pero les separa, de un modo fácilmente comprensible, la posición sobre Rusia.

Ninguna discordia luce en el escaparate como la proyectada por los dos siameses centroeuropeos: Hungría y Polonia.…  Seguir leyendo »

Sin sorpresas en Italia. Tal y como hacían presagiar las proyecciones de voto de las últimas semanas y los sondeos a pie de urna, Giorgia Meloni ha conseguido conquistar Italia y, salvo sorpresa mayúscula, será la primera mujer que encabece un Gobierno transalpino.

A pesar de haberse registrado la participación electoral más baja de la historia (63,91 por ciento), más de uno de cada cuatro electores, el 26 por ciento, se ha decantado por su partido, Fratelli d'Italia, fundado hace apenas una década y con resultados bastante exiguos en las dos elecciones previas a las que había concurrido (en las de febrero de 2013 a duras penas consiguió el 1,96 por ciento de los sufragios y en las de marzo 2018 se tuvo que conformar con el 4,35 por ciento).…  Seguir leyendo »

La hora de Giorgia Meloni

Cuando los resultados electorales «sorpresa» o «extremistas» llegan acompañados de un récord de baja participación de los votantes y un gran bostezo de los mercados financieros, es hora de buscar otra manera de describirlos. La victoria decisiva del partido de Giorgia Meloni, Hermanos de Italia, que la posiciona para convertirse en primera ministra —un cargo nunca antes ocupado por una mujer en su país— y en ser la primera en reivindicar una línea que se remonta inequívocamente hasta Benito Mussolini, es ciertamente llamativa. Pero hay pocos motivos para creer que cambiará el rumbo de Italia en aspectos significativos para los mercados o los socios internacionales del país.…  Seguir leyendo »

Australia’s Sky News opened its report of far-right Giorgia Meloni’s imminent election victory as Italy’s first female prime minister with the statement: “Giorgia Meloni is not a fascist”.

Seems a helluva disclaimer to feel obliged to make, really, but then even Sky admits Meloni and her Brothers of Italy party is not without ideological baggage.

Meloni was reportedly merely a teenager when she praised Italy’s second world war fascist leader Benito Mussolini, at a time her western peers (ie me) were more interested in Seattle grunge, techno and smoking Dutch weed than public admiration for Hitler’s closest ally.

Sky also confessed that, yes, “the logo of her party is a hangover from its fascist origins”, as if the real problem here is one of lazy graphic design.…  Seguir leyendo »