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Al cabo de una larga y accidentada historia, España -tras otros intentos frustrados- desembocó, por fin, tras un ejemplar proceso de transición política, en el periodo histórico de mayor plenitud y disfrute de la libertad bajo la ley que aún protege nuestra Constitución.

Sin embargo, muchos españoles, demasiados, lejos de apreciar los principios rectores del orden democrático liberal que todavía disfrutamos, aunque imperfectamente, se inclinan hacia interpretaciones torcidas de la democracia, que allá donde se han experimentado acabaron en el camino de servidumbre de fatales consecuencias tan bien ilustradas por Hayek.

Las principales razones del creciente desencuentro de buena parte de la sociedad española con la verdadera democracia, la sometida al imperio de la ley que protege el Estado de Derecho -«encarnación legal de la libertad» según Hayek-, sustentado por la división de poderes que formulara Montesquieu, son tres: primero, la inexperiencia democrática, que apenas arraigó seriamente en España hace sólo cuatro décadas, frente a países con más de dos siglos experimentándola.…  Seguir leyendo »

Pablo Iglesias in the garden of beasts

El 5 de agosto de 1934, poco después de la ‘Noche de los Cuchillos Largos’, William E. Dodd, primer embajador de Estados Unidos en la Alemania nazi, escribió en su diario: “En un momento en que cientos de personas han sido ejecutadas sin juicio ni sentencia alguna y cuando tantos tiemblan de miedo, los animales tienen garantizados derechos con los que los hombres y mujeres no pueden ni soñar”.

Dodd era un embajador atípico. Catedrático de Historia en la Universidad de Chicago, de profesión, y granjero por vocación, había sido nombrado por Roosevelt, tras la negativa de candidatos más idóneos, por haber hecho sus estudios de doctorado en la Universidad de Leipzig y conocer bien la cultura e historia alemana.…  Seguir leyendo »

España agoniza. No toda agonía acaba en muerte, pero sí la mayoría. No es ya que no sea esto, no sea esto; es que esto es mortal. Sabemos lo que nos pasa, aunque la mayoría no quiera enterarse. Es frecuente la tendencia humana a ignorar lo desagradable. El virus moral es más grave que el político, y el político que el médico. La sociedad más desmoralizada y adormecida y el Gobierno peor posible para la situación más trágica. Y el diagnóstico es, sin embargo, claro.

Es una obviedad que el separatismo constituye una amenaza para la unidad nacional. Lo grave es que el Gobierno se apoye en los votos separatistas.…  Seguir leyendo »

La gran verdad de tanta mentira

Tras ofrecer el Reino de España a cambio de un caballo que le permitiera ser presidente, como el personaje shakesperiano de Ricardo III cuando bregaba contra las huestes de Enrique Tudor por la Corona de Inglaterra, los aliados neocomunistas y soberanistas de Sánchez aprovechan el paso del Rubicón de la ley de Presupuestos del Estado, con los que éste pretende asegurarse La Moncloa hasta 2023, para cobrarse lo prometido en concesiones que ponen al albur el régimen constitucional y enredan la integridad territorial de España. El mercader de La Moncloa no ha contraído los riesgos personales de aquel otro señero personaje del escritor británico por excelencia al no haber comprometido libra alguna de carne propia en garantía de devolución del préstamo.…  Seguir leyendo »

Fue hermoso mientras duró

«Desinformación» es un concepto caprichoso. Casi todo lo que difundieron en su día el gobierno y los medios del Régimen sobre el Covid fue estricta desinformación. Los listos dirán que muchas cosas solo se saben ahora. Pero lo cierto es que Simonilla desalentó el uso de mascarillas por razones espurias, como él mismo reconoció y yo no me cansaré de recordar. Tan cierto como que en el programa de Íker Jiménez se ofreció -¡a priori!- información verdadera sobre el riesgo de contagio por aerosoles, entre otras aportaciones relevantes para la salud pública.

Como el propio periodista ha apuntado, de haber estado entonces vigente la censura de Sánchez y Redondo, los que estaban en lo cierto habrían sido acusados de desinformar.…  Seguir leyendo »

Desmontando el Estado de Derecho

Desde la lectura de las leyes catalanas, los días 6 y 7 de septiembre de 2017, de referéndum y de transitoriedad jurídica aprobadas por el Parlament de Cataluña, atropellando todo lo que se les pusiera por delante, hasta estas últimas semanas no había vuelto a experimentar esta sensación de asombro y profunda desolación. La producen textos jurídicos que no solo son incomprensibles y erróneos desde el punto de vista técnico-jurídico, sino que su finalidad última es desmontar nuestro Estado democrático de derecho. Ahora, desgraciadamente, vuelve esa sensación y con ella la preocupación acerca de si nuestras instituciones van a resistir estos test de estrés a los que están siendo sometidas de forma inmisericorde por nuestros gobernantes con una frivolidad pasmosa.…  Seguir leyendo »

En el proyecto de poder de Sánchez, basado en la hegemonía de la propaganda y en la política de las emociones y del espectáculo, la irrupción de la pandemia no sólo constituye, como para cualquier gobernante, un contratiempo inesperado: se ha convertido en el cisne negro que puede echar todos sus planes abajo. Por eso desde el primer momento, y tras desoír las alertas tempranas que los organismos de seguridad le hicieron llegar antes de marzo, se ha empeñado en tratar la crisis con un enfoque mucho más político que sanitario. Siempre ha ido por detrás de los acontecimientos, atento solamente a la creación de un «relato» que pudiese imponer sobre las críticas de sus adversarios y la decepción de los ciudadanos: una rescritura de la realidad que evite la sensación del fracaso.…  Seguir leyendo »

Cuando el ministro Juan Carlos Campo habló en las Cortes de «crisis constituyente», el pasado mes de junio, pudo cometer un lapsus lingüístico pero no político. Al titular de la cartera de Justicia conviene escucharlo porque prepara a fondo sus intervenciones y no habla a humo de pajas, además de porque es el instrumento ejecutivo de la estrategia jurídica del sanchismo. (La fiscal Dolores Delgado lo es de la judicial, que siendo paralela y complementaria se desarrolla en un plano distinto). Si Campo anuncia el trámite de indulto a los presos independentistas, con un «por cierto» como de arranque imprevisto, no estamos ante una ocurrencia baladí ni un estrambote repentino: es que se trata exactamente de lo que había ido a decir, del núcleo del mensaje en sentido estricto.…  Seguir leyendo »

En los años noventa, con ocasión de la caída del «muro de Berlín» y sucesivo hundimiento del imperio soviético, la Unión Internacional de Magistrados (federación de carácter mundial de asociaciones judiciales) organizó una serie de conferencias dirigidas a los jueces de los países del Este, que se asomaban tímidamente a la Democracia, para ilustrarlos sobre lo que había de ser su labor en un Estado de Derecho, fundado, por su propia naturaleza, en la independencia de quienes integran el Poder Judicial y deciden los conflictos sociales aplicando las leyes. En esa labor pedagógica trabajó intensamente, entre otros muchos, el magistrado noruego Arne Christiansen, que nos contó un suceso insólito: Al terminar una de esas sesiones de verdadera formación profesional de jueces, uno de los asistentes preguntó que, si lo había entendido bien, a partir de ahora, en lugar de consultar los fallos que había de dictar con el delegado del Politburó, había de evacuar esa consulta con los dirigentes de los diferentes partidos políticos; error del que el conferenciante le sacó inmediatamente.…  Seguir leyendo »

Cuando Steve Jobs lanza al mundo su revolucionario Macintosh, lo hace con el spot 1984, considerado por muchos el mejor anuncio publicitario de la historia. En él se ve a una joven (Apple) perseguida por la policía del pensamiento orwelliano en su carrera hacía una pantalla en la que el Gran Hermano (IBM) está pronunciando un discurso hipnótico, alienante y totalitario, ante una audiencia robotizada. La joven, que porta un mazo (Macintosh), lo lanza contra la pantalla haciéndola añicos, empezando así la revolución que terminará con su control.

Este domingo, el presidente Sánchez oficiaba una vez más su tradicional homilía a la gente (antes, ciudadanos) cuando volvió a susurrar por enésima vez, entre seductor y doliente, su inquietante mantra habitual.…  Seguir leyendo »

Los golpistas desde el poder no necesitan armas. Conspiran sin ruido, dando sensación de normalidad mientras consuman el deterioro y la mutación de las instituciones, las leyes y los usos hasta que el sistema queda alterado en sus líneas esenciales.

Tres podemitas/comunistas del Gobierno se turnan estos días para atribuir a la derecha intenciones de golpe de Estado, un golpe clásico, violento, porque meten en la película a las fuerzas de seguridad. No tienen pruebas, pero eso es lo de menos porque les interesa desprestigiar a la oposición y desviar la mirada sobre sus propios objetivos.

El vicepresidente Pablo Iglesias y dos ministros de segunda, Irene Montero y Alberto Garzón, urden crímenes ajenos que, sin embargo, forman parte del adeene que han heredado de sus ascendientes políticos, Hugo Chávez y, antes, Vladimir Ilyich, alias Lenin.…  Seguir leyendo »

La democracia no es sólo el sufragio. Es el imperio de la ley (Estado de Derecho), la separación de poderes, el respeto a las minorías, la autonomía de la sociedad civil. Son las instituciones independientes y los mecanismos de control y contrapeso que impiden el ejercicio unívoco de la autoridad del Ejecutivo. Es una ética del comportamiento y de la responsabilidad en la función pública. Son las libertades individuales y las reglas que las garantizan. Es, en conjunto, la protección del ciudadano frente a un poder que siempre -como sabían los padres fundadores americanos- tiende a expandirse de modo arbitrario. Por eso regímenes como el de Putin, el de Erdogan o el de Maduro, cuyos gobernantes han sido elegidos en las urnas, carecen del estándar de calidad necesario para que puedan considerarse democráticos.…  Seguir leyendo »

El ingenio español ideó la palabra “dictablanda” para denominar una etapa bien peculiar de nuestra Historia. Duró año y pico: desde la caída del dictador Miguel Primo de Rivera, en enero de 1930, hasta la proclamación de la II República española, dos abriles más tarde.

Hablamos de un periodo en que ni proseguía incólume el autoritarismo anterior ni se habían restablecido todas las libertades; un periodo en que gobernaron dos militares (Berenguer y Aznar) sin Constitución, pero intentando retomarla; un periodo que aún no era democracia, pero tampoco la dicta-dura de antes: dicta-blanda. Desde entonces se usa ese juego de palabras para todo régimen autoritario que se contiene un tanto a la hora de tiranizar.…  Seguir leyendo »