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A parade for Republika Srpska's national holiday in Bosnia and Herzegovina, January 2022. Antonio Bronic / Reuters

In the Balkans, and especially in Bosnia and Herzegovina, images from Ukraine of besieged cities, massacres, and mass displacement are re-traumatizing a society that has never been allowed to heal after the wars that followed the breakup of Yugoslavia in 1991. Along with the rest of the world, Bosnians have watched the razing of the Ukrainian city of Mariupol with horror. But having lived through the siege of Sarajevo and similar atrocities, Bosnians recognize the velocity and brutality of Russia's war on Ukraine more viscerally than others­­—and it puts them on edge.

Russian President Vladimir Putin’s assault on Ukraine comes at a time when the Western Balkans have reached a level of tension and uncertainty unseen in decades.…  Seguir leyendo »

An elderly Bosnian woman mourns at the grave of her relative on July 11, 2015 at the Potocari memorial center, near the eastern town of Srebrenica. © Dimitar Dilkoff / AFP

It’s a quarter of a century—and half of my lifetime—since the 1995 Srebrenica genocide happened. Or, more accurately, since it was planned and committed by an army and a police force trained, equipped and sponsored by Bosnia’s neighbour, the state of Serbia. This genocide was also allowed to happen by important actors within the international community who chose to play the role of passive bystanders, even though that was not only morally wrong but also against international law and the 1951 Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide.

This was the first act of genocide in Europe after the Holocaust.…  Seguir leyendo »

Mural painting in Belgrade depicting Ratko Mladic, convicted by an international tribunal for genocide in Srebrenica, as the defender of Serbia. © Oliver Bunic / AFP

Even 25 years after the war, Bosnia and Herzegovina (Bosnia) is a divided society, in which each of three major ethnic groups (Bosnian Serbs, Bosniaks and Bosnian Croats) cherish their own “version of truth” about war. The problem with this is that there is no “Serbian”, or “Bosniak”, or “Croatian” side of the story and there cannot be three “truths”.

Historical truth is only one river, regardless of how many influents it has. In every war, you can find only two sides of unequal positions – victim and war criminal, victims and organizers of genocide, defenders and attackers, conqueror and a threatened population, aggressor state and a threatened community.…  Seguir leyendo »

Nunca más”. Esta expresión, emblemática cuando se habla de los crímenes contra la humanidad, siempre me ha repugnado y me ha parecido una promesa hipócrita, incluso por parte de los mayores intelectuales jurídicos. La realidad es que, desde el Holocausto, no solo la humanidad sigue matándose (igual que lo hacía antes), sino que a la hora de prevenir o detener esos conflictos y esos crímenes, la comunidad internacional —todos y cada uno de nosotros— sigue siendo tan incapaz como siempre de reaccionar.

En Bosnia, Ruanda, Congo, en Siria, Libia, Sudán, en Myanmar (Birmania) y muchos otros lugares, dejamos que aniquilaran a nuestros congéneres, actuamos como si lo que les estaba sucediendo no fuera previsible y, sobre todo, escondimos la cabeza bajo el ala, con la actitud del que no tiene culpa ni responsabilidad.…  Seguir leyendo »

Hace hoy 25 años, en la ciudad bosnia de Srebrenica, se cometió la mayor masacre ocurrida en Europa desde el fin de la Segunda Guerra mundial. También el mayor encubrimiento orquestado por la Secretaría General de las Naciones Unidas, con la colaboración de los principales países miembros de su Consejo de Seguridad.

Me explico. Por aquellos días, mientras las Naciones Unidas celebraba con legítimo orgullo el desmantelamiento del abominable régimen del apartheid en Suráfrica, Lord Peter Carrington y el canciller portugués José Cutileiro, en representación de la Comunidad Europea, proponía un plan de paz para Bosnia y Herzegovina, cuyo punto central era la partición del país en tres distritos autónomos delimitados exclusivamente por razones étnicas y religiosas.…  Seguir leyendo »

Police forces mark the 26th anniversary of the creation of Republika Srpska, which ignited the devastating Bosnia war. Photograph: Amel Emric/AP

In the opening scenes of Danis Tanović’s Oscar-winning film No Man’s Land, set in Bosnia during the 1992-95 war, a soldier in the Bosnian army reads the newspaper in a trench. Worriedly, he exclaims: “Look at this shit in Rwanda.”

This scene, said to be based on a true anecdote, turned out to be a litmus test for viewers.

Whether you laughed or not, you could read it in two ways. First, as a testament to the ability of Bosnians to empathise with the misfortune of others, even amid their own dire circumstances. The second reading is less flattering: might the unnamed soldier be so insensible to his own desperate situation, the death and destruction that defined the early days of Bosnia’s independence that the Rwandan genocide loomed larger in his mind?…  Seguir leyendo »

Srebrenica es recordado como un enclave en Bosnia-Herzegovina donde, a partir del 11 de julio de 1995, se cometió el mayor genocidio acontecido en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, cuando en un par de días fuerzas serbias masacraron a cerca de 8.000 musulmanes bosnios.

A pesar de haber transcurrido 23 años de estos hechos, solo se habla de los principales criminales responsables, Slobodan Milosevic, el general Ratko Mladic y Radovan Karadzic, pero poco o nada de la enorme responsabilidad de la comunidad internacional en este abominable crimen cometido en la Europa de Maastricht .

Indiferencia , prejuicios anti musulmanes y hasta complicidades de algunos de los principales países, y hasta del entonces secretario general de las Naciones Unidas Boutros Ghali, se sumaron para no detener semejante tragedia.…  Seguir leyendo »

Un membre des forces européennes (EUFOR) devant les drapeaux de Bosnie Herzégovine et européen lors d'une cérémonie de changement du commandement. Sarajevo, 28 mars 2017. © REUTERS/Dado Ruvic

Vingt-cinq ans après le début de la guerre en Bosnie, le moment est venu de mettre un terme à un après-guerre interminable. Si dans un premier temps les résultats obtenus furent non négligeables, ils s’avèrent cependant décevants sur le long terme. La Bosnie se trouve prise dans les rets d’une transition multiple: du socialisme yougoslave à la démocratie, d’une économie planifiée à une économie de marché, de la guerre à la paix et d’un pays assisté à un pays souverain. Cette transition kafkaïenne a cimenté les clivages communautaires et sociétaux.

Paradoxalement, la fin du quasi-protectorat et le processus d’intégration européenne ont renforcé les résistances locales, le blocage des réformes engagées ainsi que la paralysie des institutions. …  Seguir leyendo »

El pasado mes de julio la ONG Posavina sin minas de Brčko publicó un anuncio para alertar del peligro que supone perseguir Pokémons sin hacer caso de las señales que indican la presencia de minas. De acuerdo con los cálculos del diario Oslobodjenje, en 2015 todavía existían 120.000 minas consideradas peligrosas, lo que supone una amenaza para más de 500.000 personas sobre una población de 3,5 millones. Según la misma fuente, desde el fin de la guerra se habrían producido 1.732 accidentes relacionados con minas, de los cuales 603 fueron mortales.

La presencia de tantas minas en territorio bosnio es un recuerdo inapelable de la sangrienta guerra de 1992-1995.…  Seguir leyendo »

A quoi sert-il de commémorer si ce n’est pour oublier ou ne pas tirer les leçons de l’histoire ? Même récente, même européenne. Ce 14 juillet, jour dit du souvenir où la communauté internationale a «commémoré» les 20 ans du massacre - du génocide serait plus juste - de Srebrenica, en Bosnie. Un des actes parmi les plus odieux jamais produits par la purification ethnique ; un crime de masse pourtant jugé impensable dans le sillage de la Seconde Guerre mondiale ; une barbarie commise en Europe, et par des Européens. Où près de 8 000 hommes seront exécutés méthodiquement, par les forces bosno-serbes au milieu de l’été 1995, sur ordre du général Mladic.…  Seguir leyendo »

Hoy hace veinte años que fue perpetrado el mayor genocidio que ha conocido Europa desde la II Guerra Mundial. Cerca de nosotros, en el enclave serbo-bosnio de Srebrenica, 8.000 seres humanos, todos ellos varones, eran arrancados de los brazos de sus madres y esposas para ser asesinados por la sola razón de ser diferentes a sus asesinos. Diferencia que estos basaban torticeramente en razones raciales para justificar aquella injustificable y horrenda operación de “limpieza étnica”, cuando la etnia era y es esencialmente la misma: yugoslava, esto es, eslava del sur. Las diferencias —mucho menores que las afinidades— habría si acaso que buscarlas en razones identitarias llevadas hasta el paroxismo.…  Seguir leyendo »

Esta semana marca el vigésimo aniversario del único genocidio reconocido en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Entre el 11 y el 13 de julio de 1995, alrededor de 8.000 hombres y niños de Srebrenica y de los pueblos cercanos del Este de Bosnia-Herzegovina fueron ejecutados y sus restos mortales escondidos en una serie de fosas comunes. Posteriormente, muchos de los restos mortales de estas fosas fueron exhumados por los perpetradores con excavadoras mecánicas y trasladados a múltiples localizaciones secundarias clandestinas, intentándose de esa forma ocultar las pruebas del crimen.

El próximo sábado estaremos presentes en Srebrenica, en la ceremonia de conmemoración del aniversario y para atestiguar el entierro de más de 150 víctimas cuyos cuerpos han sido identificados de forma científica en los pasados 12 meses.…  Seguir leyendo »

El próximo 11 de julio tendrá lugar el 20 aniversario de la masacre de Srebrenica, donde se calcula que 8.000 hombres fueron asesinados. Sin duda Srebrenica representa uno de los episodios más sangrientos de la guerra que tuvo lugar en Bosnia-Herzegovina y también uno de los más vergonzosos para la comunidad internacional que, habiendo declarado la ciudad como “zona segura”, no fue capaz de intervenir para impedir la tragedia. Veinte años después, las tensiones sobre la interpretación de los hechos y, por lo tanto, cómo éstos deben ser conmemorados siguen dividiendo a la región y a la comunidad internacional. Más concretamente, las fracciones tienen que ver con la propuesta de resolución en el Consejo de Naciones Unidas lanzada por Reino Unido.…  Seguir leyendo »

Da la impresión de que fuera ayer mismo y, sin embargo, este 2015 van a cumplirse dos décadas del fin del cerco de Sarajevo, una ciudad mártir que, durante algo más de tres años, sufrió el asedio de las tropas y milicias de los serbiobosnios (serbios nacidos en Bosnia), dirigidas por dos nacionalistas radicales: el vesánico psiquiatra y poeta Radovan Karadzic y el sanguinario militar escapado de un cuento de terror Radko Mladic, ambos juzgados por el Tribunal Internacional de Crímenes de Guerra de la Haya, dependiente de la ONU. Durante esos tres años de sitio, en Sarajevo murieron unas 12.000 personas, el 85 por ciento de ellas civiles, asesinadas en las calles, en su mayoría, por francotiradores y por bombardeos de mortero en lugares públicos.…  Seguir leyendo »

En 2015 se cumplen veinte años de la firma del Acuerdo Marco General de Paz en Bosnia y Herzegovina, más conocido como los Acuerdos de Dayton, que pusieron fin a las guerras en el país e iniciaron lo que se conoce como el “gran experimento” de reconstrucción nacional. Lo cierto es que, tras dos décadas de tutela por parte de la comunidad internacional, sigue habiendo dificultades a la hora de consolidar un estado unificado, multiétnico y viable por sí mismo. Efectivamente, por un lado, aun no se ha superado la estructura territorial de 1995, la única posible por entonces. Por otro lado, el pixelado étnico del país es cada vez más acusado, lo que puede ser una fuente de problemas para las próximas generaciones.…  Seguir leyendo »

Hay un relato que podría resumir perfectamente las actuales agitaciones en Bosnia–Herzegovina. El novelista yugoslavo Ivo Andrić, conocido sobre todo por su monumental libro El puente sobre el Drina, publicó en 1948 un cuento corto con el título “La historia del siervo Siman”.

La misma tiene lugar durante la transición de poder del imperio otomano al imperio austro-húngaro en Bosnia y Herzegovina. Cuando el pueblo bosnio expulsó a los turcos en 1876, se respiraba un gran entusiasmo: se esperaba que las opresivas relaciones feudales iban a llegar a su fin. Sólo dos años más tarde llegaron las tropas austro-húngaras. La esperanza aún impregnaba el ambiente y un siervo llamado Siman creía que todo iba a cambiar.…  Seguir leyendo »

Señores representantes de la ciudad, del cantón y del Estado de Bosnia-Herzegovina. Señor alcalde. Señoras y señores.

Es un honor estar con ustedes en este día de los partisanos, que es también el día de la independencia de Bosnia-Herzegovina.

Es un honor estar aquí en este momento de la historia de la región, en que el legado de los partisanos está de nuevo en peligro y la existencia misma de Bosnia-Herzegovina como nación ciudadana, para algunos, parece estar en tela de juicio.

Honrar con ustedes, aquí, en Sarajevo, la memoria de los antifascistas de las dos guerras, la de los años cuarenta y la de los noventa, es para mí motivo de una gran emoción.…  Seguir leyendo »

While the United States understandably focuses on the Middle East and Central Asia, democracy in Bosnia and Herzegovina, once considered a rare transatlantic success story, is in danger of unraveling.

The 1995 Dayton accords that ended Bosnia’s three-year bloody war did not quell the virulent disagreements among the country’s three largest nationalities: Bosniaks, Serbs and Croats. Moreover, Dayton bequeathed Bosnia a dysfunctional and excessively redundant constitutional structure. The international community’s representative to Bosnia noted a few years ago that the country of 4 million people has “two entities [for] three constituent peoples; five presidents, four vice presidents, 13 prime ministers, 14 parliaments, 147 ministers and 700 members of Parliament.”…  Seguir leyendo »

In the Bosnian city of Mostar, a beautiful Ottoman-era limestone bridge called the Stari Most arched over the Neretva River for 427 years, surviving earthquakes and two world wars. After a barrage of shelling in 1993, during the Bosnian civil war, the bridge collapsed. Citizens were stranded on opposite sides of the riverbank. Ethnic strain wasn’t the cause. It was the effect. Across the country, the war itself was dividing citizens into three ethno-nationalist clusters: Bosnian Serbs, Bosnian Croats and Bosnian Muslims (Bosniaks). Twenty years after the war began, and 17 years after the Dayton accords brought the fighting to an end, the bridge stands again, and a shallow peace prevails.…  Seguir leyendo »

El pasado 3 de octubre se celebraron elecciones en Bosnia para elegir la presidencia colegiada del Estado, la Cámara baja de su Parlamento federal, el Parlamento de la Federación de Bosnia y Herzegovina (la entidad croato-musulmana de Bosnia), el presidente y los dos vicepresidentes de la República Sprska (la entidad serbia del país), el Parlamento de la República Srpska y las asambleas de los 10 cantones que forman la Federación de Bosnia y Herzegovina. En total, 518 cargos elegibles en una cita electoral decisiva para un país que se halla sumido en un verdadero cortocircuito político, económico y social. El 4 de octubre ningún periódico español de peso se hizo eco de esas elecciones.…  Seguir leyendo »