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El escritor colombiano Gabriel García Márquez, en junio de 1987 en Bogotá. Credit Reuters

Las alarmas saltaron en 2005 cuando el director húngaro Péter Gothár anunció el rodaje en Colombia de una película sobre Cien años de soledad, la novela clásica de Gabriel García Márquez. La agencia literaria Carmen Balcells impuso los intereses de su cliente, quien desautorizó adaptaciones audiovisuales de su obra maestra, y paró el rodaje. Por eso, el anuncio de Netflix sobre la compra de los derechos para la primera adaptación a la pantalla de esta novela ha provocado una controversia internacional: ¿debe adaptarse una obra que su autor, fallecido en 2014, no quiso llevar al cine?

En realidad, adaptar o no adaptar Cien años de soledad a la pantalla no es la cuestión.…  Seguir leyendo »

Casi coincidiendo con el otoño empieza el calendario académico, las televisiones presentan sus nuevas programaciones (a Gran Hermano Revolution van concursantes que han leído un libro), Berlín acoge una de las ferias tecnológicas más importantes… ¿Cómo han afectado las pantallas a los estudiantes?

A principios de 1997, un profesor de una universidad estadounidense le confesaba a Álvaro Mutis: “Cada día me espanta más en mis alumnos ese aire de robots ausentes. Ya no consiguen plantear en clase la pregunta más simple”. Ambos hallaban la respuesta del mal en la proliferación de los medios electrónicos.

Carme Riera, catedrática de Literatura Española en la Universidad Autónoma de Barcelona, hace un diagnóstico igualmente demoledor: “Mis alumnos se aburren con La desheredada, de Galdós; no están acostumbrados a leer descripciones, ellos quieren acción trepidante.…  Seguir leyendo »

El barrio de casitas destartaladas, edificios ruinosos, descampados y sórdidos callejones que se encuentra al Noreste de Washington D.C., a la espalda del Capitolio, tenía hasta hace pocos años fama de peligroso, porque, entre las familias negras de escasos ingresos que lo habitaban, había gentes de mal vivir y los atracos y hechos de sangre eran frecuentes. Pero, ahora, toda la zona experimenta un renacimiento. Se han mudado a vivir en ella parejas jóvenes, bohemios, artistas, estudiantes, y han surgido en sus calles clubes de jazz, bares, restaurantes, galerías y cafés donde encuentra refugio y querencia buen número de intelectuales, escritores, músicos y, en general, la colectividad que se interesa por la cultura en esta ciudad de funcionarios, cabilderos, diplomáticos y gentes de paso que es la capital de Estados Unidos.…  Seguir leyendo »