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Las redes sociales no se pueden regular solas

Los hechos son conocidos: después del asalto al edificio del Congreso en Washington, durante el que murieron cinco personas, Facebook, Instagram, Twitter y YouTube suspendieron las cuentas de Trump por el peligro que representaban sus mensajes violentos, incendiarios, falsos o engañosos. Twitter ha suspendido las cuentas vinculadas a QAnon, el movimiento de extrema derecha próximo a Trump. Google y Apple han prohibido la aplicación —y Amazon ha dejado de alojar la web— de Parler, la plataforma de extrema derecha frecuentada por sus partidarios. Pinterest, Reddit, Shopify, TikTok y Twitch han tomado medidas similares. Se ha decretado que Trump es “digitalmente tóxico” y se le ha “desplataformizado” (deplatforming).…  Seguir leyendo »

Photo illustration of Donald Trump and the Twitter logo. Photo by Jaap Arriens/NurPhoto via Getty Images.

The ‘deplatforming’ of Donald Trump – including Twitter’s announcement that it has permanently banned him due to ‘the risk of further incitement of violence’ after the riots in the US – shows once more not only the sheer power of online platforms but also the lack of a coherent and consistent framework for online content governance.

Taking the megaphone away from Trump during the Capitol riots seems sensible, but was it necessary or proportionate to ban him from the platform permanently? Or consistent with the treatment of other ‘strongmen’ world leaders such as Modi, Duterte and Ayatollah Ali Khamenei who have overseen nationalistic violence but whose accounts remain intact?…  Seguir leyendo »

Iran's supreme leader, Ayatollah Ali Khamenei, delivers a televised speech in Tehran on Jan. 8. (Official Khamenei Website/Via Reuters)

In the wake of the assault on the U.S. Capitol on Jan. 6, Twitter and Facebook suspended President Donald Trump from their platforms — only temporarily, at first. Facebook subsequently said its ban would apply “indefinitely,” while Twitter made Trump’s exile permanent. As the reason for its action, Twitter cited “the risk of further incitement of violence.”

Many Iranian human rights activists have often wondered why Twitter and other social media organizations take so little action against the Islamic republic’s supreme leader, Ayatollah Ali Khamenei, and other government officials. Meanwhile, Khamenei has banned 83 million Iranians from Twitter, although he and his allies make full use of social platforms to spread their lies — without even a hint of warning labels.…  Seguir leyendo »

Twitter has permanently banned President Trump’s account, instantly cutting off his favorite way to reach his 88 million followers. The decision has rightly revived intense debate about what kind of speech should be allowed on social media networks, and whether such platforms have too much unaccountable power.

But the decision also raised a philosophical question that has received much less scrutiny. Is it ever morally acceptable for platforms to banish someone forever?

At first glance, it is tempting to think so. These are private companies, and there is no legal duty to provide a platform for everyone’s speech. If a user persistently violates a network’s rules by inciting violence, or posting other harmful content, why should mere removal of that content be the only recourse?…  Seguir leyendo »

La décision récente de Twitter, de Facebook et de plusieurs autres plateformes de médias sociaux de bannir de façon temporaire ou permanente les comptes liés à Donald Trump, ainsi que de faire le ménage parmi les comptes d’utilisateurs qui propagent des idées complotistes, marque l’aboutissement d’une longue année à débattre sur le rôle des grandes plateformes technologiques dans le discours social.

Depuis 2018, les « géants du numérique » font l’objet d’une pression et d’une surveillance toujours croissante de la part de l’opinion publique et de gouvernements partout dans le monde. Depuis des mois, on tente de mieux cerner la responsabilité de ces plateformes dans la lutte contre la désinformation, contre la polarisation des positions politiques et contre l’épandage de discours haineux ou controversés.…  Seguir leyendo »

He estado pensando sobre la censura en internet. Internet es ese lugar donde vemos vídeos de cerdos que hacen surf. Es también el lugar donde la gente se comporta mal y los pensamientos son sustituidos por órdenes.

Como la orden de derrocar Gobiernos, que es un tipo especial de mal comportamiento. Llamadme censor en el asunto de las revoluciones.

También sospecho de cualquier revolución en la que el líder llama a sus legiones a asaltar el castillo, dice que estará allí para acompañarte cuando lo hagas, y luego se sube a su limusina y se va a su casa a ver la tele.…  Seguir leyendo »

Twitter suspendió la cuenta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Credit Joshua Roberts/Reuters

Una de las causas menos conocidas del genocidio de Ruanda, donde cerca de un millón de personas fueron masacradas a machetazos en 1994, fue la libertad de expresión mal entendida. Políticos, activistas y periodistas hutus prepararon el terreno e incitaron el exterminio de los tutsis a través de una campaña de odio que utilizó la emisora RTLM como altavoz. Uno de los mensajes más repetidos describía a los miembros de la etnia rival como “cucarachas”. Y si no eran más que eso, insectos capaces de colarse en tu casa y extender la enfermedad, ¿acaso no estaba justificado aplastarlos?

Ruanda viene al caso ante el lamento de extremistas de todo el mundo porque finalmente, aunque con años de retraso y demasiado tarde, se estén tomando medidas para eliminar de las redes sociales el odio, la xenofobia, el fanatismo y la desinformación como arma para sabotear democracias.…  Seguir leyendo »

Urnas de votos frente a los logos de Facebook y Twitter.DADO RUVIC / Reuters

A raíz de la suspensión de las cuentas de Donald Trump en Facebook y Twitter se ha abierto un interesante, necesario y apasionado debate sobre lo que pueden y no pueden hacer las redes sociales en relación con los contenidos y las cuentas de sus usuarios. Lo que para unos es una adecuada “moderación de contenidos”, para otros es una intolerable “censura”.

Tan apasionado es el debate que, creo, se ve inevitablemente contaminado por el sesgo ideológico de cada cual o, incluso, por la simpatía o antipatía que suscita el personaje. Por lo que, para empezar, conviene aclarar que el análisis que se haga debe ser con independencia de quién sea el usuario, de su ideología y de si es más o menos famoso o anónimo, y más o menos simpático o antipático.…  Seguir leyendo »

On apprenait il y a quelques jours qu’à la suite de l’émeute du Capitole plusieurs médias sociaux, dont Facebook et Twitter, suspendaient les comptes de Donald Trump. Bien sûr, on ne peut que se réjouir de cette entrave imposée au pouvoir de nuisance de l’occupant en sursis de la Maison-Blanche qui abuse de sa position pour jouer les incendiaires et menacer les institutions politiques de son propre pays.

Il ne faudrait pas toutefois que l’arbre cache la forêt. L’arbre, c’est Trump, et les Américains seront fort heureusement débarrassés très bientôt — et on l’espère, définitivement — de ce leader nocif ; la forêt, ce sont lesdits médias sociaux, qui, eux, vont rester.…  Seguir leyendo »

Trump decidió dónde iba a echar el resto antes de abandonar la Casa Blanca, ha sido en la sección 230 de la Ley de 1996 de Decencia en las Comunicaciones. No estamos hablando de una norma cualquiera; es la ley fundacional de Internet en EE UU, y actúa como escudo legal para plataformas como Facebook o YouTube protegiéndolas de dos maneras: en primer lugar, de ser demandadas por contenidos publicados por sus usuarios, y en segundo, al dejarles eliminar contenidos susceptibles de objeción. En otras palabras, se trata de la ley que las exime de responsabilidad legal por los contenidos que los usuarios publican en ellas.…  Seguir leyendo »

Durante estos días, la prestigiosa revista Harper´s ha publicado un manifiesto firmado por numerosos liberales de izquierda —con nombres tan eminentes como Noam Chomsky, Salman Rushdie, Anne Applebaum o Martin Amis— que ha reabierto el debate sobre la siempre polémica cultura de la cancelación en Internet y a favor de la tan vapuleada libertad de expresión. El debate, sin embargo, sigue polarizado precisamente porque elude esa ambigüedad que pretende defender y presenta el fenómeno como una estrategia diabólica en la que unas multitudes enardecidas se meriendan a unos pocos liberales que se atreven a manifestar alguna opinión poco ortodoxa. A partir de aquí, 10 puntos que creo que pueden ayudarnos a llevar el debate a lugares más complejos y menos previsibles:

1.…  Seguir leyendo »

It’s time for Mark Zuckerberg to really start listening.

Civil rights and good government groups and users have been shouting from the rooftops for years for real change at the world’s most powerful social media company. Facebook, they say, has helped enable misinformation about the coronavirus, elections, political repression — as well as incite actual violence. Critics have long warned about President Trump’s spread of misinformation on the platform, where hate groups like white supremacists have also found a cozy home.

Far too often Mr. Zuckerberg has chosen to allow posts spewing bigotry and lies to remain on Facebook in the name of free speech.…  Seguir leyendo »

US President Donald Trump speaks in the Oval Office before signing an executive order related to regulating social media on 28 May 2020 in Washington, DC. Photo by Doug Mills-Pool/Getty Images.

Few social media platforms have propelled President Trump’s political career like Twitter has. Conceivably, that's precisely the reason why its decision on 26 May to flag two of his posts as containing misleading statements related to the upcoming election, drew his ire. Just two days later, an executive order was signed, demanding immediate action from the Federal Communications Commission (FCC) and the Federal Trade Commission (FTC) to re-examine platform liability, allegations of political bias and federal ad spend on online platforms.

The stand-off between Donald Trump and Twitter accentuates two key issues in the global debate about the impact of Big Tech on human rights and democracy: freedom of expression and platform liability.…  Seguir leyendo »

Ignorar los conceptos, las ideas u opiniones incómodas de los otros forma ya parte de la normalidad del ciudadano del siglo XXI. Los políticos, cuyo desempeño los obligaba, hasta hace muy poco, a lidiar con los puntos de vista adversos, se aíslan hoy con gran soltura de todas aquellas opiniones que les desagradan. Ahí tenemos a Trump, y a Bolsonaro, cancelando la suscripción de los periódicos que son críticos con sus Gobiernos; a Vox vetando a periodistas que les incomodan; y al presidente mexicano López Obrador fustigando a los medios de comunicación que no comulgan con su forma de gobernar.

Más allá de la clase política, este afán de protegerse de las ideas y opiniones que no coinciden con las propias crece entre la ciudadanía, y en Estados Unidos, donde ya se cocina lo que vendrá, ha cuajado en una interesante palabra: deplatforming.…  Seguir leyendo »

El ciberespacio mediático, en ocasiones, secuestra y embosca a la audiencia colectiva hacia un fallo prejudicial predispuesto. Hablo, aquí, del juicio paralelo. La implosión de los leaks gestan, al unísono, una infinidad de ficheros justiciables. Y por tanto, también, nutren ese banquillo popular influyendo en pleitos pasados, presentes y futuros. Desde estas líneas, se desnudan los mecanismos inhibitorios de la función jurisdiccional penal ante esas injerencias. Finalmente, se plantea cómo se validan esas disrupciones sin vulnerar una tutela judicial efectiva sin indefensión y el derecho a un proceso con todas las garantías (art. 24.1 y 2 de nuestra Constitución –CE-).

El Cuarto Estado -medios de comunicación clásicos sumados a los tres de Montesquieu- ha sido superado por el Quinto: la web 2.0 y sus apps.…  Seguir leyendo »

Last year, Facebook chief executive Mark Zuckerberg said: “Our job at Facebook is to help people make the greatest positive impact while mitigating areas where technology and social media can contribute to divisiveness and isolation.”

As a Vietnamese musical artist who grew up in a totalitarian society, I can attest to the positive impact Facebook can make. In the past, there was nowhere the Vietnamese people could go to express ourselves freely. Government control extended to every aspect of our social life. The advent of social media changed that. It provided a space where we could speak our minds, access uncensored information and organize peaceful protests.…  Seguir leyendo »

During its recent Lunar New Year gala show, state-run Chinese Central Television spotlighted a 93-year-old engineer who participated in China’s first nuclear submarine program. The program, which broadcasts to an audience of over 1 billion national and overseas viewers, lauded this guest of honor for dedicating his life to top-secret government work and for making huge sacrifices for the Communist Party. “For 30 years, he made no contact with his family for fear of giving away his knowledge and only told his father what he did for a living when the older man was on his deathbed,” the state report declared.…  Seguir leyendo »

El 21 de marzo de 2006, se publicó el primer tuit. Desde ese año a la fecha, Twitter, se ha consolidado como una de las redes sociales con más usuarios activos del mundo. Credit Kacper Pempel/Reuters

Y un buen día le pararon el carro a un tuitero. Ocurrió recientemente en la Argentina, cuando un juez condenó a la mujer detrás de una cuenta anónima de Twitter que utilizó para difamar a un empresario, al que no conocía, pero acusó de delitos que no había cometido.

La historia puede resumirse así: en febrero de 2017, la abogada Mónica Lang, abrió la cuenta @EVAargentina20 —hoy inactiva— y días después empezó a agredir a Marcelo Frydlewsky, quien denunció lo ocurrido ante la justicia al mismo tiempo que inició una investigación propia sobre quién podría ser su agresor anónimo.

El punto de inflexión llegó cuando la tuitera cometió un error en uno de sus tuits que le permitió al agredido descubrir su verdadera identidad.…  Seguir leyendo »

La ley alemana contra el odio en las redes sociales – según la cual las plataformas sociales como Facebook y YouTube podrían ser multadas, dentro de las siguientes 24 horas de la recepción de una notificación, con 50 millones de euros ($63 millones) por cada publicación “obviamente ilegal” – ha sido una ley controvertida desde un principio. Después de que entró en pleno vigor en el mes de enero, hubo enormes protestas de críticos de todo el espectro político quienes argumentaban que dicha ley era una incitación a la censura. Protestaban porque el gobierno estaba renunciando a sus poderes para otorgarlos a intereses privados.…  Seguir leyendo »

Vietnamese authorities have harped of late on the urgency of fighting cybersecurity threats and “bad and dangerous content.”

Yet the fight against either “fake news” or misinformation in Vietnam must not be used as a smoke screen for stifling dissenting opinions and curtailing freedom of speech. Doing so would only further stoke domestic cynicism in a country where the sudden expansion of space for free and open discussion has created a kind of high-pressure catharsis online.

Other countries, including democratic states, are also scrambling to rein in toxic information online. But while Germany, for example, specifically targets hate speech and other extremist messaging that directly affects the masses, Vietnamese leaders are more fixated on content deemed detrimental to their own reputation and the survival of the regime.…  Seguir leyendo »