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Toda la obra política de Sabino Arana podría encabezarse con esta frase que emplea en Bizkaitarra: “Esto no debe escribirse con tinta y pluma. Esto lo debiéramos escribir con hierro y sangre”. Porque, en efecto, el fundador del nacionalismo vasco, desde su primer libro Bizkaya por su independencia, de 1892, construye una apología del derramamiento de sangre de los antepasados de los vascos, que habrían obtenido así su independencia frente a los españoles. Y descartamos desde ahora el ascendiente carlista para explicar ese belicismo originario, ya que Sabino Arana siempre rechazó al carlismo por españolista: “lo maketófilo que es el carlismo”.…  Seguir leyendo »

Este pasado 8 de septiembre se celebró un acto muy significativo en una pequeña localidad costera vizcaína que demostró cuáles son los valores y la percepción de la realidad con los que el nacionalismo tiene sometida a la población vasca. Ispáster es un municipio de aproximadamente 700 habitantes y donde, salvo en las municipales de 2007, en que ganó un grupo independiente próximo a la izquierda abertzale, en todas las demás, desde 1979 hasta hoy, la alcaldía siempre ha sido para el PNV. Hubo dos elecciones municipales en las que todos los votos, absolutamente todos, fueron para el PNV: 1983 y 1995.…  Seguir leyendo »

Hacia el crimen perfecto

Los nacionalistas y secesionistas juegan la batalla de las palabras, de imponer su marco desde hace décadas, porque las palabras son fundamentales para la transformación cultural, política y del poder con mayúsculas. En el constitucionalismo democrático se minusvaloró su importancia, por lo que los partidos tradicionales sufren una debilidad extrema en el País Vasco, Navarra o Cataluña. Son las ideas, estúpido, podríamos decirles, pero no parecen conscientes en el Gobierno popular del destrozo que les viene si sigue su embeleco con el Partido Nacionalista Vasco.

Al grano. El llamado desarme de ETA se celebró en el País Vasco francés a comienzos de abril del año pasado.…  Seguir leyendo »

Quizá sí, un preso político

Si hemos de hacer caso a algunos dirigentes de Podemos y a ciertos políticos nacionalistas, el tribunal de Estrasburgo de derechos humanos es un peligro para los derechos humanos. Al menos esa debería ser la conclusión de quienes sostienen que Otegi estaba en la cárcel por sus opiniones. Porque aquel tribunal declaró conforme a derecho la sentencia que hace unos días acaba de cumplir.

Otegi incluso ha precisado: estaba en prisión por vasco, separatista y socialista. Algo que, además de imposible, dada la incompatibilidad conceptual entre socialismo e independentismo, es manifiestamente falso, como lo demuestra el que ahora pasee libremente sus inconsistencias ideológicas de siempre.…  Seguir leyendo »

Ahora de lo que se trata es de construir un relato sobre el País Vasco. Uno que sea lo suficientemente bueno como para que todos, o la mayoría, nos quedemos tranquilos. Esa es la reclamación que comienza a cundir en todos los foros donde Amaiur, la coalición patriota vasca de izquierda independentista, tiene presencia.

La idea tiene su base en la estrategia de continuar adelante con un plan de paz que ponga fin a lo que los afines al nacionalismo llaman “el conflicto vasco”. Según esa hoja de ruta, es preciso poner en marcha una serie de iniciativas que reconcilien a unos vascos con otros en torno a una historia común que no deje ni vencedores ni vencidos.…  Seguir leyendo »

Desde la aparición de un reino unificado hispánico durante el reinado de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los vascos han desempeñado en la historia de España un papel mucho más importante del que les habría correspondido por su peso demográfico: han sido ministros y asesores personales de reyes, altos mandos del Ejército y la Armada, diplomáticos de alto rango para Castilla, así como industriales y banqueros de renombre, siempre en contacto con las empresas británicas, belgas, holandesas y francesas que se desarrollaron durante las últimas cuatro centurias. En los siglos XIX y XX los vascos se identificaron enormemente con los movimientos de liberación de multitud de pequeñas nacionalidades -como Serbia, Hungría, Cataluña o Finlandia- que, con lenguas e historias culturales propias, no lograron arrancar su independencia política a las monarquías dinásticas a las que estaban vinculadas.…  Seguir leyendo »

La forma en que ETA ha anunciado su cese es muy ambigua, porque lo ha hecho dentro del marco de unas concretas exigencias al Gobierno español (las teatralizadas por la declaración de las personalidades internacionales) y reservándose por el momento tanto su disolución como la entrega de las armas. Todo ello pone en primer plano la cuestión de los terroristas presos y de los procesados todavía no juzgados.

No se discute de flexibilizar la política de alejamiento, ni de adoptar criterios más favorables en la aplicación de los grados y beneficios penitenciarios a los presos actuales que asuman la renuncia. O por lo menos no se trata fundamentalmente de esto.…  Seguir leyendo »

San Sebastián no necesitaba un Gobierno para su reeducación ideológica. No estamos en la época del reparto del librito de Mao. Algo de eso puede estar sucediendo aquí con un extraño programa de gobierno que solo contempla la extensión y aplicación de las máximas ideológicas de los bildus. Me explico: hacer de Donosti una ciudad más abertzale, como si el patriotismo de confrontación resultara un revulsivo para la dinamización, desarrollo económico y cultural de San Sebastián, y más euskaldun. Y punto.

Los independentistas radicales han puesto en marcha una estrategia con la que buscan reeducar a una ciudadanía que consintió 20 años de gestión españolista en la alcaldía.…  Seguir leyendo »

Existe una palabra en alemán -para no nativos más o menos impronunciable- que, debido a su popularidad en los últimos años, incluso ha entrado en los diccionarios coloquiales de otros idiomas. Se trata de Vergangenheitsbewältigung. Describe ese largo proceso de confrontación pública sin tabúes con el pasado nacionalsocialista que, desde finales de la década de los sesenta, acabó con ese tiempo de silencio autoimpuesto que, tras el fin de la guerra, había permitido a los sobrevivientes de la catástrofe alemana reconstruir el país en medio de un artificial ambiente de normalidad y crecimiento económico.

Obviamente, las diferencias históricas son abismales, pero sigo pensando que en estos momentos en los que estamos vislumbrando en el País Vasco, por primera vez desde hace cuatro décadas, una posibilidad real y tangible, no solo basada en un piadoso wishful thinking, de entrar en una nueva etapa pos-ETA, ha llegado la hora para un gran debate -no solo académico- sobre la que para mí es la pregunta básica: ¿cómo fue posible que en una sociedad desarrollada y culta como la vasca pudo perdurar y reproducirse un fenómeno violento como ETA durante tanto tiempo?…  Seguir leyendo »

Escribe Kolakowski, en uno de sus ensayos que si las nuevas generaciones no se hubieran rebelado contra las anteriores, todavía seguiríamos viviendo en cuevas. Pero que si alguna de esas revueltas hubiera sido total, volveríamos a vivir en cuevas. Ni el inmovilismo radical ni la ruptura total son posibilidades humanas.

Adorno y Horkheimer escriben, a su vez, que la dialéctica de la Ilustración consiste en que los dioses expulsados por ella vuelven de nuevo al escenario con dos agravantes: que los ilustrados no son capaces de reconocerlos en sus nuevas máscaras, pues creen haberse desembarazado de ellos para siempre. Desembarazarse del pasado, de la Historia, es mucho más difícil de lo pensado, nos dicen Horkheimer y Adorno, por no decir imposible, y ello requiere por tanto un esfuerzo permanente y renovado.…  Seguir leyendo »

A los militantes de ETA les es común su condición de nacionalistas vascos. Antes de ser reclutados, han hecho suyas las ideas esenciales de un nacionalismo étnico y excluyente, que niega la pluralidad constitutiva del País Vasco y enfatiza pretendidos derechos colectivos en detrimento de derechos humanos individuales. Ideas incompatibles con valores democráticos, proclives a la intolerancia y a la justificación de la violencia. Ideas adquiridas en la familia de origen, el entorno escolar, círculos eclesiásticos, asociaciones recreativas y cuadrillas, entre otros ámbitos propicios. Ahora bien, la adhesión a esa ideología y a sus objetivos raramente basta para explicar la opción individual por el terrorismo.…  Seguir leyendo »

Parece que en la televisión catalana se ha difundido un documental que presenta los problemas de la política vasca como si fueran iguales a los que se dieron en Irlanda del Norte o en Suráfrica. Los procesos que condujeron a la paz -aunque no necesariamente a la solución de los problemas que afectan a ambas sociedades, la norirlandesa y la surafricana, si bien la violencia terrorista y el apartheid han desaparecido- son ejemplos que debiera seguir la política vasca para llegar al mismo puerto.

Aunque hoy ya nadie lo repita, durante mucho tiempo la afirmación de que todos los problemas relacionados con el terrorismo siempre han acabado mediante la negociación política ha sido uno de los dogmas de la corrección política, especialmente de la progresista.…  Seguir leyendo »

Ahora, con tanta bulla provocada por la nueva salida a escena de ETA, es cuando más nos conviene pensar en voz alta. En estos casos el comentario inmediato obstruye la reflexión más profunda, la estrategia a corto plazo desplaza a la visión más amplia y meditada. ¿Estamos seguros de que está en juego solo la disolución de una banda terrorista y la entrega de sus armas? Yo, no. Uno ya ha aprendido que a menudo la política es un pragmático tira y afloja entre fuerzas enfrentadas, pero también que el cuánto y el cómo de ese "tirar" y "aflojar" dependen de la claridad de los criterios políticos y morales de quienes nos representan.…  Seguir leyendo »

El simple paso del tiempo tiene consecuencias en todo y para todos. También cuando se trata de ETA y del nacionalismo vasco. De hecho, el nacionalismo vasco en su conjunto se caracteriza en estos tiempos por los movimientos de recolocación que se observan en su interior ante la posibilidad de que desaparezca uno de sus pilares, ETA. En momentos como éstos es más necesario que nunca tener claro el mapa para saber cómo actuar.

ETA está sometida a un proceso de cambio, sin que cambio signifique que está dispuesta a dar pasos hacia su desaparición. Pero desde que el Estado, con todos sus poderes, decidiera tomar las riendas de la lucha contra ella, nada es igual para ETA, ni para la sociedad vasca y española.…  Seguir leyendo »

Hace muchos años, en tiempos atroces e incorrectos, alguien dijo que "desde que se inventó la máquina de cortar jamón y el bidé, ni el jamón sabe a jamón ni... lo demás sabe como debe de saber". A la constatación de esa decadencia podemos añadir ahora que, desde que se inventaron las redes sociales de Internet, tampoco los etarras responden ya a la siniestra dignidad de su función. Los últimos detenidos estaban por lo visto más interesados en alardear, propagar su imagen con camisetas infamantes y hacerse amiguetes a través de la red que en exterminar a sus conciudadanos hasta lograr la liberación de Euskadi.…  Seguir leyendo »

La solicitud de nuestros nacionalistas para que los miembros de ETA fusilados en los estertores del franquismo fuesen considerados como víctimas del terrorismo y como demócratas que lucharon por la libertad puede explicarse desde las necesidades particulares del nacionalismo en este momento histórico concreto que vivimos. En efecto, el nacionalismo no quiere que el discurso de deslegitimación de la violencia etarra que se va imponiendo en la política y en la sociedad vascas asocie en exclusiva la violencia política con el nacionalismo radical. Y, para ello, nada mejor que incorporar al elenco de víctimas a personas que pertenecen a su órbita ideológica, o ampliar el concepto de víctima a todo aquel que sufriera una muerte violenta e injusta, aunque fuera una violencia de respuesta provocada por el terrorismo etarra.…  Seguir leyendo »

En una conversación reciente, mi interlocutor expresó una idea que comparto plenamente: incluso cuando desaparezca ETA, en la sociedad vasca seguiremos teniendo un problema serio con los esquemas mentales que se nos han hecho habituales, con las formas de pensar condicionadas por la existencia de ETA y acomodadas a ella, por sus planteamientos, por su dominio del lenguaje, por las reacciones, o falta de ellas, que hemos desarrollado ante la experiencia de la violencia y el terror. Todo esto nos acompañará durante mucho tiempo, también cuando desaparezca ETA. Y nos costará mucho conquistar un mínimo de normalidad de pensamiento. Tendremos que aprender a pensar y a hablar de nuevo.…  Seguir leyendo »

La frase se la espetó Aintzane Ezenarro, la representante de Aralar, a Patxi López durante el pleno de investidura y quedó impune en la marea del debate: «Los partidos no están para representar ideas sino a personas, y aquí hay cien mil personas que no están representadas». Sin duda, trataba de ser una de esas frases redondas, definitivas, incontestables, un axioma para la Historia, que se esquiva porque no hay argumento que pueda rebatirlo sino la praxis política de una ilegalización que tendría efectos deseados para una parte, pero no justificación moral ni filosófica. Y, sin embargo, aunque todavía no lo tenga claro nuestro Tribunal Constitucional, que acaba de legalizar a Iniciativa Internacionalista, si algo tiene la ilegalización de los partidos de ETA es justificación filosófica y moral.…  Seguir leyendo »

Un día Txomin Ziluaga, viejo amigo a pesar de todo, me explicó que uno de los logros de la izquierda abertzale había sido que sus seguidores dejaran de sentirse europeos. Era un efecto de la refundación ideológica en que Krutvig, desde su Vasconia, había mostrado las ventajas de encubrir el casticismo sabiniano con la máscara de una lucha colonial por la independencia.

La fascinación ante la revolución sandinista en Nicaragua fue la más clara expresión de esa mentalidad, por desgracia legitimadora de algo mucho más miserable y agresivo: la práctica sistemática del terror, disfrazado de lucha armada.

Aunque como todo discurso reaccionario, el del radicalismo abertzale proceda a la captación de la terminología progresista -recordemos la alternativa democrática de ETA- y a invertir los significados al modo del Arbeit macht frei -los adversarios del terror serían los fascistas-, la aprobación de los crímenes políticos por ETA y su entorno no deja la menor duda en cuanto a su total incompatibilidad con la democracia.…  Seguir leyendo »

No me extraña que entre los vascos se formen muy buenos deportistas. En este país se habla mucho de fútbol, de pelota o de ciclismo. Pero no se puede hablar de política, violencia o sentimientos de identidad sin desatar caras de reprobación o miradas evasivas». Me lo decía, hace pocos días, un amigo llegado desde Latinoamérica. Y creo que este recién llegado ha diagnosticado, en breve espacio de tiempo, una de las enfermedades sociales más características de la Euskadi del siglo XXI. En el trabajo, en las tabernas, en la sociedad gastronómica o en el ascensor de la comunidad de vecinos procuramos tocar temas que sean asépticos y que no puedan generar enfado entre algunos de nuestros interlocutores.…  Seguir leyendo »