A la rectora de la UAB

Apreciada Rectora de la Universidad Autónoma Margarita Arboix,

He leído con interés su carta “Libertad y democracia”, publicada en EL PAÍS. Agradecemos su disposición para “colaborar en aislar a quienes con sus actos niegan la libertad y los derechos de los demás”. Pero nos sorprende que se cuestione que Ciudadanos haya presentado una propuesta en el Parlament para eliminar la violencia en la Universidad, y que haya solicitado su comparecencia en el Parlament para explicar lo que relata la carta.

La comunidad universitaria tiene que ser ejemplar en la defensa de los valores individuales, una máxima integrada en el espíritu universitario, donde el respeto tiene que inspirar el comportamiento de sus miembros. También estamos de acuerdo cuando dice que “nos engañaríamos si pensásemos que los campus universitarios, y lo que pasa, se sitúan al margen de las dinámicas políticas, ideológicas y culturales, muchas veces conflictivas, que atraviesan el tejido social”. Es precisamente esta impunidad lo que nos preocupa: no tenemos que tolerar que los grupos violentos hagan lo que quieran.

Por eso sorprende que usted critique a quien exige más seguridad y dice las cosas por su nombre. Apreciada Rectora, no se equivoque, los malos son quienes amenazan, intimidan y coaccionan, no los diputados que intentan que nuestra sociedad, comunidad universitaria incluso, sea un espacio seguro, libre y plural.

Lo que está pasando en la Universidad Autónoma no es un caso aislado. La prensa se ha hecho eco de muchos. Usted misma condenaba la interrupción de una clase de la Facultad de Filosofía y Letras en manos “de un grupo de media docena de personas vestidas de blanco y con el rostro cubierto”.

Intimidar a alumnos no es aceptable. Y como bien sabe esta situación no es exclusiva de su Campus, aunque es el que lidera más denuncias. Recientemente, en la Universidad de Lleida unos exaltados interrumpieron un acto que presidía el Rector, en el mismo edificio donde no hace mucho ocuparon el despacho rectoral.

Para Ciudadanos negar un problema no es la solución y por eso hemos hecho propuestas muy claras. Deseamos que pronto podamos tener este encuentro en el Parlament, donde le agradeceríamos su condena pública, manteniéndose firme ante los intolerantes, y contribuyendo, como hace usted y su equipo, para que nos sintamos orgullosos de la Universidad catalana.

Jorge Soler es diputado de Ciudadanos en el Parlament de Catalunya.

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