Andorra: un país a la vanguardia en innovación

Estimado Sr. Iglesias:

Andorra ha mantenido su independencia desde la Edad Media y es hoy un Estado de derecho, democrático y social, según establece nuestra Constitución. Los ciudadanos y residentes de Andorra constituimos además un país pacífico y solidario. El país que, por poner sólo dos ejemplos recientes, acoge estos días la Cumbre Iberoamericana, o que está postulándose para ser el primer país del mundo considerado íntegramente Reserva de la Biosfera por sus estándares medioambientales.

Como cualquier otro país soberano, decidimos libremente cómo administramos nuestros recursos públicos. Andorra ha decidido hacerlo de manera decente y leal con los países de su entorno y con la comunidad internacional. En 2018 los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea ratificaron que habíamos hecho las reformas legales necesarias y que teníamos ya un régimen fiscal homologable, cooperante y transparente. Tenemos impuestos más bajos que los de la Unión Europea, sí, pero no somos un paraíso fiscal. Podemos administrarnos con impuestos reducidos porque nuestra población apenas llega a los 80.000 habitantes y nuestra extensión a los 500 kilómetros cuadrados, y porque hemos sido capaces de construir un país próspero durante décadas.

Un trabajo intenso y que escapa a la mirada corta sobre nuestro régimen fiscal. Andorra es mucho más, favoreciendo un entorno atractivo para la inversión extranjera. Un trabajo intenso desde hace años pero que en los últimos tiempos nos ha situado en otro nivel, atrayendo –desde la agencia de promoción económica del Gobierno de Andorra “Invest in Andorra” – a empresas internacionales en sectores estratégicos para nosotros como la biotecnología, el blockchain, la sostenibilidad o el deporte de montaña de alto nivel. En la última década, la inversión extranjera ha crecido más de un 500%.

Asimismo, hay iniciativas en marcha sobre los que cimentar la atracción de inversiones, como son la creación de una Zona Franca y de un Distrito Tecnológico. Todo ello, bajo el paraguas de un país motor y vanguardia en Innovación.

Como en el resto del mundo, la pandemia ha producido un fuerte impacto en nuestros conciudadanos y también en nuestra economía. Pero hemos podido proteger a los trabajadores, a las empresas y a los autónomos desplegando ayudas directas que amortiguaran el golpe todo lo posible.

Por supuesto, es para nosotros un motivo de orgullo que quieran venir a vivir a Andorra muchas personas, como debería serlo para cualquier país. Cada año tramitamos miles de solicitudes, la mayoría anónimas, de ciudadanos que quieren instalarse temporal o definitivamente en Andorra, para hacer su vida en un país que ofrece buena educación, buena sanidad, y un entorno natural, social, económico y político óptimos. La inmensa mayoría de nuestros ciudadanos y nuestros residentes conforman una pujante clase media de familias trabajadoras, ni más ni menos merecedoras de reconocimiento que cualquier otro ciudadano del mundo. La residencia andorrana exige, como en cualquier otro país, obligaciones que asumir.

Vivir aquí es una de ellas, y pagar los impuestos exigibles, también. Nuestras relaciones con los países de la Unión Europea, muy especialmente con España y con Francia, son de total colaboración y lealtad. Los tiempos en los que nuestro sistema bancario suscitó quejas de las autoridades de otros países son para nosotros historia pasada. Hicimos nuestros deberes, modificamos nuestras leyes y hoy Andorra es un firme colaborador en la persecución del fraude fiscal. Aunque comprendemos los clichés que nuestra historia ha generado, han dejado de tener sentido.

Por todo ello, Sr. Iglesias, nos ha sorprendido que, en contra del criterio unánime de la Unión Europea, el partido Unidas Podemos que usted dirige, planteara hace tan solo un par de meses, su propuesta para que Andorra sea considerada un paraíso fiscal. Sencillamente porque no lo es.

Y nos ha sorprendido también que usted, en un vídeo en el contexto de su candidatura a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, haya invitado a quien no quiera pagar impuestos en España a que “se marche a Andorra”.

Tengo la impresión de que un conocimiento completo de nuestra realidad actual podría hacerle cambiar de opinión, señor Iglesias. Cada día, las andorranas y los andorranos nos esforzamos por construir un país próspero, pero también solidario, protector y leal con nuestros países vecinos y hermanos. Está usted, Sr. Iglesias, más que invitado a comprobarlo cuando desee.

Jordi Gallardo es ministro de Presidencia, Economía y Empresa de Andorra, y presidente de Invest in Andorra

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