Arabia Saudí: un gigante con pies de petróleo. Dinámicas internas y retos regionales

En las últimas décadas, Arabia Saudí ha pasado de ser considerado un país dentro de un Golfo Pérsico complaciente y, en cierta medida, marginal para el mundo árabe a ocupar un papel central tanto en lo que respecta al sistema árabe como al mundo sunní. Sin embargo, el reino presenta numerosas fracturas que apuntan a una inflexión interna: de un territorio con un control total tanto sobre su propia población como sobre su vecindario a un reino en una situación delicada a punto de sucumbir a presiones externas e internas.

Este documento de trabajo analiza la situación saudí apoyándose en dos ejes: la dimensión doméstica y la dimensión internacional. En lo que a la primera respecta, el reino saudí es el resultado de una alianza entre la Casa de los Saud y el fundador del wahabismo, una asociación que permitiría a ambos legitimarse mutuamente e imponer su autoridad sobre los ámbitos político y religioso respectivamente. Esta alianza se ha mantenido vigente hasta hoy en día, lo que ha permitido garantizar cierta paz social, para lo cual también ha sido determinante su riqueza petrolífera. Sin embargo, esta situación podría revertirse en el caso de que se avance en el proceso de transición de un Estado rentista a una económica diversificada, lo que implicaría una revisión del pacto social vigente hasta hoy en día.

Debe tenerse en cuenta en este sentido, que la población saudí es la más joven de todo el mundo árabe y que las nuevas tecnologías le permiten estar más informada e interconectada que las anteriores generaciones. Son, por lo tanto, más conscientes de la ausencia de derechos elementales y también más críticos con las lógicas autoritarias imperantes. El hecho de que el wahabismo haya permeado todo el sistema educativo hace que parte de los elementos críticos a la monarquía se inclinen por un mayor rigorismo e, incluso, sintonicen con los postulados de los grupos yihadistas presentes en la región. A ello debe sumarse el cuestionamiento generalizado del establishment religioso por su proximidad al poder, lo que podría crear una mezcla explosiva que pusiera en jaque al país, al sistema y, muy particularmente, a la familia real. Todo apunta además a que la Casa de los Saud se enfrentará en estos próximos años a un dilema sucesorio representado en las figuras del príncipe heredero Muhammad Bin Nayef y Muhammad Bin Salman, hijo del monarca actual y segundo en la línea sucesoria, que ha logrado acumular más poder que ninguno de sus predecesores.

En lo que respecta a la dimensión internacional, la vigencia de la alianza entre Arabia Saudí y Estados Unidos, gracias a la cual el reino ha disfrutado de estabilidad interna y ha proyectado su hegemonía regional, viene siendo cuestionada desde los atentados del 11-S de 2001 y podría serlo aún más tras el acceso a la presidencia de Donald Trump. Esta coalición se erige en paradigma de cómo Arabia Saudí se ha convertido en un ‘socio indispensable’ para Occidente, también para España, durante estos últimos años y décadas por muy variadas razones, entre las que destacan: la importancia de los hidrocarburos, el comercio y la inversión y la garantía de un aliado fiel en la región frente a un díscolo Irán. La solidez de esta alianza ha quedado en entredicho a consecuencia de la promoción del wahabismo a escala mundial y, más peligroso aún, de las supuestas relaciones entre wahabismo y yihadismo. El distanciamiento norteamericano de la región ha creado un vacío político en el que ha crecido la rivalidad entre Arabia Saudí e Irán en el contexto de una nueva Guerra Fría en Oriente Próximo que, como su nombre indica, se despliega en numerosos frentes de la batalla como Siria, Irak y Yemen.

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Itxaso Domínguez, Investigadora en U.S. / Middle East Project, una organización con base en Londres y Nueva York que tiene como objetivo impulsar la paz, la dignidad y los derechos humanos en Oriente Próximo, muy particularmente en relación con el conflicto palestino-israelí, y que realiza acciones de advocacy y análisis.

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