Adolfo García Ortega

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La represión llevada a cabo en Turquía después del fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio, sospechoso de autogolpe a la turca, ha generado un símbolo que no se imaginaba el Gobierno del cada vez más autócrata Recep Tayyip Erdogan. Se trata de la escritora Asli Erdogan, cuyo apellido no tiene ninguna relación familiar con el presidente, pero el hecho de que sea el mismo añade un elemento de simetría metafórica opuesta: se llaman igual, pero están en las antípodas.

Asli Erdogan, nacida en Estambul en 1967, es una física y escritora, y por este orden consecutivo. Estuvo trabajando unos años como experta en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), de Ginebra, y en 1994, después de una decisión personal sorprendente, dio un salto a Brasil y se convirtió en escritora.…  Seguir leyendo »

La pesarosa sensación de no nombrar las cosas por su nombre vuelve a Europa tras el atentado contra el corazón de nuestros valores y de nuestros principios, que tuvo lugar en París el 13 de noviembre. Otro atentado yihadista, muy sangriento, muy cruel, muy premeditado. Un atentado inspirado por el odio de una interpretación religiosa arcaica e inmovilista. No será el último, seguro que vendrán muchos más, y cada vez “más en casa”. A raíz de ello, y pasada la fiebre de la indignación, la rabia y la piedad, se impone –al menos en la Europa libre, laica, justa y racional con la que me identifico– el pensamiento frío y sereno que busque las raíces profundas de este conflicto.…  Seguir leyendo »

No es el tiempo de las conmociones, sino de las emociones. Ha habido y hay cada día artículos excelentes, memorables incluso, con argumentos insoslayables, técnicos y políticos, sobre la situación actual entre Cataluña y España. A veces, con uso y abuso de la razón. Pero echo en falta algo tan sencillo como la parte cálida, afectiva, que la prolongada cohabitación entre compatriotas genera. Hablando claro, echo en falta demostrarnos cariño, decírnoslo, como se dice en una familia. Lo que hace que seamos compatriotas, entre muchas otras cosas tal vez más solemnes, es el afecto. Aunque seamos incompatibles, vistos uno a uno, y aunque algunos se empeñen en definirnos como antípodas recíprocas, lo cierto es que, uno a uno, siempre hemos estado cerca.…  Seguir leyendo »

Para Europa, Israel siempre es un recuerdo incómodo. Persiste en la biohistoria de los europeos una subyacente ajenidad, un bloqueo retroalimentado, como si se tratara de borrar un crimen originario a la vez que la familiaridad con la víctima de ese crimen. A esto, Freud le habría sacado mucho partido, qué duda cabe. Cuando se analiza cualquier momento político de ese país, por trágico o circunstancial que sea (un conflicto, unas elecciones, un medida concreta, por ejemplo), el prisma de observación es de inmediato el de un juicio sumarísimo hecho desde un juego de mesa. Las evoluciones de la política israelí se analizan como una especie de Monopoly o de parchís.…  Seguir leyendo »

La guerra de Ucrania, la insolencia de Grecia y los destellos agónicos de las economías nacionales pueden eclipsar de la actualidad un asunto tan esencial como el de las medidas tomadas (o por tomar) a nivel comunitario contra el terrorismo. A raíz de los atentados de enero en Francia, a los que hay que añadir el de Copenhague, toda Europa se ha visto más amenazada aún, lo que ha conducido a un febril incremento del apetito de seguridad. Las políticas se van a “coordinar” en materia de información, especialmente en la aceleración de los procesos judiciales, con la consiguiente suspensión de garantías, la creación de ficheros de pasajeros en tránsito (el PNR) y la materialización de algún tipo de modificación subrepticia de las fronteras.…  Seguir leyendo »

Todo ha acabado en París. Han sido dos días atroces: atentado contra Charlie Hebdo, atentado contra una policía municipal, atentado contra una tienda judía. Resultado: diecisiete muertos inocentes más tres muertos culpables.

Como ateo, respeto a los musulmanes, pero no el islam. Respeto a los judíos ortodoxos o ultraortodoxos, pero no su limitada y complaciente concepción teocrática de la vida. Respeto a los cristianos, pero no el cristianismo y su espíritu un tanto mágico e invasivo.

Está demostrado que Moisés es una entelequia colectiva que partió, quizá, de una persona concreta, tan lejana en el tiempo que es imposible considerarla algo distinto a un mito (o dos, como Freud nos enseñó con audacia cuando escribió sobre quién y qué era Moisés).…  Seguir leyendo »

Los que amamos la política porque creemos en la fuerza constructiva de lo público lamentamos el lodazal en que la política ha caído, derribada por quienes deberían practicarla con honorabilidad. Tramas de corrupción, financiación ilícita de partidos y enriquecimientos subrepticios se añaden a otras infamias, como son los miopes y enfrentistas patrioterismos, la incompetente gestión económica, descaradamente codiciosa e injusta; la decapitación de cualquier futuro en materia de ciencia, educación, sanidad y cultura, la creciente desigualdad social, etcétera. Este mapa de irresponsabilidades pinta nuestro actual paraíso político. La última muestra de evaluación ciudadana de instituciones, entidades y grupos sociales (ver EL PAÍS del 25 de agosto de 2013) situaba a los políticos en el último puesto de aprobación, con un ínfimo 6%.…  Seguir leyendo »

Soy del sur y empieza a preocuparme ser europeo de segunda. Llevado por una incipiente sensación de apestado comunitario, me da por mirar hacia mi entorno eurosureño con un afán crítico, por si hubiera algo cultural incorporado a nuestra rebajada identidad que nos diferencie del norte sin remedio. Y veo, no con sorpresa, que en los países del sur de la Unión Europea hay una especie de estructura común, antigua y muy extendida. Somos lo que venimos siendo desde hace mucho tiempo y merced a muchos tópicos demasiado bien fundados en la ineptitud, la malevolencia y el rencor.

Veamos. La catarata de impactos mediáticos de los últimos tiempos arroja realidades como estas: descubrimos que Chipre, invisible hasta ahora, era un paraíso fiscal, gobernado por políticos incompetentes y/o dañinos.…  Seguir leyendo »

Lo habrá, tarde o temprano lo habrá. Habrá un estallido social. El mundo que prometía un bienestar sostenido está roto. Los políticos no lo ven, o no lo saben o quizá sea que han llegado a ese estado de ceguera, necedad y estupidez que les impide salir de su discurso hueco, repetido y refractario. Es el bloqueo del poder partitocrático tal como lo conocemos. E intuyo que lo que se prepara es el control del estallido.

Como ciudadano pensante podría hacer un análisis negativo, incluso muy negativo, y no dejaría de ser realista. Pero se impone partir de una esperanza: la sociedad europea, sobre todo la del sur o medio-sur, sigue viva, avanza, crece, palpita, mira hacia el horizonte y no se resiste.…  Seguir leyendo »

Leído el texto de Günter Grass publicado bajo el título de Lo que hay que decir, y lejos de admirarme bovinamente por su contenido, por mucho que provenga de un Premio Nobel de su categoría literaria, se me ocurren algunas consideraciones políticamente incorrectas y contra la corriente acomodaticia dominante.

1. El título. Soberbio, aseverativo, sin manifestar la menor sombra de duda. Parece que hasta ahora nadie, salvo él, ha dicho lo que hay que decir. ¿Y por qué es esto lo que hay que decir? Günter Grass pontifica, es su estilo de gran santón moralista, de pluma que blande la verdad demostrando que las cosas no son hasta que él las dice.…  Seguir leyendo »

Algunos medios se empeñan en llamar aislamiento de Israel a lo que también es un acoso ideológico de arcano aroma tercermundista. En llamar antisionismo (como si el sionismo siguiera existiendo hoy en día y no fuese una corriente nacionalista, tan legítima como la italiana o la catalana, que dio forma a una variante innovadora del socialismo, por ejemplo) a lo que rezuma “antisemitismo orgánico”. Y en situar a Israel en el centro de la injusticia frente a los palestinos como si los palestinos no tuvieran nada que ver con su propia historia ni en cómo han llevado a su pueblo a un callejón sin salida.…  Seguir leyendo »

A la luz del siempre impredecible tablero de Oriente Próximo, parece lógico pensar que lo verdaderamente positivo para Israel es la creación de un Estado palestino. Hay voces allí que creen que, ante los problemas de otra índole que están en el horizonte de Israel (economía, ansiedad por el futuro, creciente inmigración ilegal, ceguera de los grupos religiosos, asentamientos), la creación de ese Estado supondría una vía para las soluciones.

Pero la creación del Estado palestino supone fundamentalmente modificar la relación clave en el eterno proceso de paz: el pulso con Hamás. Parece que ambos, Hamás e Israel, se necesitan mutuamente en todo, pero para lo malo, para mantener ese statu quo de cada uno en su inamovible papel, ya que los dos se justifican bien en una situación de parálisis.…  Seguir leyendo »