Alba Nogueira

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Probablemente, si no viviéramos en un Estado democrático de derecho nos podría parecer normal que los jueces tuvieran la capacidad de ordenar a los legisladores cómo regular cualquier tema o indicarle a la Administración exactamente cómo debe gestionar cualquier expediente que tiene sobre la mesa. Por el contrario, los sistemas democráticos basados en la separación de poderes delimitan con un juego de contrapesos las funciones de los distintos poderes para garantizar que cada uno de ellos se atiene a su papel.

Solamente los parlamentos aprueban leyes en los ámbitos de su competencia. Así lo hizo el Parlamento catalán cuando reguló en su legislación educativa, con una mayoría amplísima, su sistema de garantizar la competencia lingüística en las dos lenguas oficiales y el nivel de presencia de cada una de ellas para garantizar una adquisición equilibrada de ambas al final del proceso educativo.…  Seguir leyendo »

La publicación del informe GRECO (Grupo de Estados Contra la Corrupción) del Consejo de Europa alerta con contundencia de la persistencia de una situación "globalmente insatisfactoria" en relación con la vigilancia de la corrupción entre parlamentarios/as, judicatura y fiscalía en España.  La lectura del informe dibuja un desalentador panorama tanto por el general incumplimiento como porque los pocos cumplimientos parciales son proyectos con un incierto futuro. Sin que sirva de excusa para no pasar ya de las palabras a los hechos la situación de parálisis institucional de 2016.

No pueden causar sorpresa muchas de las recomendaciones porque han estado de forma habitual en el debate público: actividades profesionales de los representantes parlamentarios; pago de viajes; relaciones de lobby; independencia de la fiscalía; actividades privadas de jueces; formas de nombramiento de magistrados/as.  …  Seguir leyendo »

La sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut en el 2010 simboliza un punto de inflexión, pero hay signos que desmienten el recurrente título del Estado-más-descentralizado-del-mundo. Ese mito choca con un mapa competencial mutante y progresivamente jibarizado; unos presupuestos autonómicos con crecientes controles estatales usados como arma de control político y un nivel relevante del gasto condicionado.

Desde el 2011 se ha intensificado un proceso de recentralización competencial y limitación de la autonomía política y económica que se suma a problemas latentes por una inacabada asunción de la descentralización (Senado, sistema electoral, participación en la UE...). La crisis ha actuado como facilitadora de una parte de esta agenda recentralizadora por la vía de recortes en áreas competenciales autonómicas, el control político central sobre los presupuestos y la pérdida de una herramienta clave para la inversión productiva con la bancarización del sector financiero.…  Seguir leyendo »