Alberto Gil Ibáñez

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Cuando alguien comienza a destacar en algún ámbito de la vida —sea político, social o económico— o amenaza con dominar un mercado o un sector, sus competidores o perjudicados tratan de contratacar, incluyendo las consabidas campañas de desprestigio. Dado que España fue, al menos durante siglo y medio (desde 1492 hasta la batalla de Rocroy en 1643, incluso hasta 1820 cuando perdimos las “Españas de América”), el enemigo a batir resulta lógico que fuera asimismo blanco de una propaganda negativa por parte de sus rivales.

Como ha destacado Peer Schmidt (La monarquía universal española y América. La imagen del imperio español en la Guerra de los Treinta Años) España fue el primer país de la Historia que pudo aspirar razonablemente a dominar el mundo.…  Seguir leyendo »

Nuestra Historia se caracteriza por la doble vara de medir con que se han medido nuestros aciertos y errores en comparación con los de los demás. Se dice, por ejemplo, que el Imperio español fue más cruel que otros, pero nadie se pregunta dónde quedan más indios hoy, si en el norte o en el sur de América, o nadie dice que en Canadá tras la llegada de británicos y franceses murieron el 95% de los indígenas, o que en Australia y Nueva Zelanda se extinguió el 90 por ciento de la población autóctona, o que en Tasmania murió el cien por cien.…  Seguir leyendo »

Montesquieu clamaba «Que nos dejen ser como somos». Pero ¿quién decide cómo somos en realidad? La sociedad ha cambiado radicalmente, no sólo aquí sino en todo Occidente. Este cambio ha tenido dos vertientes: una claramente positiva (en España, por ejemplo, hemos evolucionado hacia una democracia liberal y entrado en Europa), pero existen aspectos bastante más cuestionables. La postmodernidad comienza con el movimiento hippie y el mayo del 68, lo que se ha llamado «contracultura». Proponía sustituir la cultura tradicional por otra caracterizada por mayor libertad, creatividad, espontaneidad y lucha contra la autoridad. Esto se plasmó en el arte (abstracto y surrealismo), la filosofía y la política.…  Seguir leyendo »

Desde los movimientos separatistas se viene promocionando la tesis de que España nunca habría sido una nación sino un «mero» conjunto inconexo de pueblos o reinos. Es cierto que hemos sido el resultado de una fusión de pueblos, pero como el resto de las naciones, y desde el principio (ligures, íberos, celtas, vascones, tartesios, campsos, saefos, cántabros, fenicios, griegos, romanos, visigodos…). La trampa metodológica consiste en aplicar a la historia antigua de España conceptos propios del siglo XIX y XX con el objeto de concluir que no se constata «de forma indubitada» la presencia de un «concepto nacional único».

Otros tienen la fortuna de poder abordar el estudio de su historia nacional sin complejos.…  Seguir leyendo »

EL programa de la televisión vasca es criticable porque ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, pero reconozcámoslo, sigue la estela de una cierta leyenda cultural que hemos interiorizado. Un fantasma recorre por España desde que los «curiosos impertinentes» de los que habla Tom Burns Marañón crearan un estereotipo: que somos sinónimo de atraso, de pereza, de ineficacia, que los que inventan son ellos y que no hemos aportado nada relevante al mundo…. Nada mal para un país que protagonizó la mayor hazaña jamás contada, que albergó la Escuela de Traductores de Toledo, que dominó los mares…, y sin cuya aportación decisiva ni Europa, ni América, ni el catolicismo probablemente existirían o, ciertamente, no serían lo mismo.…  Seguir leyendo »