Alberto Manguel

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Los peligros de las redes sociales

Somos una sociedad de lectores. La mayoría de nosotros suele leer algo todos los días: un libro, tuits, un artículo, un mensaje de texto. En el subte o en la calle es frecuente ver a alguien inmerso en un texto. Hay, sin embargo, una diferencia vital entre los lectores de este siglo y los del siglo pasado. Y no es el soporte —la edición impresa del periódico, el Kindle o la pantalla del celular—. El cambio es acaso menos obvio, pero sí decisivo, y ha sido provocado por la irrupción de las redes sociales, los epicentros de la información inmediata e incesante.…  Seguir leyendo »

Un escritor yemení lee un libro en una biblioteca en Saná, capital de Yemen. Credit Khaled Abdullah/Reuters

Uno de los clásicos memorables de mi infancia es Corazón de Edmundo de Amicis, un autor decimonónico ya olvidado. El episodio del libro que tuvo más impacto contaba cómo un niño genovés salía de su país en busca de su madre, quien trabajaba en la Argentina. Recuerdo haber llorado y haberme preguntado si yo sería capaz de tan arriesgada aventura.

No lo sabía entonces, pero ese libro me inició en el aprendizaje de la empatía. Mi educación en adentrarme en las vidas de los otros continuó después con lecturas más complejas, de la mano de personajes como Jane Eyre y Ana Karenina, de Robinson Crusoe, don Quijote de la Mancha y de los sufridos héroes de Charles Dickens.…  Seguir leyendo »

Amazon, el librero que desconoce sus libros

Mi primer empleo fue en 1963, en una librería angloalemana de Buenos Aires llamada Pigmalión. Yo tenía 15 años, iba al colegio por la tarde y a la librería por las mañanas. Los primeros seis meses no hice más que pasarles el plumero a los libros. “Así usted aprende qué títulos tenemos y dónde están ubicados”, me dijo la dueña, la señorita Lili Lebach. “Un librero no sirve para nada si no conoce sus libros”.

Desde esos años, incontables librerías han jalonado mi vida. En dos o tres trabajé un cierto tiempo, pero en la mayoría de ellas fui un cliente empedernido.…  Seguir leyendo »

The Oberlausitzische Library of Sciences in Gorlitz, Germany. Credit Florian Monheim/Arcaid via Corbis

Plato, in the “Timaeus,” says that when one of the wisest men of Greece, the statesman Solon, visited Egypt, he was told by an old priest that the Greeks were like mere children because they possessed no truly ancient traditions or notions “gray with time.” In Egypt, the priest continued proudly, “there is nothing great or beautiful or remarkable that is done here, or in your country, or in any other land that has not been long since put into writing and preserved in our temples.”

Such colossal ambition coalesced under the Ptolemaic dynasty. In the third century B.C., more than half a century after Plato wrote his dialogues, the kings ordered that every book in the known world be collected and placed in the great library they had founded in Alexandria.…  Seguir leyendo »

La decisión del presidente Obama de dar a conocer los documentos sobre las prácticas interrogatorias de Guantánamo y Abu Ghraib y, al mismo tiempo, no ordenar la investigación de quienes llevaron a cabo tales prácticas, me recordó un caso bien anterior, en el que el sistema legal es también utilizado para justificar la tortura, y en el cual el torturador tampoco es condenado por sus acciones. Ocurre casi al final del viaje al infierno de Dante, en el Canto XXXII de su Comedia.

Siguiendo a Virgilio por los varios círculos infernales, Dante llega al lago glacial en el que las almas de los traidores son presas hasta el cuello en el hielo.…  Seguir leyendo »