Alberto Recarte

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Han pasado dos años del «whatever it takes» que Mario Draghi pronunció para salvar al euro. La reducción de las primas de riesgo de los países periféricos, hasta los actuales 130 puntos de España, que permite que la deuda pública se coloque pagando un 2,6% de interés a 10 años y descensos proporcionales semejantes en Irlanda, Italia, Portugal e incluso Grecia, desconcierta a los opositores de los partidos que han gobernado esos países desde 2012 –en España el Gobierno de Mariano Rajoy– y reaccionan afirmando que esa mejoría es artificial, que España –en concreto– no ha hecho reformas, y que hay una burbuja de deuda pública que estallará en cualquier momento.…  Seguir leyendo »

Contra viento y marea el ministro Montoro ha conseguido que el déficit público de 2013 fuera inferior al que se había presupuestado para las tres Administraciones Públicas. El déficit total alcanzó 67.755 millones de euros, frente a los 68.340 millones presupuestados. Que suponen el 6,62% de los 1.023.000 millones de euros de un PIB inferior en más de 24.000 millones de euros al que se suponía iba a alcanzar el PIB de 2013.

El objetivo de déficit para 2014 es de 60.700 millones de euros, un 5,8% de un PIB que se supone de 1.047.000 millones. Un resultado fácil, hoy, de alcanzar, tanto por la previsible evolución de los ingresos como de los gastos.…  Seguir leyendo »

El debate sobre la situación económica ignora, consciente o inconscientemente, los factores que tiene en cuenta el Gobierno de Mariano Rajoy a la hora de tomar decisiones: la globalización –que ha eliminado la mayoría de las barreras a la competencia con todo el mundo–; la pertenencia al euro –la moneda más revalorizada, que obliga a mayores esfuerzos para ser competitivos–; los 5,8 millones de parados –herencia parcial de una inmigración de 7 millones de personas– que en 2014 recibirán, en conjunto, cerca de 27.000 millones de euros en prestaciones que hay que financiar con los ingresos tributarios; y, finalmente, un cambio estructural de nuestra economía, que no puede crecer apoyándose en el endeudamiento, la expansión de los servicios públicos y el sector de la construcción e industrias y servicios que dependen del mismo, porque nuestras necesidades de inversión en estos sectores están colmadas.…  Seguir leyendo »

La última falacia es afirmar que hay una diferencia abismal entre el esfuerzo y los sacrificios que está haciendo el sector privado para superar la crisis y reducir su endeudamiento, y el continuado despilfarro del sector público, que se resistiría a reducir sus privilegios, a eliminar prácticas corruptas y a seguir gastando sin límite, como demostraría el aumento «incontrolado» de la deuda pública.

Ni los autodenominados liberales, ni los izquierdistas de todos los colores, ni los antisistema, están dispuestos a aceptar que el gobierno de Rajoy ha hecho profundas reformas, está saneando el sector público y ha ayudado a que el sector privado haya dispuesto de un nivel de renta disponible suficiente para mantener, en términos nominales, no reales, el nivel de consumo privado en estos años de crisis.…  Seguir leyendo »

La economía española ha superado la parte más baja del ciclo descendente. Lo que significa, simultáneamente, que estamos en el peor momento económico desde 2008, tras seis años de crisis, y que hemos comenzado a crecer. Sobre bases sólidas, siempre que el Gobierno siga reduciendo el déficit público hasta el 2,8% del PIB en 2016.

En la medida en que se ha logrado estabilizar la economía española, los comunicadores, políticos y economistas identificados con la catástrofe, que habían pronosticado, una y mil veces, la quiebra del Estado y de la propia España, han comenzado a criticar el crecimiento, por ridículamente pequeño, o a asegurar que vivimos, –como los supuestamente ingenuos extranjeros que están invirtiendo aquí–, un espejismo, porque nuestra deuda es tan grande que la suspensión de pagos es inevitable y que, más pronto que tarde, habrá que hacer, incluso, una quita.…  Seguir leyendo »

Hasta hace poco nuestro sistema financiero tenía problemas de solvencia. Hoy, la capitalización es suficiente y crecerá significativamente en los próximos trimestres. El otro gran problema era la liquidez. Del total del pasivo del sector, en conjunto alrededor de 3,3 billones de euros, en torno a 700.000 millones son financiación del exterior a corto plazo, aunque 250.000 millones de esa cantidad son líneas de descuento del Banco Central Europeo. En la medida en la que el sector público se muestra capaz de alcanzar el objetivo de déficit para este año y de que muchos indicadores económicos son claramente positivos, la prima de riesgo tiende a bajar y los temores de los financiadores extranjeros de los bancos españoles se desvanecen.…  Seguir leyendo »

Cuando un político con responsabilidades en su partido, como Esperanza Aguirre, «sugiere» la posibilidad de bajar impuestos en 2013 («…retrotraerlos al nivel al que estaban al principio de 2012…» Aguirre dixit), vista la posición de la Comisión Europea de aceptar la reducción del déficit público hasta el 6,3% del PIB, actúa, con ligereza, con gran irresponsabilidad. Su comportamiento es lo que en economía se denomina como de «free rider», alguien que se aprovecha del sacrificio de los demás sin pagar la parte alícuota que le correspondería. El objetivo del 6,3%, con una caída del PIB del 1%-1,5% en el año, tiene enormes dificultades para cumplirse.…  Seguir leyendo »

Las declaraciones simultáneas de José María Aznar y Esperanza Aguirre con las que exigen al Gobierno del PP una rebaja de impuestos me producen indignación. No han pedido reducción del déficit público. Han evitado, así, precisar si también proponen reducir gastos públicos, y cuáles. Excepto que den por sentado que la reducción de impuestos se traduciría, inmediatamente, en mayor actividad económica y mayor recaudación tributaria. Esa es la política económica que intentó Rodríguez Zapatero desde 2008 hasta mayo de 2010 y que se tradujo en un déficit público superior al 11% y el riesgo inminente de suspensión de pagos, de la que nos está librando la impopular, pero imprescindible, política económica del Gobierno del PP de subir impuestos, reducir gastos y hacer reformas que parecían imposibles, como la del mercado de trabajo.…  Seguir leyendo »

La decisión del Gobierno de Cataluña de hacer un referéndum ilegal sobre la independencia se apoya, en parte, en el malestar de la población, que cree que sus problemas económicos están provocados por el exceso de transferencias fiscales a la Administración central, que gasta ese dinero en políticas que favorecen a Madrid o que son anticatalanas. Parece que el número de catalanes que estaría dispuesto a apoyar la independencia, por esa razón, ha subido desde el tradicional 25% a porcentajes mucho mayores. El Gobierno catalán tiene prisa por hacer el referéndum. Teme que si la prima de riesgo se reduce, mejora la financiación nacional y el prestigio de España se recupera, su proyecto será rechazado.…  Seguir leyendo »

El año 2012 ha sido el más duro desde 1959. El de mayor desempleo, menor crédito, mayores impuestos y mayor desánimo y descontento del conjunto de la población. Todo ello consecuencia de la falta absoluta de financiación a la economía desde el otoño de 2011 y de las decisiones que el Gobierno de Rajoy se ha visto obligado a tomar para impedir la suspensión de pagos de España. Lo que ha sorprendido a la mayoría de los analistas es que el Gobierno español haya tenido éxito: ha salvado el euro a corto plazo, ha saneado el sector financiero, recortado el gasto del sector público y reformado el mercado de trabajo, al tiempo que se equilibraba el sector exterior.…  Seguir leyendo »