Alberto Rodríguez de Ramos

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Abril de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Antes de Calderón fueron ya muchos los que hablaron del encierro, de la cueva, de la confusión en los universos umbríos y, en antagónica consecuencia, de la libertad. Libertad como sinónimo de luz, y viceversa. El bien supremo.

Volvamos, con pesar de Platón, al drama calderoniano. Segismundo, protagonista de La vida es sueño, debido a unas perversas predicciones, fue encerrado desde su propio nacimiento. La vida le descubrió un mundo de oscuridad y resignación. Su realidad fueron las sombras. Sin embargo, durante su encierro en lo escondido y recóndito del monte donde “nace entre desnudas peñas un palacio tan breve”, el bueno (o malo) de Segismundo desconocía que era el príncipe heredero de Polonia, hijo de su rey, Basilio, y por tanto, el legítimo sucesor en el trono.…  Seguir leyendo »