Alejandro Alvargonzález

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de febrero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El caso de los espacios menguantes

La primera ley de la globalización contradice las leyes de la física. Sostiene que este planeta ha encogido en el tiempo. Y se apoya en pruebas irrefutables, ¿cómo se explicaría, de lo contrario, que mientras que Elcano dedicó tres años a la primera vuelta al mundo, los protagonistas de la novela de Julio Verne tardasen solo 80 días, o que hoy llegar a Australia sea cuestión de 24 horas? El corolario de tal primera ley lo constituye la «tesis de los espacios menguantes», que trata de explicar las tensiones geopolíticas de nuestro tiempo, aunque no todo ocurra de manera simétrica ni totalmente coherente.…  Seguir leyendo »

Un servicio de este diario a la transición democrática consistió en la publicación de la serie de artículos del profesor Aranguren, allá por los ochenta, luego recopilados en un libro titulado La democracia establecida. Recuerdo leerlos en el colegio mayor y conversar largamente sobre ellos.

La democracia establecida constituyó un poderoso llamamiento al sentido común, a la tolerancia en la vida cotidiana y al ejercicio de la ciudadanía en la pública. Eran tiempos en que España no se dividía tanto entre derecha e izquierda sino, más profunda y fundamentalmente, entre quienes querían un presente rehén del pasado —los había en la derecha y en la izquierda— y los que proponían que lo fuera, en todo caso, del futuro, obligado a trabajar en función de este, a diseñarlo y construirlo.…  Seguir leyendo »

Cuando Mohamed Bouazizi, aquel tunecino vendedor ambulante de frutas y verduras, se quemó a lo bonzo frente a la sede del gobernador, no podía siquiera sospechar que su acción, en un disparatado efecto mariposa, pudiera pasar, de desencadenar la revuelta en su país, a poner patas arriba el mundo árabe y finalmente causar la emigración de millones de individuos hacia Europa. Tiempo atrás había ocurrido algo parecido, cuando aquel periodista le preguntó a F. Miterrand si algún día acabaría la Guerra Fría. El presidente francés, al que es fácil imaginar engolando la voz y frunciendo un ceño de pretensiones proféticas, contestó que quizá su generación pudiera ver la caída del Muro de Berlín.…  Seguir leyendo »