Antonio Camuñas Baena

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Hace unos días, la veterana periodista Pilar Urbano (Valencia, 1940) escribió un artículo en estas mismas páginas en el que instaba al Rey Juan Carlos a abandonar su título de Rey y el que ha sido su hogar durante más de medio siglo.

Lo hacía -como viene siendo costumbre en estos últimos tiempos- con el salvífico propósito de proteger y preservar la Corona y a quien hoy la ciñe, objetivo que cuenta con la aprobación de numerosos enemigos de la institución y –por lo que estoy constatando- no pocas almas cándidas, ajenas a las perversas consecuencias que esta proposición encierra.

Desde que España descarriló un infausto 11 de marzo y se alterase de manera criminal el curso natural de su recorrido histórico como nación, el Espíritu de la Transición sufrió un golpe tan mortal como el de los centenares de víctimas que perdieron la vida en aquella trágica y soleada mañana.…  Seguir leyendo »

En esta España nuestra tan convulsa, quienes buscan continuas excusas para pelearse, lejos de darse un respiro con motivo de las Navidades y disfrutar de la siempre alegre Epifanía, están de nuevo a la gresca con motivo de las consecuencias de las nevadas sin precedentes ocurridas estos días atrás.

De poco ha servido la tregua navideña para apaciguar los ánimos. Ni los villancicos -con su invitación a la esperanza y la concordia- ni la llamada a renovar las ilusiones más genuinas que evocamos en la festividad de los Reyes Magos han conseguido darnos un minuto de respiro. Incluso se ha puesto de moda que las tradicionales cabalgatas conmemorativas sean utilizadas ahora como arma arrojadiza por quienes dicen defender una diversidad que estamos descubriendo es sinónimo de divisiones y enfrentamientos sociales crecientes.…  Seguir leyendo »

Llevamos ya un año y tres meses con Trump a cuestas y todo parece indicar que la gran mayoría sigue sin enterarse de lo que representa su victoria en las últimas elecciones.

No digo yo que su peculiar estilo personal, su mermada riqueza dialéctica, o su escasa fotogenia gestual no desconcierten al más pintado, ni ponga de los nervios a los amantes de la ortodoxia política en general y la de los presidentes americanos en particular. Pero, a estas alturas, tanto los análisis más entusiastas como las críticas más voraces deberían tener un poso y una perspectiva de las que todavía carecen quizás por verse todavía dentro de una batalla en la que lo más importante es acabar teniendo razón.…  Seguir leyendo »

“There is no Business like Show Business”. (Irving Berlin).

Andan muchos estos días explicando la victoria de Donald Trump con tantas y tan sólidas razones que sorprende que no se hubieran tomado la molestia de contárnoslo antes de las elecciones, aunque sólo fuese por habernos ahorrado un año de certezas infundadas.

Quien escribe sí alertó con la debida antelación en estas mismas páginas (Por qué Trump puede ser presidente) que su victoria no era tan inverosímil como se nos intentaba hacer creer. No voy a ocultar que me sorprendió que se presentase a la nominación ni que pensaba que estábamos ante uno más de sus golpes de efecto que rentabilizaría una vez terminase la campaña.…  Seguir leyendo »

Noventa segundos y todo se había acabado. El árbitro, Frank Capuccino -10.000 combates a sus espaldas- le había apercibido sobre el indebido uso de los codos. No tuvo que advertirle más veces. Un uppercut en el mentón seguido de un gancho directo a las costillas, forzaron a su contrincante a doblar la rodilla por primera vez en su exitosa carrera. Un derechazo a la mandíbula y -diez segundos después- Mike Tyson había unificado las dos coronas de campeón del mundo.

Donald Trump, el promotor del Once and for all match tardaría todavía en aparecer en el Grand Ballroom del Hotel Plaza con su característico ceño fruncido.…  Seguir leyendo »

Hace unas semanas, Guy Sorman nos alertaba desde estas mismas páginas del peligro de concebir la Red como un continente de nueva creación: el continente de la democracia y de la libertad plena, donde es posible expresarse sin cortapisas y sin fronteras de ninguna índole. Su conclusión era que —lejos de ser un espacio abierto y neutral— tanto Wikipedia como la Red en su conjunto eran en realidad un cruento campo de batalla ideológico donde las minorías organizadas lograban imponerse sistemáticamente a la mayoría silenciosa.

Dado que no es posible mantenerse ajeno al alcance y la operativa de estos nuevos instrumentos de influencia social, a lo largo de estos años hemos realizado distintas pruebas como la llevada a cabo la semana pasada en Twitter, una de las redes de mayor crecimiento, desarrollo e influencia social en cuanto la transmisión dinámica de información se refiere.…  Seguir leyendo »

Los acontecimientos se suceden tan vertiginosamente hoy en día que el lapso entre la sorpresiva renuncia del Papa y su despedida podría calificarse de «un visto y no visto» de no ser porque en estas semanas hemos intuido muchas cosas, algunas incluso de tinte apocalíptico (ajenas al título de este artículo, una mera licencia idiomática que refleja el uso indebido de un anglicismo que traduce equivocadamente ultimate -en realidad «supremo», «crucial» – en su acepción de «último» o «final»). En todo caso, no es fácil encontrar el calificativo adecuado para recalcar hasta qué punto el Pontificado que concluirá en unas horas es uno de los acontecimientos más relevantes de nuestra era.…  Seguir leyendo »