Antonio Cañizares Llovera

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Próximamente va a comenzar el anunciado Sínodo de Obispos para la Amazonía. En estos últimos tiempos se ha hecho pública la noticia de que los Obispos alemanes proyectaban también un Sínodo. Sobre uno y otro acontecimiento aparecen informaciones de que van a tratar de la modificación de la disciplina eclesial del celibato, de la ordenación de sacerdotes casados, «viri probati», o de la ordenación de las mujeres. Además, sobre el Sínodo alemán se vierten rumores que se va a intentar cambiar algunos temas de moral sexual o matrimonial y revisar la actual doctrina moral de la Iglesia Católica sobre esos temas; hay voces que alarman sobre un previsible cisma… Vamos, que medios de comunicación y redes sociales están moviendo un ambiente que en nada favorece la paz y la unidad interna de la Iglesia.…  Seguir leyendo »

La Jornada Nacional contra el hambre en el mundo de Manos Unidas, ante tantas cosas como están sucediendo esos últimos días, posiblemente haya pasado inadvertida. Sin embargo no debe pasarse por alto, porque nos recuerda un deber fundamental: el del amor, la solidaridad, la caridad, que haría posible erradicar el hambre en el mundo y la promoción de la dignidad de la mujer en el mundo en el siglo XXI, «independiente, segura y con voz» como reclama el slogan de este año en la presente Campaña Manos Unidas.

Conviene recordar este deber que todos tenemos, con la certeza de que en Cristo se da esa caridad que ama sin límites y no discrimina a nadie, todo lo contrario.…  Seguir leyendo »

Recién llegado de la Jornada Mundial de la Juventud con el Papa Francisco, en Panamá. La verdad es que he venido impactado. Qué esperanza me suscita ver una Iglesia joven, llena de alegría, esperanzada, con vida, unida, reunida de los cinco continentes; ver una Iglesia presidida por el sucesor de Pedro, Francisco, que ha dicho cosas tan importantes y bellas. Sin duda Dios ha derramado abundantemente su gracia y sus múltiples dones, no sólo para los que han participado físicamente en ella, sino también sobre esa multitud ingente de jóvenes de todo el mundo que no han estado allí. Ellos necesitan –todos necesitamos– de este encuentro en que se han abierto puertas y caminos de futuro, que ya son presente.…  Seguir leyendo »

Inicié, la semana pasada, una serie de artículos sobre cómo situarse ante retos y desafíos principales en España, y qué puede esperarse de la Iglesia en esa situación para que quepa un futuro para el hombre y para la sociedad. Después de iniciar esa serie, digamos, de artículos me encuentro con la aparición de una obra, valiosa por cierto: «LA OPCIÓN BENEDICTINA», que la trata de ofrecer a nivel mundial ante el derrumbe o desplome de nuestra cultura, que es derrumbe y desplome de una civilización. Y para una opción tal, que veo laudable e incluso plausible, lo primero que hay que hacer, pienso, es adentrarse en la figura de san Benito, que sí ofrece una respuesta clara a esa situación aún con la distancia de siglos.…  Seguir leyendo »

El comienzo todavía del nuevo año, a todos, fieles cristianos y ciudadanos en general, ofrezco unas reflexiones desde mi aportación personal a retos y necesidades que observo entre nosotros, en España, como como Obispo, como hombre de Iglesia. En este sentido, comparto las palabras muy actuales, pronunciadas por aquel hombre de fe que fue Primado de España en la sede de Toledo, lúcido, apasionado por la verdad, clarividente y libre, D. Marcelo González Martín: «Como Obispo, –dijo entonces y digo yo ahora– vivo exclusivamente entregado a un quehacer religioso. Creo en la Iglesia católica y la amo. Y siento vivamente el deseo, nacido de mi convicción interna y de mi fe, de que la verdad de que es depositaria sea conocida y amada por el mayor número posible de gentes en el mundo entero.…  Seguir leyendo »

Comenzamos un Año Nuevo, todos en este año con el deseo de la paz. Hago mía la plegaria de Israel cuando ora de esta manera: «El Señor te bendiga y te proteja; ilumine su rostro sobre tí y te conceda la paz». Paz con Dios, paz consigo mismo, paz entre los hombres, paz en las familias, paz y concordia entre los pueblos.

«Para lograr la paz, educar la paz». Esto es hoy más urgente que nunca porque los hombres, ante las tragedias que siguen afligiendo a la humanidad, están tentados de abandonarse al fatalismo, como si la paz fuera un ideal inalcanzable.…  Seguir leyendo »

Vamos a finalizar un año y a comenzar uno nuevo, tiempo para balances y proyectos de futuro. El de este año es que sigue agravándose el problema fundamental de la humanidad, de España y de Europa: el olvido de Dios, la negación de Dios, como si no existiera. Dios es el único asunto central para el hombre y para la sociedad. El Papa San Pablo VI definió el ateísmo como el drama más grave de nuestro tiempo. El silencio de Dios es con mucho el acontecimiento fundamental de estos tiempos en Occidente. No hay otro que pueda comparársele en radicalidad y en lo vasto de sus consecuencias deshumanizadoras.…  Seguir leyendo »

La semana que viene celebraremos la Navidad. No es otra la clave de la Navidad, ni otra la sustancia y raíz de las celebraciones de estos días que la encarnación del Hijo de Dios, o sea, su condescendencia extrema con el hombre perdido y desgraciado, amenazado y sufriente; y el origen de esta condescendencia tan extraña es el amor de Dios al hombre. Dios se ha apasionado por el hombre y se ha volcado por entero y sin reserva en favor del hombre para que sea engrandecido, para que tenga la dignidad inviolable de ser hijo querido por Dios, para que encuentre el perdón de sus pecados y goce de la infinita misericordia y de la paz estable y duradera, para que camine en esperanza y conozca la verdad que nos hace libres.…  Seguir leyendo »

El sábado pasado celebramos la fiesta de la Inmaculada Concepción: un día grande, en que se nos dice cuál es el proyecto de Dios sobre la humanidad entera, sobre todos los hombres: Él la eligió y la engrandeció, la libró del pecado desde el inicio de su ser natural, la hizo toda santa, llena de gracia, toda hermosa, Inmaculada.

En la liturgia de ese día escuchamos el relato de la Anunciación: en él María se muestra soberana y supremamente responsable, decide por sí misma en entera libertad ante el designio de Dios; obedece a Dios, se pliega a Él y a su Palabra: y de ahí surge, nace, una esperanza nueva y una plenitud nunca ni siquiera pensada o soñada; María le deja la iniciativa a Dios, que no sólo no defrauda, sino que la colma de dicha y, por Ella, también nos colma de esa plenitud a los hombres de todos los tiempos; María, la mujer y sierva fiel, no sólo no se empequeñece, sino que queda engrandecida, y con Ella toda criatura humana.…  Seguir leyendo »

Hay comportamientos políticos y sociales que, por muy legítimos que se autoproclamen, me escandalizan. Ya saben a los que me refiero. Pero aparte de cortedad de miras y de egoísmo e intereses alicortos, están denotando una quiebra notable del hombre.

Sería una mirada parcial, falseada y bastante miope estimar que lo importante es lo económico; que la riqueza o el enriquecimiento como sea es muy principal; que los votos es algo prioritario y a ellos se han de supeditar otras realidades que no debieran ser sometidas; que los intereses particulares o que el bienestar a toda costa, o que el éxito aunque sea pasajero han de anteponerse a otras cosas; que la victoria sobre el adversario, el bien individual o de un grupo particular, aunque sea numeroso, está por encima del bien común y compartido; que, en estos momentos, lo mejor es seguir la táctica del puerco espín de guardar la distancia justa para no pincharse y pretender que no haya tensiones, ni «se mueva ni se agite nada», aunque sea a costa de la verdad, y se impongan el pragmatismo y el utilitarismo, o se instaure lo políticamente correcto como lo sabio y prudente; que la libertad individual o de grupo sea omnímoda; o que la libertad de expresión no tenga límite y se la sitúe por encima de todo y se constituya en valor y derecho supremo e incontrovertible; o que, en el fondo, tienen razón los pícaros y los relativistas.…  Seguir leyendo »

¡Cuántas cosas nos están pasando en España! Llevamos una temporada larga, demasiado larga, en que las cosas no se aclaran: incomprensible e inadmisible lo que nos está sucediendo. Nos sentimos zarandeados y aturdidos, víctimas de actitudes, por parte de algunos -que están en la mente de todos- que no tienen en cuenta el bien común. Bien común que, entre nosotros, tiene un nombre: España. Tiempos recios, nada fáciles, pero que no pueden hundirnos o hacer mella en nuestro ánimo. Los tiempos difíciles son los tiempos de la esperanza, que nos invitan a no bajar la guardia, a tener una mirada despejada que se dirige hacia un nuevo horizonte.…  Seguir leyendo »

Una de las ideologías más insidiosas en la historia de la humanidad y de la cultura es, sin duda, la llamada ideología de género, que se encubre en orientaciones y legislaciones, por ejemplo, bajo el título de «reconocimiento del derecho a la identidad y expresión de género». Para esta ideología no caben diferencias sexuales marcadas por las diferencias corporales ya en la gestación y en el nacimiento, en virtud de las cuales uno es un varón o una mujer, sino que es obra de la decisión o del sentimiento: uno se siente y elige, decide, el género femenino, masculino u otros, hasta cinco, al decir de algunos.…  Seguir leyendo »

¡Qué gran lección, en efecto, nos ll a ha dado el Papa Francisco a toda la humanidad el pasado sábado en Lesbos! La lección de la caridad, la lección del amor, la lección de la fe en Jesucristo. Porque la fe es reconocer a Cristo donde se le puede encontrar: en los excluidos, en los pobres, en los perseguidos, en ese largo etcétera de hermanos nuestros necesitados de misericordia. El Papa no pasa de largo de los refugiados, de los perseguidos, de los sin techo, de los que lo han perdido todo. Está a su lado, compartiendo su dolor y sufrimiento que, viéndolo, «da ganas de llorar», como dijo el mismo Francisco.…  Seguir leyendo »

Se anuncia la próxima, si no inmediata, publicación de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco sobre la Familia, que recoge las aportaciones del último Sínodo sobre este tema. Como preparación a la recepción de este importantísimo documento papal, que esperamos con verdadero anhelo y necesitamos de verdad, en este artículo semanal me voy a referir de nuevo a la familia: el futuro de la humanidad y del mundo se fragua en la familia y pasa a través de ella, porque es el ambiente fundamental del hombre y fermento de progreso humano y moral. El bien del hombre y de la sociedad está profundamente vinculado a la familia.…  Seguir leyendo »

El domingo pasado, Domingo de Pascua, dije textualmente en mi homilía de la catedral de Valencia: «La resurrección de Jesucristo es la revelación suprema, la manifestación decisiva, la respuesta a la pregunta sobre quién reina realmente, si el mal o el bien, el odio o el amor, la venganza o el perdón, la violencia o la paz, la libertad o la esclavitud, la vida o la muerte, Dios o la nada, Dios o el mal, Dios o las leyes de la naturaleza o el azar, o las fuerzas desatadas de la naturaleza o de la historia. El verdadero mensaje de la Pascua es: Dios existe y el que comienza a intuir qué significa esto, sabe qué significa ser salvado, sabe qué significa ser hombre en toda su densidad y verdad, en toda su hondura y belleza, y en el gozo de ser esa criatura maravillosa que Dios ha querido, y como Él la ha querido y la quiere: el hombre llamado a la vida, vida eterna, vida plena y dichosa, vida llena de amor, reconciliada, vida divina en él, vida en Dios.…  Seguir leyendo »

En medio de lo alto de la ola alta de laicismo, de acoso a la libertad religiosa, nos adentramos, con el Domingo de Ramos, en la Semana por excelencia santa, en la que celebraremos con toda la Iglesia el misterio de la Pascua del Señor. Nuestra mirada se dirige a Jesucristo de hito en hito para contemplar su rostro y acercarnos así al aspecto más paradójico de su misterio, como se ve en la hora extrema, la hora de la Cruz. «Misterio en el misterio, ante el cual el ser humano ha de postrarse en adoración…; en el Viernes y en el Sábado Santo, la Iglesia permanece en la contemplación del rostro ensangrentado de Jesucristo, en el cual se esconde la vida de Dios y se ofrece la salvación al mundo.…  Seguir leyendo »