Antonio Dorado Picón

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Agradezco, una vez más, la hospitalidad de ABC por darme acogida en esta Tercera y brindarme la oportunidad de poder opinar sobre una cuestión de gran calado en el ámbito del gobierno judicial que está pasando en gran medida inadvertida. Me refiero al papel que el Tribunal Supremo está llamado a desempeñar, como institución central de nuestro sistema judicial, en el renovado Consejo General del Poder Judicial una vez que se apruebe la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial que, impulsada por el Gobierno de España, está a punto a aprobarse por las Cortes Generales.

Hace unos años y en esta misma sede me sentí obligado a romper mi modesta lanza en defensa del Alto Tribunal ante un atrabiliario proyecto que el anterior Gobierno pretendía llevar a cabo sobre el recurso de casación, en aras de supuestas mejoras técnicas y organizativas, y que, de no haberse frustrado, hubiera convertido al más señero de nuestros tribunales en una institución irrelevante.…  Seguir leyendo »

Hace más de dos siglos que en su obra La Riqueza de las Naciones el filósofo y economista escocés Adam Smith ponderó la importancia que para dicha riqueza tiene la fortaleza institucional, y muy especialmente la existencia de un Poder Judicial que actúe con imparcialidad. En la misma línea, ciento cincuenta años después, el ilustre economista austríaco Friedich Von Hayek, en su obra Constitución de la Libertad, también afirmó la importancia de un Poder Judicial independiente y eficaz como insumo necesario para el desarrollo económico en una sociedad. Sirvan estas citas de recordatorio en el día de la apertura del año judicial para que pongamos nuestra atención en la importancia que tiene nuestro sistema de justicia no solo para mantener una razonable con-vivencia social sostenida en el respeto a las normas, sino también como un importante factor de progreso económico, lo que hoy cobra especial relevancia en nuestro país, inmerso en una zozobra económica desconocida en los últimos cincuenta años.…  Seguir leyendo »

Hoy, en el Salón del Plenos del Tribunal Supremo tendrá lugar una vez más el solemne acto de apertura del Año Judicial, que se celebrará bajo la presidencia de Su Majestad el Rey, manteniendo así una tradición más que centenaria de comenzar de esta manera simbólica el curso judicial y precisamente en la sede de un tribunal que dentro de dos años cumplirá sus dos siglos de existencia.

Fue en la Villa de la Real Isla de León (hoy San Fernando) y bajo la amenaza del ejército napoleónico, donde tuvo lugar un hecho enormemente trascendente para la historia de nuestra Nación: la constitución de las Cortes Generales y Extraordinarias, que dos años más tarde, ya en la ciudad de Cádiz, alumbraron la primera Constitución española, la de 19 de marzo de 1812, primer espejo en el que se reflejó la voluntad española de vivir en libertad frente al absolutismo del Antiguo Régimen y en la que, rompiendo con nuestra tradición histórica de Administración de Justicia basada en los antiguos Consejos territoriales, se declaró que habría en la Corte un tribunal que se llamaría «Supremo Tribunal de Justicia», proclamando así enfáticamente en su propia denominación la supremacía que este Tribunal estaba llamado a tener en nuestro país y que la Constitución española de 1978, heredera de esta tradición, también ha querido mantener en su artículo 123 al señalar que el Tribunal Supremo, con jurisdicción en toda España, es el órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes, salvo lo dispuesto en materia de garantías constitucionales.…  Seguir leyendo »

Una de las omisiones más clamorosas del Libro Blanco de la Justicia, que aprobó el Pleno del Consejo General del Poder Judicial el día 8 de septiembre de 1997, fue la de proponer una reforma de la demarcación judicial, omisión que fue reiterada años después en el fallido Pacto de Estado para la Reforma de la Justicia suscrito entre los dos grandes partidos nacionales el día 28 de mayo de 2001. Parecería, a la vista de estos documentos y del nulo interés mostrado en su reforma en los últimos veinte años, que el modelo territorial consagrado en la Ley de Demarcación y Planta de 1988, siguiendo en lo esencial el diseño decimonónico de despliegue territorial de Juzgados y Tribunales, era y es un modelo adecuado para la Administración de Justicia del siglo XXI.…  Seguir leyendo »