Antonio Garrido Buendía

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Son infinitas las memorias históricas que originó la guerra civil española (1936-1939). Desde 1930 -el 13 de julio nací en Campos del Río (Murcia)- se habían originado múltiples quebrantamientos en la convivencia. Tenía seis años cuando se inició la sublevación. Coincide con mi uso de razón y las primeras imágenes que recuerdo de mi vida. Vivía al final de la madrileña calle de Príncipe de Vergara, confluencia con Francisco Silvela y López de Hoyos. Después el campo, y un cuartel de Guardias de Asalto del que sacaron medio centenar de caballos y motos con sidecar. En lo que hoy son las calles Edison y Pedro de Valdivia pasaba un canalillo, en cuya ladera aparecieron cadáveres de religiosos.…  Seguir leyendo »

Serán infinitos los nuevos temas, dilemas y problemas que el nuevo Gobierno español, próximamente, se verá obligado a considerar, pero de todos ellos, entre los más prioritarios, por ser vital y consustancial para la propia vida humana y de toda la fauna y flora del globo, del que no se ha dicho ni una palabra, aunque durante la reciente moción de censura en el Congreso de los Diputados, ha estado presente físicamente con todos los intervinientes en la tribuna de oradores: es la imprescindible regulación de las aguas españolas. Donde hay agua hay vida, sin agua no hay nada.

La madre naturaleza no distribuye equitativamente su pródiga lluvia por la península Ibérica y la intervención del ser humano se hace imprescindible para embalsar, encauzar y administrar sus caudales eficientemente, cuando no producirla mediante depuradoras de la existente en el mar.…  Seguir leyendo »

Hace exactamente cincuenta años, y bajo el título que antecede, este autor decía en el semanario «SP»: «Hay que hacer un definitivo gran plan de intercomunicaciones fluviales entre todos los ríos de las tres vertientes: cantábrica, atlántica y mediterránea». Los recientes desbordamientos del Ebro, con pérdidas en cultivos, ganaderías y alguna vida humana, evidencian que nada se ha hecho en España desde 1975, en que se restauró la democracia. Los sucesivos partidos políticos constitucionales gobernantes, de una u otra ideología, han derogado sucesivamente los planes hidráulicos que habían legislado las formaciones precedentes. Aunque España pueda ser el país del mundo con mayor número de presas, la evidencia es que no se han construido las necesarias o realizado la intercomunicación de cuencas.…  Seguir leyendo »