Antonio José Ponte

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Se dice de ellos que cumplen misión cuando prestan servicio en aquellos países que han establecido acuerdos con el régimen cubano. Misión, un término que supone celo al propagar una fe y supone tejemanejes diplomáticos. Y, en efecto, hay mucho de catequización y diplomacia en las labores del personal médico cubano en misión, que no solo vela por los pacientes, sino que muchas veces intenta influir, de acuerdo con los intereses de La Habana, en pacientes que son también votantes.

De ese modo ceba el castrismo la fama que ha cimentado su buena prensa por todo el mundo (ah, la sanidad de la Revolución, la educación de la Revolución…), sin dejar de entrometerse en los asuntos internos de otros países.…  Seguir leyendo »

Hace ocho veranos, de viaje por Galicia con mi amiga Machusa y con un par de libros de Cunqueiro, recuerdo que nos propusimos visitar la estatua recién levantada de Ernesto Che Guevara en Oleiros y una fuente dedicada en Caldas de Reis a Francisco Franco. Al final nos lo impidieron recodos más interesantes, la nula simpatía por una y otra figura, y la comprobación, una rotonda tras otra, del horror escultórico disperso por aquellas tierras. (Para este último punto cabe la disculpa de que vivimos malos tiempos para lo alegórico).

El homenaje de Oleiros al guerrillero argentino iba en serio, sigue allí y creo haber leído que alguna vez fue vandalizado.…  Seguir leyendo »

Hay una recurrente pesadilla española en la que vuela en pedazos un acorazado de bandera norteamericana, llegan órdenes de retirada total y se sale de ella respirando agitadamente y con la conciencia del desastre, de lo perdido en Cuba. De esa pesadilla hablaba en noviembre pasado el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Jaime Domínguez Buj, al explicar la situación de Cataluña por la debilidad de la metrópoli y recordar las pérdidas de Cuba y Filipinas.

Ahora vuelve. Puede encontrársela en editoriales de diversos periódicos y en artículos que preguntan dónde quedará España en tanto restablecen relaciones Cuba y Estados Unidos.…  Seguir leyendo »

Hace tres años, el PP cambió la política que hasta entonces había sostenido hacia Cuba y la Posición Común Europea. El tema, que había sido uno de sus caballos de batalla para tiempos de oposición, comenzó a ser visto de manera distinta una vez en el Gobierno. Sin embargo, no cesaron las declaraciones de compromiso con la democratización de Cuba y con su exilio, como si los principios fueran los mismos de siempre, pese a que la política cambiara. Tan evidente fue ese cambio que el exministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos pudo felicitarse a sí mismo por la continuidad dada por su sucesor, José Miguel García-Margallo, a su política hacia Cuba.…  Seguir leyendo »

Los comentaristas de asuntos políticos de la televisión cubana han empezado a evitar los epítetos al referirse al Gobierno estadounidense. Abandonan muchos de sus automatismos de lenguaje puesto que un solo calificativo inoportuno que se les escape puede borrarlos para siempre de las pantallas. Washington, visto desde La Habana, parece haber cobrado ribetes de misterio y no se sabe qué tesitura adoptar cuando se le menciona. Así, en su comparecencia simultánea a la del presidente Obama, Raúl Castro se cuidó de no aludir a las nuevas medidas estadounidenses, prefirió centrarse en el canje de prisioneros entre ambos países, anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas, y advirtió: “Esto no quiere decir que lo principal se haya resuelto”.…  Seguir leyendo »

Hace unos días fue otorgado el Premio Pulitzer a The Washington Post y The Guardianpor la publicación de material sobre el espionaje estadounidense de telecomunicaciones que entregara a esos diarios Edward Snowden, exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA). De todas las categorías del Pulitzer, era la más preciada, aquella que recompensa los servicios prestados a la sociedad. En su refugio ruso, Snowden, sobre quien pesa acusación de espionaje y traición, pudo haber entendido la noticia como descargo que le hacían: aunque fuese indirectamente, aquel premio reconocía los servicios prestados por él a su país y al mundo.

Tres días después de la ceremonia del Pulitzer, el presidente Vladímir Putin ofreció su comparecencia televisiva anual.…  Seguir leyendo »

El pasado agosto el Corriere della Sera habló del asesinato de Albert Camus a manos de la KGB. El diario italiano citaba al eslavista Giovanni Catelli, este citaba una entrada de los diarios del checo Jan Zabrana, y Zabrana, su encuentro con alguien próximo a la inteligencia soviética. Según esa versión, lo que fuera considerado en 1960 un accidente mortal de tráfico había sido, en el fondo, un asesinato político. Camus pagaba de ese modo su condena de la invasión soviética a Hungría y el apoyo ofrecido a Boris Pasternak para el Nobel.

“Escuché algo sumamente extraño de boca de un hombre que sabía muchas cosas y contaba con fuentes bien informadas”, anotó Zabrana en su diario.…  Seguir leyendo »

Un conocido mío recibió hace unas semanas un mensaje de Roberto Robaina. Ambos no habían coincidido nunca, no habían sido presentados, no tenían amigos en común, pero el excanciller cubano inauguraba un restaurante propio en La Habana y le enviaba (a él y a una larga lista de correos electrónicos) publicidad del sitio.

Robaina fue destituido de su cargo diplomático en 1999. Tres años después lo expulsaron “deshonrosamente” del Partido Comunista. Le imputaron deslealtad y corrupción. Supuestamente, se había beneficiado de contactos con empresarios extranjeros, recibió dinero del gobernador de Quintana Roo (encausado más tarde por relaciones con el cártel de Juárez) y se acercaba más de lo conveniente a su homólogo español Abel Matutes.…  Seguir leyendo »

Unas imágenes de la reapertura del Museo Napoleónico en La Habana parecen sacadas de Fellini. La Princesa Napoleón asiste a la ceremonia desde una poltrona. A su lado, el Historiador de la Ciudad, con al menos dos órdenes francesas colgadas en su traje, habla ante un micrófono. Ondean las dos banderas nacionales. A la entrada del museo, funcionarios en guayabera, el embajador de Francia, un cardenal: puro Fellini.

Julio Lobo, magnate azucarero, reunió los objetos y libros que forman el grueso de la colección. Orestes Ferrara se hizo construir ese palacio de inspiración florentina. Ambos, colección y palacio, fueron expropiados en los primeros años de gestión revolucionaria.…  Seguir leyendo »

Hace unos meses, Fidel Castro dejó atrás los años de convalecencia, se dio de alta médica y se autodefinió como resucitado. Pareció encantado de que tanto secreto estadounidense estuviese al alcance en WikiLeaks, y creyó entrever suficientes razones como para anunciar el fin del mundo.

Regresar a la vida pública era, sobre todo, convertirse en figura de primera plana, arrebatarle a su hermano Raúl o a los presos de conciencia liberados la posibilidad de ser noticia. De manera que pronosticó el Apocalipsis e hizo que este coincidiera con el Mundial de Fútbol. Luego, cuando no vino a cumplirse, achacó el error a un multicopista que le había escamoteado datos esenciales para sus predicciones.…  Seguir leyendo »

Hace tres semanas, Raúl Castro volvió a hablar de guerra. Ponderó ante un público de jóvenes (clausuraban el congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas) la posibilidad de una hecatombe. Aludió al sacrificio del país y de toda su gente. No existía por todo el horizonte amenaza de invasión. El presidente y general repasó la completa historia de resistencias nacionales a propósito de unos gestos diplomáticos europeos y del tratamiento de los asuntos cubanos en la prensa internacional. A juicio suyo, ocurría una campaña de descrédito contra Cuba financiada desde los centros de poder en EE UU y Europa. En el origen de esa campaña había un preso fallecido en huelga de hambre al cual, con todas las precauciones del pensamiento mágico, él se cuidó de nombrar.…  Seguir leyendo »

En febrero de 1957, dos meses después de haber desembarcado en Cuba con más de 80 hombres, Fidel Castro contaba por tropa con menos de una veintena. Al desembarco le habían sucedido ataques aéreos, delaciones de los campesinos de la zona, y parecía improbable la sobrevivencia de unos rebeldes en aquellas serranías. Fulgencio Batista, dictador, dio por muerto al cabecilla. La prensa empezaba a reconocerlo así. Pero en su edición del 17 de febrero, The New York Times publicó una entrevista de Herbert L. Matthews con Fidel Castro.

Matthews, que había sido admirador del ejército republicano durante la Guerra Civil Española y del ejército de Mussolini en la campaña abisinia, no ocultaba su entusiasmo por aquellos rebeldes.…  Seguir leyendo »